La segunda jornada de protesta de los controlares aéreos comenzó este domingo a las 13, con un paro de tres horas, que luego se repetirá por la noche. Desde Aerolíneas Argentinas anticiparon que volverán a registrarse complicaciones en su programación de vuelos, con cancelaciones y miles de pasajeros afectados.
“Al menos 4.400 pasajeros resultarán afectados por 42 cancelaciones (todas correspondientes a vuelos de cabotaje), además de 122 reprogramaciones, dentro de una operación total de 320 servicios planificados para la jornada”, informó la compañía de bandera a través de un comunicado oficial difundido anoche.
La medida, impulsada por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), impide este domingo el despegue de aeronaves en todo el país durante la franja horaria de 13 a 16. Luego, por la noche, habrá otro paro de 19 a 22.
“Es importante subrayar que la naturaleza de la protesta podría impactar en los horarios de arribos y partidas a lo largo de toda la jornada. Por tal motivo, solicitamos a nuestros pasajeros mantenerse atentos a posibles cambios en sus vuelos”, señalaron desde Aerolíneas.
En ese sentido, detallaron que las modificaciones programadas con antelación serán notificadas a través del correo electrónico declarado como contacto en la reserva. En los casos en que la compra se haya realizado mediante agencias de turismo, aconsejaron realizar las consultas por esa misma vía.
A su vez, recomendaron a los pasajeros con vuelos previstos para este domingo utilizar las herramientas de autogestión disponibles en la aplicación móvil de Aerolíneas Argentinas (para iOS y Android) o en el sitio web aerolineas.com, donde también se encuentra información sobre otros canales de atención habilitados.
El viernes, al finalizar el primer día de protestas que afectó a casi 20 mil pasajeros tanto en Aeroparque como en Ezeiza, Aerolíneas denunció ante la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que Atepsa impidió la salida de nueve vuelos que contaban con autorización y estaban programados por fuera de la ventana de la medida de fuerza, incluidos dos vuelos internacionales.
Según explicó la aerolínea de bandera, al menos dos de esos vuelos tenían todos sus pasajeros embarcados, mientras que otros habían iniciado el traslado de la terminal al avión, con sus equipajes despachados.
La medida de fuerza afecta directamente a los controladores aéreos. Según Atepsa, la protesta impacta sobre los despegues, ya que en los intervalos de paro no se tramitan ni transmiten planes de vuelo ni se autorizan movimientos de aeronaves o vehículos en superficie.
En cambio, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) advirtió que los efectos se sienten mucho más allá: “Un vuelo que no despega en la franja horaria establecida no puede cumplir su arribo previsto ni su regreso, y así impacta sobre toda la operación aérea sucesiva.”
El conflicto, que se arrastra por una discusión salarial, estalló tras el fin de la conciliación obligatoria. La EANA informó que se llevaron a cabo 17 audiencias sin acuerdo y acusó al gremio de mantener “una postura intransigente”. El Gobierno Nacional también rechazó las medidas por afectar un servicio esencial garantizado por ley.
El plan de lucha prevé cinco jornadas de restricciones -la de este domingo es la segunda- con franjas horarias de tres horas cada una, que totalizan seis horas de afectación por día. Las próximas serán:








