El fútbol argentino volvió a quedar bajo la lupa internacional. Esta semana, el diario francés L’Equipe publicó una investigación titulada “El demonio invisible del racismo en el fútbol argentino”. El texto vincula episodios recientes protagonizados por futbolistas argentinos con una problemática estructural: la discriminación racial en el ámbito deportivo.
El punto de partida del análisis fue el entredicho entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior, ocurrido el 17 de febrero en el Estadio Da Luz de Lisboa, durante la ida de los playoffs de la UEFA Champions League entre Benfica y Real Madrid.
El enfoque del medio francés fue más allá del cruce puntual y extendió el análisis a comportamientos históricos de hinchas y jugadores argentinos en competencias internacionales. La publicación circuló por las redes y generó un debate instantáneo. La discusión planteada, señala lo perjudicial que puede resultar para el fútbol argentino este tipo de comportamientos.
El caso Prestianni-Vinícius y la sanción de UEFA
El hecho que detonó la investigación se produjo en el partido disputado en Lisboa, cuando Prestianni —ex Vélez y actual futbolista del Benfica— mantuvo un cruce con Vinícius Júnior. El brasileño, que en los últimos años denunció reiterados actos racistas en el fútbol europeo, volvió a quedar en el centro de la escena.
Si bien la investigación disciplinaria no fue comunicada en detalle, la UEFA resolvió aplicar una fecha de suspensión provisoria al juvenil argentino, decisión que alimentó el debate público y amplificó el caso en redes sociales y medios internacionales.
Desde Europa, distintas voces interpretaron el incidente como parte de una tendencia más amplia asociada a futbolistas argentinos. En ese contexto, L’Equipe incluyó en su bajada otros antecedentes, como los cánticos ofensivos contra jugadores de la selección de Francia.
El artículo sostiene que el problema no puede reducirse a un hecho aislado, sino que responde a un entramado cultural complejo donde conviven negación, diferencias de interpretación y discriminaciones efectivas.
La mirada académica: “En Argentina no se reconoce el racismo”
L’Equipe entrevistó al antropólogo argentino Javier Sebastián Bundio, investigador en ciencias sociales de la Universidad de Buenos Aires, especializado en cultura futbolera y procesos de alteridad.
Bundio explicó que en el imaginario social argentino existe una particularidad: “Está pasando algo curioso en Argentina con respecto al racismo, y no específicamente en el fútbol. En el imaginario social, los argentinos no solo no se reconocen como racistas, sino que ni siquiera reconocen que existe el racismo en Argentina”, aseguró.
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El vivo en instagram de Enzo Fernández que desató el escándalo
El investigador añadió que, tras lo sucedido en Lisboa, “nadie diría que Gianluca Prestianni es racista”, lo que evidencia —según su enfoque— “una disociación entre el sentido literal de determinadas expresiones y la percepción social de quienes las emiten”.
En trabajos académicos previos, Bundio analizó cómo las hinchadas argentinas construyen identidades rivales a través de la burla, la injuria y la exageración simbólica. En ese marco, muchas expresiones discriminatorias quedan bajo la categoría de “folklore futbolero”, lo que facilita su naturalización y minimiza su gravedad en el plano interno.
Enzo Fernandez cantó contra los jugadores franceses y tuvo que pedir disculpas.Antecedentes: de la Copa América a las copas continentales
En 2024, durante los festejos de la Selección Argentina por la obtención de la Copa América, el mediocampista Enzo Fernández transmitió en vivo un canto con estrofas ofensivas hacia futbolistas de la selección de Francia.
El episodio derivó en una sanción económica, una fuerte crítica pública y un pedido de disculpas del jugador, tanto en términos generales como hacia sus compañeros franceses en su club europeo.
En las últimas ediciones de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana se registraron denuncias por gestos y cantos racistas en partidos disputados entre clubes argentinos y equipos brasileños. En varios casos, la CONMEBOL aplicó multas económicas y sanciones parciales a las instituciones involucradas.
Estos antecedentes alimentan la percepción internacional de que el problema no es aislado. En Europa, donde Vinícius Júnior se convirtió en un símbolo de la lucha contra el racismo tras múltiples denuncias en La Liga española, cualquier episodio vinculado a discriminación adquiere inmediata visibilidad global.
Entre el folklore y la responsabilidad institucional
El problema, advierte L’Equipe, surge cuando esas prácticas se trasladan al escenario internacional, donde los códigos culturales no son compartidos y las instituciones deportivas aplican reglamentos cada vez más estrictos.
En ese sentido, la FIFA analiza actualmente medidas disciplinarias más severas para sancionar comportamientos discriminatorios de jugadores e hinchas, incluyendo suspensiones más extensas y multas deportivas de mayor impacto.
La discusión abierta por L’Equipe no sólo interpela a futbolistas y clubes, sino también a dirigentes, organismos de control y al propio público.
Mientras Prestianni aguarda por su sanción y el caso sigue bajo análisis disciplinario, el debate continúa creciendo. Y el “demonio invisible” al que alude el título del medio francés se transformó, al menos por estas horas, en un tema visible y urgente para el fútbol argentino








