A sus 93 años, la actriz Kim Novak (Chicago, Illinois) aún recuerda la peor cara de aquel Hollywood en el que triunfó en la década de los cincuenta, con títulos como Y fueron felices (1954) y Vértigo —la película de Alfred Hitchcock de 1958 que la encumbró—. En una entrevista publicada en The Times el pasado viernes 27 de marzo, ha rememorado cómo ser una mujer guapa como ella era “una gran desventaja” en la industria de aquellos años: “Parecía que solo querían mirarte”, explicaba, cuando para ella también “era importante que la escucharan”. También ha recordado cómo el racismo estaba tan instaurado que su breve romance con el cantante y actor Sammy Davis Jr acabó siendo primero un escándalo y, más tarde, un motivo para acabar su relación interracial por amenazas violentas. Incluso recordando todo esto de su pasado, la veterana intérprete no ha dudado en criticar el físico de otra actriz, Sydney Sweeney, elegida para interpretar a Novak en, precisamente, un biopic sobre aquel romance malogrado, cuyo título previsto es Scandalous [Escándalo].
El proyecto, que se anunció hace un año y medio, en una fase muy temprana de la producción, estaría dirigido por el compañero de rodaje de Sweeney en la serie Euphoria, Colman Domingo, y el casting principal lo completaría el actor David Jonsson (Industry, Alien: Romulus), en el papel de Sammy Davis Jr. Aunque actualmente la cinta, que pretendía recrear la relación interracial entre ambos actores en los cincuenta, parece haberse estancado, en su entrevista con The Times Novak no ha dudado en criticar a la mujer que la interpretaría a ella: “Jamás lo habría aprobado”, ha sentenciado, antes de añadir un comentario sobre el aspecto físico de Sweeney: “Sobresale demasiado por encima de la cintura”.
La protagonista de Vértigo, preocupada por cómo su romance con el actor negro podría verse en el biopic y por que la película se centrara demasiado en el aspecto sexual de su relación, ha explicado que Davis Jr. y ella tuvieron “mucho en común”. Para Novak, la apariencia de Sweeney podría dar otra impresión de la historia: “No hay manera de que no sea una relación sexual porque Sydney Sweeney es sexy todo el tiempo. Fue un error garrafal que me interpretara”.
La actriz de La asistenta, que por el momento no se ha pronunciado sobre la opinión de Novak —algo que sí ha hecho en el pasado contra quienes critican su cuerpo en redes—, es también productora de Scandalous. En 2025, habló en un podcast sobre la incorporación de Domingo al proyecto, asegurando que él es “la única persona capaz de contar esta historia, y de hacerlo con la belleza que requiere”. Cuando le preguntaron si había conocido a Novak, se limitó a responder: “Colman y ella tienen una relación muy bonita. Han estado hablando. Nosotros les pusimos en contacto, así que ha sido genial”.
En su conversación con The Times, Novak afirma que las actrices tienen más libertad ahora: “Me encanta que ahora no tengan que preocuparse tanto por tener el pelo perfecto, sino más bien por cómo se sienten”, ha opinado la veterana, quien sí ha querido elogiar a otra de las intérpretes del momento: “Me encantó Hamnet y la actriz que hizo ese trabajo”, refiriéndose a la ganadora del Oscar Jessie Buckley: “Fabulosa, simplemente preciosa. Me habría encantado interpretar ese papel. Creo que nací adelantada a mi tiempo”.
El flechazo entre Novak y Sammy Davis Jr. tuvo lugar cuando era él era el artista del momento y ella estaba a punto de rodar Vértigo, y rápidamente acaparó columnas de chismes con las que Hollywood se entretuvo algún tiempo. Pero saltó por los aires cuando el jefe de Columbia Pictures, Harry Cohn, quien tenía una foto con Benito Mussolini en su despacho, decidió que el romance podría ser malo para sus negocios y, según se ha llegado a publicar, pidió a la mafia que matara a “ese puto negro cabrón”. Preguntada sobre esta misma historia en la entrevista, la actriz ha asegurado: “Sé que era cierto”. Y ha añadido: “Por el color de su piel, la gente le hacía cosas terribles, como darle cerveza con orina”.







