El Barcelona reafirmó su liderazgo en LaLiga con una goleada por 4-1 sobre el Villarreal en el Camp Nou, en un partido que tuvo a Lamine Yamal como protagonista absoluto. Con apenas 18 años, el talentoso extremo firmó un triplete y se convirtió en el jugador más joven en la historia del club en lograrlo en el torneo español. Y superó a Lionel Messi: el delantero catalán logró su primer triplete con con 18 años y 230 días; mientras que el rosarino lo consiguió en 2007 cuando tenía 9 años y 259 días.
El equipo dirigido por Hansi Flick mostró su mejor versión en un momento clave de la temporada y anuló a un rival que había ganado en sus dos últimas visitas al estadio azulgrana. Pero más allá del resultado, la gran noticia fue el nivel de Yamal, decisivo desde el arranque y determinante cada vez que tocó la pelota.
El joven surgido en La Masía abrió el marcador tras una recuperación alta y una asistencia filtrada que lo dejó mano a mano para definir con clase. Más tarde amplió la ventaja con una jugada individual brillante: dejó en el camino a su marcador y sacó un zurdazo con efecto imposible para el arquero.
El Villarreal descontó a través de Gueye en el comienzo del segundo tiempo y llegó a incomodar por algunos minutos al Barcelona. Sin embargo, la reacción local llegó de la mano de Yamal, que completó su noche soñada con el tercer gol personal tras una asistencia profunda que definió con categoría.
El juvenil fue reemplazado poco después y se retiró ovacionado por todo el estadio, tras una actuación que confirmó su crecimiento y su peso cada vez mayor en el equipo.
Ya en tiempo agregado, Robert Lewandowski selló el 4-1 definitivo para un Barcelona que estiró su ventaja en la cima del campeonato y llega con confianza a los próximos compromisos.
La exhibición de Yamal volvió a dejar en claro que el Barcelona tiene en su joya ofensiva a uno de los futbolistas jóvenes más desequilibrantes del fútbol europeo. “Era una mezcla de todo. No me encontraba bien yo mismo, más la pubalgia. No era feliz jugando, se notaba. Desde hace una semana o así, me encuentro mucho mejor. Me dan ganas sonreír jugando como hacía tiempo que no me pasaba y ahora soy feliz jugando”, declaró tras el partido.








