Después de insistir durante semanas, el deseo de Gustavo Quinteros parecía cumplirse: Independiente estaba a una firma de cerrar la llegada de Maximiliano Gutiérrez, quien iba a convertirse en el tercer y último refuerzo del mercado. Sin embargo, un contratiempo de última hora dejó la operación en suspenso: este martes por la tarde el club fue inhibido por la FIFA y deberá abonarle 1.500.000 dólares a Fernando Gaibor, una cifra que hoy pone en standby, y seriamente en duda, la incorporación del extremo chileno de 21 años, actualmente en Huachipato.
Este revés llega después de que, en julio de 2025, Independiente lograra levantar siete inhibiciones y otras deudas tras desembolsar cerca de cinco millones de dólares gracias a “pagos se produjeron con recursos genuinos del club motivados por la nueva y exitosa campaña de abonos en curso”, según informaron desde la dirigencia en su momento.
Este esfuerzo económico significativo, meses más tarde, vuelve a verse tensionado por una nueva sanción y coloca otra vez al club en un escenario delicado, tanto en lo financiero como en lo deportivo.
Y más teniendo en cuenta que, la postura de Quinteros de pedir por un extremo se basó en las últimas salidas de Diego Tarzia (fue vendido al Vitoria de Brasil) y de Javier Ruiz (se marchó al Necaxa de México). Por eso mismo, también el Rojo tiene la chance de incorporar pese al cierre del mercado de pases. “Se tenía que quedar uno”, había indicado luego de la victoria con Platense. Como si fuera poco, en este periodo también se marcharon Enzo Taborda (prestado a Barracas Central), Santiago López (cedido a Tigre) y Alan Laprida (cedido a Central Córdoba).
Hace un par de semanas, la comisión directiva de Independiente le había ofrecido a Quinteros la posibilidad de contratar a Gutiérrez, toda una apuesta para el fútbol argentino. En un primer momento, el DT se inclinó por por esperar otra chance, aunque la imposibilidad de acordar con alguno de los nombres de la lista que tenía hizo que se inclinara por el chileno.
A esta incorporación que, por ahora, quedó en standby, se le agrega otro golpe para Quinteros: tras la roja directa que vio ante Lanús por ir con un planchazo con los tapones de punta, Luciano Cabral recibió dos fechas de suspensión. Si bien no venía siendo de la partida, el enganche no podrá firmar planilla para el juego de mañana frente a Independiente Rivadavia (17:00) y el del próximo martes ante Gimnasia de Mendoza.
Así, Quinteros, deberá reacomodar el equipo. Y, por ahora, olvidarse de un extremo. A priori, serán dos refuerzos. Llega inhibi-dos.









