goles en todos los frentes con un promedio demoledor

goles en todos los frentes con un promedio demoledor

Lleva el gol en la sangre como un legado familiar. Hijo menor de una familia numerosa, siempre tuvo el arco entre ceja. A fin de cuentas, siguió los pasos del mayor de sus cuatro hermanos: Fredy es uno de los máximos artilleros de Paraguay con 183 gritos. Pero Adam Bareiro el protagonista de esta historia, claro. Se trata del delantero que vistió las camisetas de San Lorenzo y River, nada menos, pero empieza a mostrar que está hecho a la medida de Boca y está a punto de llegar al centésimo tanto de su carrera.

Juan Román Riquelme ya le había echado el ojo cuando jugaba en el Ciclón. “El 9 de San Lorenzo compite todo el tiempo. Compite, compite… Juega por la Copa Argentina y compite, se faja con los centrales, lucha, pelea. Compite. A la semana lo hace en el clásico con Huracán, y lo mismo”, dijo el presidente -entonces vice de Jorge Amor Ameal- durante una entrevista con el canal oficial del club. A esa altura, Bareiro había logrado revertir una descolorida primera etapa con la camiseta azulgrana en la que quedó marcado por picar -y errar- un penal ante Rosario Central y gozaba de un buen presente.

Hoy, después de un recorrido que incluyó River, Al Rayyan, el regreso al millonario y su paso por Fortaleza, se calzó la piel azul y oro y es el único jugador del plantel que marcó en todas las competencias.

Bareiro dejó su huella en la red en su debut, el 24 de febrero frente a Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy. Después, hizo un gol ante Instituto y otro contra Talleres. Este martes, anotó el segundo frente a Universidad Católica. Sí, el paraguayo de 29 años anotó en la Cop Argentina, el Torneo Apertura y la Libertadores. Lleva 5 tantos en apenas 8 encuentros disputados. Además, asistió a Miguel Merentiel en el empate con Gimnasia de Mendoza.

Los números del atacante nacido en Ituaguá, a 30 kilómetros de Asunción, son notables en 2026. Sobre todo, si se tiene en cuenta que había convirtió 4 veces para Fortaleza en otras 8 jornadas del campeonato cearense. Es decir que Bareiro lleva 9 en 16 duelos disputados, con un promedio de 0,56. Más de medio gol por partido. Nada mal.

Darío Benedetto fue el último gran “9” después de Martín Palermo, pero sobre todo en su primera etapa, entre 2016 y 2019, con 45 goles en 76 partidos. Su regreso en 2022 estuvo marcada por conflictos. Hizo 26 en 96 encuentros. Edinson Cavani llegó como “el mejor refuerzo extranjero de la historia” a decir de Riquelme, pero sus estadísticas son similares al último ciclo del Pipa: marcó 28 goles en 81 partidos. De hecho, ningún hincha extraña al uruguayo, que apenas jugó 104 minutos repartidos con Platense y Racing. Y Milton Giménez, que había mostrado credenciales en el área en sus primeros partidos, no solo bajó el nivel; una pubialgia lo atormentó al punto de que necesitó ser intervenido quirúrgicamente y recién volvió la semana pasada, contra Talleres en Córdoba. Pegó 17 gritos en 61 encuentros.

¿Puede Bareiro transformarse en el Palermo guaraní? A propósito del máximo goleador de la historia de Boca, el paraguayo compartió la sabiduría del Titán durante el breve paso por Fortaleza. En su rol de entrenador, no pudo salvar al conjunto brasileño del descenso pero le dejó un enseñanza a este “9”. “Cuando Martín vino a Fortaleza yo no andaba bien. Me dijo que conocía mis cualidades y que no debía demostrarle nada. Me dio confianza y volví a hacer goles”, contó. “Tenerlo como técnico fue un privilegio. Quedó una muy linda relación con él y fue una de las primeras personas con las cuales hablé. Me dijo que el ‘Mundo Boca’ era especial y que me preparase para disfrutarlo”, agregó.

Uno de los principales beneficiados con el arribo de Bareiro es Merentiel, que se sentía incómodo en el doble “9” con Cavani y tuvo mejor sintonía con Giménez. Eso sí, desde la llegada del paraguayo se sacó presión. Adam hace el trabajo sucio, no le escapa al roce físico con los centrales, pivotea y rebota de espaldas, se ofrece como descarga. Sin ir más lejos, el uruguayo volvió al gol contra Gimnasia de Mendoza, justamente a partir de la mencionada asistencia de su nuevo compañero. Le hizo otros dos goles a Lanús y otro a Talleres.

El gran momento de Bareiro lo lleva a pelear la titularidad en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México con otro goleador que milita en el fútbol argentino: Gabriel Avalos, de Independiente, que viene de anotar en el clásico de Avellaneda. También Alex Arce (Independiente Rivadavia) y Antonio Sanabria (Cremonese de Italia) están entre las prioridades de Gustavo Alfaro. En la última fecha FIFA, amistosos contra Grecia y Marruecos, el atacante de Boca no fue convocado. Así y todo, no pierde la esperanza. “Es lo que más quiero. Es algo soñado por cada jugador: estar compitiendo en un Mundial con tu país”, manifestó al respecto de su ilusión personal, esa que alimenta con su contundencia.

Bareiro pasó de no hacer goles en 16 partidos con River a ostentar excelentes registros en la vereda del rival. Con la banda roja, superó negativamente a Agustín Fontana (15 encuentros en 2021) y Jorge Bianco (13 entre 1976 y 1978) como el “9” que más veces jugó sin poder pegar un grito. En Boca, la historia tiene otro color. Y quedó a un grito de llegar a los 100 en su carrera, que se desarrolló en Paraguay, Argentina, México, Turquía y Brasil. Aunque la meta que más lo obsesiona está a dos fechas, cuando volverá al Monumental, ya vestido de xeneize. El deseo, claro, es hacer un gol en el estadio donde se le negó.