Los indicadores de la campaña electoral del FC Barcelona confirmaron la condición de favorito de Joan Laporta. Las sensaciones, sin embargo, son que el expresidente no tiene asegurada todavía la reelección el domingo 15. La jornada de este lunes, cumbre en el proceso iniciado el 9 de febrero, resultó de momento satisfactoria para los intereses de Laporta, porque ganó las elecciones primarias que se refieren al número de firmas presentadas para la proclamación de candidatos, aunque con unos números inferiores a 2021, porque por ahora no hay consenso en la oposición formada por Víctor Font y Marc Ciria para presentar una lista única alternativa y porque la denuncia presentada en su contra por blanqueo de capitales fue rechazada por la Audiencia Nacional por falta de competencia y su recorrido queda a expensas de ser formalizada ante un juzgado de Barcelona.
Laporta, que cuenta con el apoyo explícito del entrenador Hansi Flick y del director deportivo Deco, es el aspirante que ha reunido más avales de los socios: 8.171. Víctor Font, por su parte, suma 5.144 y las adhesiones más significativas recibidas han sido las de Xavi Hernández, Carles Rexach y Ramon Alfonseda. Font, en cualquier caso, ha mejorado sus cifras respecto a las elecciones de 2021 (4.713) mientras que Laporta ha retrocedido (10.272). “Hay partido” subrayó Font, líder de Nosaltres. “Hoy empieza el cambio. Ha llegado el momento del plebiscito entre el Barça del pasado y el Barça del futuro”, cerró antes de que se pronunciara Laporta. “No veo que sea una pérdida de confianza porque en 2021 hubo más movilización social dado que la situación era muy complicada; ahora, en cambio, existe una obra hecha”, replicó el expresidente del Barça. “La sensación de que ja ho teniu fet —está ganado— ha podido tener su incidencia”, acabó Laporta, el único aspirante que llegó a la presidencia sin haber sido el mejor en la entrega de firmas en 2003, cuando ganó Lluís Bassat.
Marc Ciria es el tercero con más avales conseguidos en el actual ranking, con 2.844, mientras que Xavier Vilajoana solo pudo juntar 1.621 y, por tanto, se quedó fuera de la carrera electoral porque el corte mínimo exigido se situaba en 2.337. Mucho más testimonial ha sido el concurso de Daniel Juan, con 84 firmas, y de William Maddock, con 12. La junta electoral dispone ahora hasta el jueves para validar las candidaturas —el número de firmas nulo suele oscilar entre el 8 y el 10%— y el próximo viernes empezará la campaña, inicialmente con tres aspirantes oficiales: Laporta, Font y Ciria.
No han fructificado por ahora las negociaciones abiertas el pasado fin de semana para formalizar una única candidatura alternativa a la de Laporta como ha sido el deseo también del colectivo “Som un clam”, que decidió no participar en los comicios a pesar de contar con un cabeza de lista como Joan Camprubí Montal. La opción de una alianza Font-Ciria se mantiene más abierta después de la caída de Vilajoana, vinculado al Barça como exjugador, responsable de la Masia y directivo de la junta de Josep Maria Bartomeu. La atomización del voto favorece inicialmente las aspiraciones de Laporta, el único presidente que, además, ha agotado sus mandatos (2002-2006-2010 y 2021-2026) desde las elecciones por sufragio universal de 1978.
La misma expectación que existe sobre los movimientos de la oposición —la suma total de firmas presentada este lunes supera a las de Laporta— se amplia a la actitud que pueda tener el expresidente a partir del viernes después de una precampaña tranquila y en la que sus gestos han tenido un especial significado: se subió a un tractor en Mollerussa, manejó un toro mecánico en Mercabarna, cocinó macarrones en el Bar Bocata y el pasado domingo dedicó un corte de mangas supuestamente a los madridistas durante el partido del Barça con el Villarreal disputado en el Camp Nou. Mucha expresividad y proximidad para diferenciar el candidato del presidente sin dejar de ser Laporta.
La praxis del expresidente había llegado hasta los juzgados de Madrid. La Audiencia Nacional ha archivado este lunes la denuncia presentada por el socio Isidro Segundo Navarro contra Laporta y varios miembros de su directiva por blanqueo de capitales, administración desleal, corrupción entre particulares, falsedad documental y organización criminal, informa J.J. Gálvez. El magistrado instructor Santiago Pedraz entiende que carece de competencia para investigar los hechos narrados en el escrito y sigue la línea marcada por la Fiscalía, que defendió que el caso, de seguir, debía llevarse en un juzgado ordinario de Barcelona. El escrito narra, entre otras irregularidades, el cobro de comisiones indebidas vinculadas a diferentes operaciones efectuadas en el FC Barcelona durante su último mandato, entre ellas, la renovación del contrato de patrocinio deportivo con la multinacional norteamericana Nike.
La judicialización del club quedó aparcada por el recuento de firmas, cuyo resultado favorece el debate y la activación de los tres candidatos para convencer a los 114.504 socios convocados a votar el domingo día 15.








