Guillermo no se sube al morbo :: Olé

Guillermo no se sube al morbo :: Olé


Guillermo Barros Schelotto se destaca, hoy, por varias cosas. Primero, por el gran trabajo que, junto con su hermano y el resto de su cuerpo técnico, está haciendo en Vélez. No hay mucha discusión sobre las calidades del mellizo (los mellizos) como entrenador, pero después de su salida de Boca, sus pasos no tan virtuosos en Los Ángeles Galaxy de la MLS y la selección de Paraguay, su llegada al Fortín funcionó de maravillas, entre otras cosas porque Vélez es un club ideal para las condiciones de Barros Schelotto y su perfil de entrenador, y viceversa.

Más allá de los gustos personales, Guillermo es un entrenador serio. Que trabaja, planifica, que tiene una idea clara sobre cómo jugar y a partir de eso construye todo lo demás. Debería ser la regla pero no, es más bien la excepción en un mercado de entrenadores contaminado por modas y representantes que tienen -y ofrecen- su propia cartera de clientes.

Guillermo y un muy buen momento en el Fortín (Foto: Prensa Vélez).

Tras su paso por Boca, de haber vivido el altísimo estrés emocional y mental que supone dirigir a un club que genera lo que genera, su llegada a Vélez parece haber puesto a Guillermo en otro lugar. Más relajado, se anima a decir cosas que otros no, porque se muestra tal como es, sin hipocresías, y se planta a cara descubierta. Así, se permite hacer chistes (y buenos) con la soltura con la que gambeteaba laterales en sus tiempos de jugador, y hasta es capaz de felicitar a los árbitros por su desempeño.

¿Está de vuelta Guillermo? Por edad no, pero por lo que vivió en más de 35 años en el mundo del fútbol está un poco más allá del bien y del mal, y no necesita caretearla. Así, mientras todos juegan con el morbo de lo que significaría que su Vélez derrote al River de Gallardo (y quizá que eso signifique su salida del club) el Mellizo juega otro partido: elogia sin dobleces al Muñeco y habla bien de River. La final de Madrid ya se jugó, y el partido del domingo no saldará ninguna cuenta.