Controlar el fentanilo y la migración: la primera fase de una guerra arancelaria que se intensifica
El presidente de EE UU, Donald Trump, ya ha impuesto aranceles del 25% a muchas importaciones de Canadá y México, que según el republicano tienen como objetivo que tomen medidas enérgicas contra la migración y el contrabando de fentanilo. China también se ha visto afectada con aranceles del 20%, en teoría por no hacer lo suficiente para detener las exportaciones de precursores del fentanilo a México, Canadá y EE UU. También ha empezado a aplicar aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio. Además, ha impuesto un gravamen del 25% a los coches importados que entra en vigor este jueves y a los componentes (en este caso entran en vigor un mes más tarde).
Además, el presidente ha hablado en diferentes momentos de sus planes de imponer aranceles al petróleo, el cobre, la madera, los productos agrícolas, los microprocesadores y los productos farmacéuticos (estos últimos, muy pronto), entre otros gravámenes sectoriales. También contempla la posibilidad de castigar con un arancel del 25% a todas las importaciones de los países que compren petróleo venezolano (ha delegado en este caso la decisión en su secretario de Estado, Marco Rubio, pero no se sabe cuándo se aplicarán). Y en el horizonte está también la posibilidad de tomar represalias contra los países que tengan una tasa Google o que impongan políticas de moderación de contenidos a las redes sociales.








