La aviación israelí ha lanzado este domingo —en el segundo día de su guerra mano a mano con EE UU para derrocar al régimen iraní— una oleada de bombardeos contra “el corazón de Teherán”, donde decenas de miles de personas lloran en las calles y prometen venganza por el asesinato del líder supremo, Alí Jameneí. Lo confirmó de madrugada, entre lágrimas, un presentador de la televisión nacional, al leer un comunicado del Consejo de Defensa. E Israel ha desvelado este domingo que su aviación lanzó la bomba contra el complejo de la capital donde estaba reunido con otros altos mandos. Una bandera roja, símbolo de la venganza, luce ya en la cúpula de la mezquita de Jamkaran, en la ciudad de Qom, un destacado centro de estudios y peregrinación chíi. Desde la mañana, Irán ha lanzado hasta cuatro oleadas de misiles contra Israel, donde las sirenas están sonando con frecuencia.
La aviación israelí está golpeando de nuevo la capital iraní. Han sido al menos una decena de ataques, en cuatro oleadas. Las imágenes de televisión muestran columnas de humo. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así lo ha confirmado: “En los próximos días atacaremos miles de objetivos del régimen terrorista. Crearemos condiciones para que el valiente pueblo de Irán se libere de las cadenas de la tiranía”. “Ciudadanos de Irán, no perdáis esta oportunidad”, ha manifestado Netanyahu, de nuevo instando a los ciudadanos iraníes a que se rebelen contra la cúpula de poder.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, ha dado cuenta de “varias explosiones masivas” en una zona donde están ubicadas sedes de instituciones y ministerios. Aún no se ha dado cuenta de víctimas.
Es la misma aviación que se ha atribuido el mérito del asesinato de Jameneí, en la oleada inicial de bombardeos que ha desencadenado una guerra regional en la que Irán ha disparado ya contra todos los países del Consejo de Cooperación del Golfo. El último, Omán, el país que ejerció de mediador entre Washington y Teherán.
El Ejército israelí ha indicado en un comunicado que el líder supremo “fue blanco de una operación precisa y a gran escala” llevada a cabo su Fuerza Aérea. También en una nota, las fuerzas armadas israelíes han cifrado en 40 los objetivos de alto rango eliminados por sus bombas durante la Operación Rugido de León. “Un ataque histórico que fue posible gracias a la orientación de la inteligencia de las Fuerzas de Defensa [FDI] de Israel”, dice la nota.
“Asimismo, las FDI han desmantelado la mayoría de los sistemas de defensa aérea en el oeste y centro de Irán y están allanando el camino hacia el establecimiento de la superioridad aérea sobre los cielos de Teherán”, continúa el comunicado militar.
Estados Unidos llevaba meses vigilando los movimientos de Jameneí y cada vez sabía más dónde solía estar y cuáles eran sus patrones de comportamiento, según el diario The New York Times. Cuando los servicios de inteligencia estadounidenses supieron el sábado que se reuniría con otros altos mandos y, casi con total certeza, que estaba en el recinto, pasó la información a Israel, que efectuó el ataque, en el que también murieron su hija, su nieta y su yerno.
Con Irán velando el cadáver de Jameneí, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con atacarlo con “una fuerza nunca antes vista” si cumple su promesa de vengar la muerte. “Más les vale no hacerlo”, advirtió en un mensaje en su red social.
En declaraciones dirigidas a Trump y Netanyahu, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, dijo: “Les asestaremos golpes tan terribles que ustedes mismos se verán obligados a suplicar”. “Les digo a Trump, a Netanyahu, a sus agentes y apoderados, repito, les digo a estos dos inmundos criminales y a todos sus agentes: han cruzado nuestra línea roja y deben pagar el precio”.
Teherán, mientras, ha confirmado esta mañana la muerte de otros de sus dirigentes que Israel ya había dado en la víspera por “eliminados”, como suele denominarlos. Se trata del ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdorrahim Musaví. Se suman a las del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohamad Pakpur, y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
El régimen ha completado el triunvirato que pilotará el país hasta la designación del sucesor de Jameneí con el nombramiento de Alireza Arafi, de 67 años, como representante de los jurisconsultos islámicos en el Consejo de Liderazgo de Irán, según la agencia de noticias semioficial ISNA. Ese organismo desempeñará las funciones del líder supremo hasta que se designe al clérigo que ocupará ese cargo, informa Trinidad Deiros Bronte.
Los otros dos miembros del Consejo de Liderazgo son el presidente del país, el pragmático Masud Pezeshkián y el presidente del Tribunal Supremo, el ultraconservador de línea dura Gholamhossein Mohseni Ejei.
Israel, por su parte, ha registrado su primera víctima mortal. Las autoridades han confirmado la muerte de una mujer por el impacto en una zona residencial de Tel Aviv de uno de los 200 misiles que Irán lanzó durante la jornada contra Israel, en represalia por el ataque.








