Ningún montón de clicks hacia ninguna parte es tan valioso como un lector fiel. “Es un círculo virtuoso. Las audiencias amplias hay que ganárselas. La conversión de un lector en suscriptor es lo que te da la base para reinvertir en más periodismo”, explicó el director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, en la conversación de clausura del XXVII Congreso de Periodismo de Huesca que mantuvo con el fundador y director de eldiario.es, Ignacio Escolar.
Los directores de EL PAÍS, el líder en suscripciones en España, con más de 450.000 lectores abonados, y de eldiario.es -el diario nativo digital con mayor número de socios de pago, superando los 105.000- abordaron la reconstrucción del modelo de negocio en los últimos años. “El click es llegar a una página, leerla es otra cosa”, dijo Ahrens, que puso el acento en datos como la audiencia de la portada, el tiempo de lectura o la recirculación -que el lector siga navegando otros artículos-. “Me interesa la audiencia para atraer lectores que buscan periodismo de calidad. Lectores nuevos pero interesados en información de calidad”, añadió.
Escolar, que condujo la charla, planteó una reflexión sobre las amenazas que sufren los periodistas por hacer su trabajo, especialmente el acoso en redes a las mujeres periodistas, y el clima de polarización tanto político como mediático. “Hay partidos y figuras políticas que están legitimando el ataque, el acoso permanente a determinados medios y a determinados periodistas. Y lo hacen por interés político, porque saben que con eso van incrementando, van movilizando a cierto tipo de electorado (…) Y esa semilla de odio, yo creo que es la peor herencia que va a dejar”, agregó Ahrens.
El clima de polarización no permite optimismo pero el apoyo de los lectores, sí. “Soy optimista, nunca hemos tenido más lectores, más audiencia de calidad, que ahora”, afirmó el director de EL PAÍS, diario que cumplirá el próximo 4 de mayo sus primeros 50 años.
“En EL PAÍS y eldiario.es para mucha gente somos la prensa de izquierdas, la prensa progresista, y algunos nos critican diciendo la prensa pro gubernamental. ¿Tú cómo llevas internamente la gestión de esas críticas? ¿Cómo crees que debe ser?”, preguntó Escolar. “Una cosa que tenemos los periodistas es que nuestro trabajo se ve todos los días y ahora, ya con internet, en todo momento (…). Nosotros somos un periódico evidentemente progresista, pero somos independientes y somos plurales”, respondió Ahrens.
De los bulos al ingenio en internet
La periodista madrileña María Sánchez, editora senior de narrativas digitales y formación en The New York Times, recibió el Premio José Manuel Porquet y reivindicó en su discurso la importancia de que las historias encuentren a sus lectores: “Si algo nos ha enseñado internet es que el periodismo no es solo lo que contamos, sino también cómo lo hacemos llegar. Si queremos que el periodismo siga importando, tendremos que seguir peleando esta parte de la historia”.
El Premio Blasillo —creado en 2003 a propuesta del humorista Antonio Fraguas, Forges, y que reconoce el ingenio y la creatividad en internet— fue para el dúo de cómicos Pantomima Full, populares en redes por sus sketches de parodias de arquetipos. Entre ellos, vídeos de humor sobre periodistas y tertulianos. Y Ángel Huguet recogió el I Premio de Comunicación Rural.
El show de Trump fue uno de los retos informativos más mencionados durante el Congreso. Cristina Olea, corresponsal de RTVE en Washington, compartió su día a día como periodista en una Casa Blanca en la que el presidente “ha dado un vuelco a todo en poco más de un año: alianzas, campañas, relación con los periodistas”. Y apuntó: “Dedicamos tanto tiempo a contar lo que dice, porque dice tanto y es tan llamativo, que queda poco tiempo para contar lo que hace”. Solo durante las 48 horas del Congreso de Huesca, el presidente de EEUU acaparó titulares porque dice ahora ya no le interesa el premio Nobel de la Paz, por considerar que España “lo está haciendo realmente mal” ante el ataque en Irán o por su obsesión con los zapatos de una firma que lo ha denunciado por los aranceles.
Más de 300 periodistas y estudiantes se reunieron en Huesca en este foro anual para la reflexión sobre los retos y oportunidades del periodismo, como la situación de los medios locales, las dificultades para informar en conflictos como el de Gaza o el impacto de los bulos en la información sanitaria y en el cáncer. “El periodismo de salud tiene una responsabilidad muy singular. Cualquier cosa que escribimos puede determinar comportamientos que pueden impactar en la vida de la gente. Si te cuelan un bulo de una terapia contra el cáncer, puedes poner tu vida en riesgo”, señaló Pablo Linde, periodista de EL PAÍS especializado en salud.
El debate sobre bulos de salud abordó también el reciente anuncio de una supuesta cura del cáncer de páncreas en ratones difundido por numerosos medios, generando expectativas engañosas en la opinión pública. Linde explicó cómo EL PAÍS decidió no cubrir inicialmente la noticia ante la falta de evidencia científica, ya que informar con rigor sobre estos asuntos es esencial para mantener la confianza de lectores y suscriptores. Posteriormente, se publicó un artículo explicando la verdadera dimensión del hallazgo.
Las cuatro palabras de la viñeta de El Roto que, convertida en mural, decora una pared de la sede de EL PAÍS en Madrid, servirían para resumir las claves de este XXVII Congreso: “Con los lectores, siempre”.








