El grito todavía retumba en Avellaneda. Fue seco, furioso, inevitable. Como si el destino hubiese decidido que la tarde del clásico debía escribirse con la firma de un hombre que atraviesa su mejor versión desde que se calzó la camiseta de Independiente. Gabriel Ávalos no sólo le dio el triunfo 1 a 0 ante Racing el sábado en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, también terminó de confirmar que lo suyo ya no es una racha, sino un estado de gracia: es el goleador del torneo con 8 gritos y llegó a los 30 vestido de Diablo. Lo disfruta Independiente y Gustavo Alfaro lo tiene en la mira para su Paraguay de cara al Mundial.
En un partido cerrado, áspero, de esos que se juegan más con los dientes apretados que con las ideas claras, el paraguayo hizo lo que hacen los goleadores de raza. Detectó el instante, atacó el espacio y resolvió con la autoridad de los que viven del gol el centro por abajo de Santiago Montiel a falta de menos de 10 minutos para que se terminara la historia. Así, con un solo impacto, inclinó un clásico y alimentó una historia personal que no para de crecer.
“Es el gol más importante desde que estoy acá por lo que significa para la institución“, no dudó el ‘9’ rojo de 35 años. “Nunca dejé de dar el cien por ciento. Hice cosas buenas y no tan buenas, pero siempre dejé todo. Eso la gente lo reconoce”, dijo. Y agregó: “Hoy poder disfrutar de esta victoria es importante. Para los delanteros son partidos difíciles. Veníamos de sufrir por los resultados, pero hoy se dejó todo y nos llevamos una victoria hermosa. Ojalá sea un punto de quiebre”.
Los números ya lo respaldan con contundencia. Con su tanto ante La Academia, alcanzó los 30 goles en 96 partidos con la camiseta roja, a los que suma 9 asistencias. Pero el dato frío se queda corto frente al contexto porque su nombre empieza a escalar lugares en la memoria reciente del club. Con este nuevo festejo igualó la línea de Leandro Fernández en la lista de máximo artilleros de Independiente de este siglo.
Con la pólvora encendida, Ávalos tiene a tiro inmediato a Martín Benítez, que suma 31 gritos, y empieza a divisar en el horizonte los 33 tantos de Facundo Parra, dueño del quinto escalón entre los goleadores contemporáneos del Rojo.
Su gol en el clásico no fue uno más. Como lo expresó el propio protagonista, fue “el” gol. El que define, el que se recuerda, el que se grita distinto. En un Independiente que busca afirmarse y recuperar protagonismo, su figura emerge como faro en medio de la exigencia.
¡¡SIEMPRE EL GOLEADOR!! ¡¡BUSCAPIÉ DE MONTIEL Y GOL DE ÁVALOS PARA EL 1-0 DE INDEPENDIENTE VS. RACING EN EL CLÁSICO!!
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— SportsCenter (@SC_ESPN) April 4, 2026
Luego de regresar de la última fecha FIFA, tan solo tuvo dos entrenamientos con el plantel de Gustavo Quinteros y salió como titular a la cancha para disputar el clásico. “Me tocó jugar un partido a un nivel muy alto contra Marruecos, jugué 70 minutos, había que descansar y recuperar. Por suerte pude encontrar mi gol y darle esta alegría a mis compañeros y a esta gente hermosa”, detalló.
Así, entre números que se acumulan y festejos que dejan huella, Gabriel Ávalos se mete cada vez más profundo en el corazón rojo y deja atrás sus primeras temporadas llenas de dudas. Y mientras el equipo suma, él sigue empujando de a un gol a la vez, mientras mantiene la ilusión de meterse en la lista de 26 de Paraguay para el Mundial: “Me ilusiono, uno siempre trabaja para eso, pero es decisión del técnico“.








