explotó contra el árbitro tras ser expulsado en el empate de Sevilla y Alavés

explotó contra el árbitro tras ser expulsado en el empate de Sevilla y Alavés

Matías Almeyda tuvo un ataque de furia en España. La actuación del árbitro Iosu Galech Apezteguía (del Comité Navarro) en el empate de Sevilla y Alavés, dirigido por Eduardo “Chacho” Coudet, 1-1 en el estadio Sánchez Pizjuán quedó como anecdótico. Es que el DT albiceleste criticó una decisión arbitral, vio la roja y tardó varios minutos en retirarse, entre protestas, un pelotazo al aire y empujones incluso a los responsables de seguridad de su club.

“¿Por qué me echas?”, le preguntaba en bucle Almeyda al árbitro. Tuvo que ser separado por sus propios jugadores y el cuerpo técnico. Una conducta que puede desembocar en varios partidos de sanción.

Cuando el reloj galopaba hacia el minuto 90, Almeyda se retiró, pero el banco del Sevilla continuó enardecido con más gritos que también le costaron la expulsión al suplente Joan Jordán. Este recital de tarjetas generó un caos que hizo imposible que se viese algo de fútbol en los 12 minutos de alargue que acabó decretando el equipo arbitral, lo que favoreció los intereses de un Sevilla que sumó un punto de tintes heroicos que también le sirve para ganarle la diferencia de gol particular al Alavés.

Fue un encuentro áspero y caótico que los locales disputaron casi en su totalidad en inferioridad numérica, pese a lo cual se adelantaron con un gol de Sow en el primer tiempo antes de que Toni Martínez equilibre el marcador en el segundo periodo.

Pese a jugar con un hombre más, el Alavés apenas se acercó por los dominios de Odysseas en todo el primer periodo, en el que sólo Calebe quiso percutir por la banda derecha, mientras que el Sevilla gestionaba la situación defendiendo lejos de su área, a costa de un enorme desgaste de fuerzas.

Una presión de Maupay en la salida de balón propició una pérdida de los visitantes, el francés sacó rápidamente el lateral hacia Akor Adams, que temporizó, se giró y sirvió un pase interior a Sow, quien tuvo frialdad para recortar antes de ejecutar un tiro potente que entró tras desviar su trayectoria un toque de Garcés.

El triple cambio que operó Coudet en el descanso tuvo un efecto casi inmediato, ya que dos de los futbolistas que ingresaron, Pablo Ibáñez y Guevara, generaron un ataque por la izquierda que concluyó con pase de la muerte del segundo, despejado justo por Kike Salas.

En el saque de esquina subsiguiente, Toni Martínez se elevó de forma majestuosa ante Suazo para martillar el empate con su cabeza y quebrar las menguantes energías de un Sevilla que, con muchos minutos aún por delante, no tenía más recurso que la defensa numantina para, al menos, arrancar un punto.

Una larga revisión de 4 minutos terminó invalidando por fuera de juego milimétrico un gol con el que el Lucas Boyé, adelantado una pizca tras recibir de Aleñá, habría adelantado a los de Coudet.

El tramo final fue un ejercicio impotencia del Alavés, que monopolizaba la posesión sin otro plan que ensayar centros cómodamente defendidos por los locales, para quienes el refresco de su ataque con las sucesivas entradas de Peque, Los dos siguen en la mitad de tabla, con 26 puntos.