En medio de la polémica que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, hablaron las dos mujeres que le habrían prestado dinero al funcionario para adquirir un departamento sobre la calle Miro, en el barrio porteño de Caballito, y negaron conocerlo o tener cualquier tipo de vínculo con él.
La primera mujer en negar su vínculo con el funcionario fue la jubilada de 72 años Beatriz Viegas. “¿Usted conoce a Manuel Adorni?”, le preguntó un periodista de La Nación a través del portero eléctrico del edificio donde vive en Flores, a lo que la mujer respondió: “No, la verdad que no”. Acto seguido, negó haberle cedido dinero en forma de hipoteca y cortó la comunicación.
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Según indicó el medio mencionado, este lunes se conoció que el departamento en Caballito costó 230 mil dólares que Adorni había podido contraer a partir de una hipoteca no bancaria con dos personas, que serían dos mujeres que le habrían vendido la vivienda: Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64).
En el caso de Claudia Sbabo, quien aparece en registros públicos como empleada de una editorial, La Nación se comunicó con ella a través de una llamada telefónica respondió otras mujer que indicó que la jubilada no estaba disponible en ese momento.
“¿Sabe si conoce a Manuel Adorni y si alguna vez compró un departamento en la calle Miró al 500?”, consultó el periodista de todas maneras, a lo que la mujer al otro lado del teléfono indicó: “Yo no lo conozco, la verdad que no sé si ella”. A continuación, ante la consulta sobre si sabía si la mujer le cedió dinero en forma de hipoteca al funcionario, concluyó: “No, ni idea de esas cosas. Disculpe pero tengo que seguir trabajando”.
Las consultas del medio surgen luego de que se conociera que Viegas y Sbabo figuran en el Registro de la Propiedad Inmueble como las dos personas que le habrían vendido al jefe de Gabinete el departamento en el que reside actualmente, en Caballito sobre Miro, casi Pedro Goyena.
En el Registro, Viegas aparece como acreedora del 50% de un crédito hipotecario de 200.000 dólares con el que fue realizada la operación en noviembre de 2025, cuyo compraventa se inscribió por un valor total de 230.000 dólares. La otra mitad del crédito, según los registros, habría sido asignada a Sbabo y los compradores solo habrían puesto 30.000 dólares al concretarse la operación.
La Nación obtuvo los datos de la operación inmobiliaria a partir de un informe de dominio proveniente de un trámite regular realizado ante el Registro de la Propiedad Inmueble, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, el cual indica que, el pasado 18 de noviembre, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, pasaron a ser dueños de la propiedad en un 50% cada uno.
Cúneo Libarona defendió a Adorni tras la polémica y negó irregularidades por los viajes
El departamento a partir del cual se desató la polémica es una unidad funcional de 199,97 metros cuadrados (120 cubiertos más el patio), junto al proporcional de la cochera. El funcionario adquirió la propiedad sin desprenderse de su vivienda anterior sobre la avenida Asamblea, en el barrio de Parque Chacabuco, donde vivía antes de formar parte del Gobierno.
En mayo de 2025, las dos mujeres señaladas habían anotado el condominio con el que le compraron la propiedad a Hugo Alberto Morales, el primer dueño, un exjugador de fútbol de Huracán, Lanús y selecciones juveniles argentinas en los años 90. En aquel momento, la propiedad fue adquirida por 200 mil dólares y se registró la venta seis meses después a un precio 15% más alto.
En paralelo, también se conoció que un año antes la esposa de Adorni adquirió una casa en el country Indio Cua Golf Club, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, por la cual se abonan expensas por casi $700 mil, según indicó Clarín. En ambas operaciones la escribana fue la misma, Adriana Nechevenko.
Quiénes son las jubiladas señaladas como las “prestamistas” de Manuel Adorni
Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64) fueron señaladas como las “prestamistas” del jefe de Gabinete, a través de las cuales habría podido realizar la operación para adquirir el lujoso departamento de Caballito, dado que figuran registradas en la escritura.
Viegas, por su parte, es viuda y estuvo ligada a la construcción. Concretamente, fue una de las socias de la empresa Nazca Gold SRL, según indicaron documentos de 2017, por 7 años, dando un plazo que se prolongaría hasta el año 2024. Dicha sociedad se dedicada a “ejecutar toda clase de obras públicas y privadas” y actividades inmobiliarias como “compra, venta, permuta, hipoteca”.

Sbabo, por su parte, no registra actividad empresarial y se encuentra registrada como empleada en relación de dependencia con una editorial. Actualmente es afiliada al PAMI, está casada y su esposo figura como vendedor hace 15 años en un taller mecánico en Villa Lugano.
Desde su lugar, Adorni aseguró que construyó su patrimonio en el sector privado y la Justicia se encuentra investigando el potencial enriquecimiento ilícito del funcionario con el objetivo de determinar el origen de los fondos con los que incrementó su patrimonio durante el último tiempo que lleva en la función pública.
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