Gisèle Pelicot recibe la encomienda de la orden del mérito civil de manos del presidente del Gobierno | Sociedad

Gisèle Pelicot recibe la encomienda de la orden del mérito civil de manos del presidente del Gobierno | Sociedad

Gisèle Pelicot ha recibido este martes la encomienda de la orden del mérito civil de manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha enfatizado su firmeza a la hora de ponerse al frente de un movimiento que traspasa fronteras, apoyando e impulsando un cambio cultural esencial para el conjunto de la sociedad mediante la defensa de los derechos y de las libertades de las mujeres.

En su encuentro, Pedro Sánchez le ha trasladado el profundo respeto y apoyo por su valentía a la hora de alzar la voz frente a la insoportable violencia machista, así como por elevar a una nueva realidad la reflexión sobre la igualdad y el respeto que tan fundamentales son en nuestras sociedades, según una nota difundida por La Moncloa. Asimismo, le ha agradecido su impulso para hacer que sean los agresores y no las víctimas quienes carguen con la vergüenza de sus actos.

Pelicot, de 73 años, se encuentra en Madrid tras la presentación de sus memorias, Un himno a la vida, publicadas en España por Lumen. El lunes, 300 personas abarrotaron el Instituto Francés para escuchar a la mujer que convirtió un proceso judicial devastador en una causa colectiva. “Me di cuenta de que estaba despertando conciencias”, afirmó entonces ante un auditorio que la recibió en pie.

Durante una década fue víctima de violaciones bajo sumisión química perpetradas por su marido y decenas de hombres. El juicio marcó un precedente al desarrollarse a puerta abierta por decisión expresa de la propia víctima. Su exmarido fue condenado a 20 años de prisión y los demás acusados recibieron penas de entre tres y 15 años.

En Madrid, Pelicot insistió en desmontar la idea de que los agresores son “monstruos”, una etiqueta que, a su juicio, facilita la impunidad. “Hizo actos monstruosos, pero es un ser humano. Los monstruos están en nuestra imaginación”, señaló. Con esa reflexión ha tratado de desplazar la vergüenza hacia los verdugos y no hacia las víctimas.

El Gobierno ha querido subrayar, con esta distinción, el impacto social de una mujer que rehúye el papel de icono pero asume la responsabilidad de su historia. “Tenemos muchos recursos dentro de nosotras y hay que ir a por ellos”, repite. Su mensaje, convertido ya en consigna para miles de mujeres.