El órgano de apelación de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) anunció la noche del martes que retiró el título ganado por Senegal en la Copa Africana de Naciones (CAN) el pasado 18 de enero y declaró vencedor a Marruecos. La CAF decidió así “declarar a la selección de Senegal excluida durante la final”, ganada 1-0 por los senegaleses, con un nuevo resultado de 3-0 para Marruecos, precisa el comunicado.
Varios futbolistas de Senegal habían abandonado temporalmente el terreno de juego durante la final en protesta por las decisiones arbitrales. Uno de los que logró hacer que los futbolistas volvieran fue Sadio Mané, capitán y emblema de los Leones de la Teranga.
El ex Liverpool, hoy en el Al Nassr árabe, se expresó rápidamente al respecto y cuestionó la decisión de la CAF. Lo hizo a través de un posteo en sus redes sociales donde se queja de “la corrupción” que está acabando con la pasión de los fanáticos.
“Lo sucedido ha llegado demasiado lejos. Este no es el fútbol por el que luchamos, no es el África en la que creemos”, comienza diciendo Mané. Y sigue: “Hay demasiada corrupción en nuestro deporte, y está acabando con la pasión de millones de aficionados en todo el continente. Los jugadores lo dan todo en el campo, pero las decisiones fuera de él son las que deciden partidos y trofeos”.
El delantero, que ya había sido campeón con Senegal en 2021, cerró su mensaje apuntando a todo África con sus dichos: “Estoy profundamente decepcionado no solo por Senegal, sino por el fútbol africano en general. Nos merecemos algo mejor. Los aficionados merecen justicia, transparencia y respeto”.
Hace casi dos meses, el 18 de enero, en la capital marroquí, Rabat, Senegal se había impuesto 1-0 al término de un partido caótico.
Tras un penal concedido a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte, justo después de que se anulara un gol a Senegal, algunos jugadores de esa selección abandonaron temporalmente el terreno de juego antes de regresar, mientras que hinchas senegaleses intentaron invadir el campo y lanzaron objetos hacia el terreno de juego.
Tras el penal fallado por el extremo marroquí Brahim Díaz, de Real Madrid, los dos equipos disputaron una prórroga, en la que Senegal ganó gracias a un gol de Pape Gueye.
El comité de apelación de la CAF justifica su decisión en aplicación de los artículos 82 y 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones (CAN), según los cuales, si un equipo “se niega a jugar o abandona el terreno de juego antes del final reglamentario del partido, se le considerará perdedor y quedará definitivamente eliminado de la competición en curso”.
En un comunicado, la Federación Marroquí de fútbol indicó que su iniciativa “nunca tuvo por objeto cuestionar el rendimiento deportivo de los equipos participantes en esta competición, sino únicamente solicitar la aplicación del reglamento de la competición”.
Esta decisión podrá ser recurrida ente el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) en un plazo de diez días.
Una fuente cercana de la Federación Marroquí recordó a la AFP la existencia de un precedente en el marco de otra competición africana.
En 2019, el Espérance Sportive de Túnez fue declarado vencedor de la Liga de Campeones de la CAF, tres meses después de que los jugadores del Wydad Casablanca hubieran abandonado el terreno de juego durante la final en protesta por una avería del VAR.
A finales de enero, el órgano disciplinario de la CAF, sin poner por tanto en entredicho el resultado final de aquel partido, había impuesto una serie de sanciones disciplinarias, entre ellas multas que ascendían a varios cientos de miles de euros, a las federaciones de ambos países por comportamientos antideportivos y violaciones de los principios del juego limpio.
El juicio en apelación de 18 aficionados senegaleses, encarcelados desde la final y condenados a penas de entre tres meses y un año de prisión por hooliganismo, que debía celebrarse el lunes, fue aplazado al 30 de marzo.
Con información de Agencias








