Las princesas Beatriz y Eugenia de York no se unirán a la familia real en la tradicional misa del Domingo de Pascua en Windsor | Gente

Las princesas Beatriz y Eugenia de York no se unirán a la familia real en la tradicional misa del Domingo de Pascua en Windsor | Gente


El delgado hilo que hasta ahora ha unido a las princesas Beatriz y Eugenia de York con la familia real británica tras conocerse más detalles de la estrecha relación de sus padres con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein podría estar a punto de hacerse invisible. Si cuando el malogrado Andrés Mountbatten-Windsor había perdido ya todos sus títulos, y el apoyo público, las dos hermanas asistieron el pasado diciembre a la Navidad real en Sandringham, en la que sus padres ni estaban ni se les esperaba, cuatro meses después la situación parece haber cambiado bastante. Según publica este lunes 30 de marzo la prensa británica, las hijas del expríncipe Andrés y Sarah Ferguson no acudirán a la próxima reunión familiar: el tradicional servicio religioso que se celebra cada Domingo de Pascua en la capilla de San Jorge de Windsor, al que ya han confirmado asistencia los reyes. La Pascua es, tradicionalmente, uno de los momentos más destacados del calendario real y ofrece la oportunidad de ver a miembros de la familia extendida (está previsto que este año acudan los príncipes de Gales).

Aunque ambas han acudido regularmente a este evento, los últimos acontecimientos las han llevado a apartarse del ojo público, y esta decisión parece alinearse con esta. Su padre fue detenido el día de su 66º cumpleaños en su nueva residencia en Norfolk y permaneció durante 10 horas en comisaría, y ahora está siendo investigado por un caso de conducta inapropiada en cargo público. Su madre ha perdido todos sus vínculos con patronatos y organizaciones benéficas, y desde hace meses la prensa desconoce su paradero.

Según la prensa británica, las sobrinas de Carlos III se han ido retirando poco a poco de la vida pública hasta llegar a este momento, en el que han preferido, como explica el Daily Mail, “hacer planes alternativos para esta Semana Santa”. Según recalcan los medios, una decisión que han tomado con el acuerdo y comprensión del rey. Según fuentes cercanas recogidas por el Daily Mail, “se las verá” en futuras celebraciones familiares, aunque el mismo medio publicó a finales del pasado febrero que tampoco estarán presentes en Royal Ascot. Una revelación que tuvo lugar poco antes de que Eugenia de York, la pequeña de las hermanas, dejara su puesto como patrona de una ONG contra la esclavitud.

El expríncipe y Sarah Ferguson sí acudieron al servicio religioso del Domingo de Pascua del año pasado junto con otros miembros de la familia real, incluidos el rey Carlos y la reina Camila. En esta ocasión, tras la publicación el pasado enero de nuevos documentos con más fotos embarazosas y de correos cruzados con el millonario pederasta sobre una joven rusa de 26 años, Andrés Mountbatten-Windsor no hará acto de presencia.

Hasta ahora, las hermanas habían conseguido escapar de la alargada sombra de la vergüenza que persigue a sus progenitores gracias al apoyo de su tío, con quien desfilaron el pasado 25 de diciembre, junto a otros familiares, en la tradicional comitiva navideña hasta la capilla de Santa María Magdalena. En aquella ocasión —la última vez que se las vio con la familia real—, la princesa Beatriz estuvo acompañada de su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi, mientras que la princesa Eugenia lo hizo de su marido, Jack Brooksbank. Pero esta no fue una foto más, sino que fue una declaración de un distanciamiento público de sus padres.

Hasta el momento, ni ella ni su hermana se han pronunciado sobre la investigación que les ha salpicado, pero medios internacionales señalan que la marcha de Eugenia de la organización benéfica Anti-Slavery International, la más antigua del mundo, podría haber sido un movimiento relacionado con el caso Epstein. A pesar de él, las princesas Beatriz y Eugenia siguen teniendo segundas residencias en los palacios del rey Carlos gracias a un “acuerdo de alquiler” pactado por su padre, aunque no se las considera miembros la familia real en activo. Mientras que Beatriz tiene un apartamento en el palacio de St. James, Eugenia posee Ivy Cottage, una propiedad de tres habitaciones en el palacio de Kensington, que al parecer le sirve de refugio para la mitad del año en la que no se encuentra viviendo en Portugal.