El servicio secreto de Estados Unidos mata a un joven que irrumpió en la mansión de Trump en Mar-a-Lago | Internacional

El servicio secreto de Estados Unidos mata a un joven que irrumpió en la mansión de Trump en Mar-a-Lago | Internacional

Agentes del servicio secreto, los encargados de la seguridad de los presidentes de EE UU, han matado este domingo a un hombre armado que penetró ilegalmente en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la mansión de Palm Beach (Florida) de Donald Trump. Allí suele pasar los fines de semana, a excepción de este, ya que el mandatario y su esposa, Melania Trump, han permanecido el sábado y el domingo en la Casa Blanca.

El suceso se produjo a la 1.30 de este domingo (las 7.30 de la mañana en la España peninsular), cuando el servicio secreto abatió a tiros a un hombre que no ha sido identificado, tras entrar en el recinto. El intruso “fue avistado en la puerta norte de la propiedad de Mar-a-Lago portando lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible”.

Aunque falta la confirmación oficial de la identidad del individuo, el sospechoso, de unos 20 años y procedente de Carolina del Norte, fue dado por desaparecido hace unos días por su familia. Los investigadores creen que salió de ese Estado y se dirigió al sur, llevando consigo una escopeta, según ha declarado el portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.

La caja de la escopeta fue recuperada en su vehículo, dijo Guglielmi. El hombre atravesó la puerta norte de Mar-a-Lago aprovechando que otro vehículo salía en ese momento y se enfrentó a los agentes del Servicio Secreto. Los agentes respondieron al hombre armado y este resultó muerto a tiros. Los investigadores están trabajando para elaborar un perfil psicológico y aún se está investigando por qué intento irrumpir en el complejo. Preguntado por si el individuo era conocido por las fuerzas del orden, Bradshaw respondió: “Por ahora, no”.

A primera hora de la mañana de este domingo el sheriff del condado de Palm Beach, Rick Bradshaw, ha explicado en una breve rueda de prensa que el hombre fue interceptado por dos agentes del Servicio Secreto y un ayudante de su oficina. “Se le ordenó que soltara los dos objetos que llevaba consigo. En ese momento, dejó el bidón de gasolina y levantó la escopeta en posición de disparo”, explicó Bradshaw. Los dos agentes y el ayudante del sheriff “dispararon para neutralizar la amenaza”. En el intercambio de disparos no resultó herido ningún agente de las fuerzas de seguridad.

El FBI ha pedido a todos los residentes en la zona que revisen las grabaciones de sus cámaras de videovigilancia por si las imágenes pueden ayudar a los investigadores.

Trump dedicó este sábado a una ronda de consultas políticas a puerta cerrada, según el programa diario que su oficina traslada a los periodistas, tras el varapalo del Tribunal Supremo a su política de aranceles y ante la posibilidad de un ataque selectivo e inminente a Irán. Por la noche, Trump y su esposa, Melania, ofrecieron una cena a los gobernadores estatales en la Casa Blanca, y este domingo el programa le sitúa también en la residencia oficial. Pero la mayor parte de los fines de semana los pasa en Mar-a-Lago, en cuyo club de golf, situado a pocos kilómetros de la mansión, un hombre intentó asesinarlo mientras Trump, entonces candidato a la presidencia, practicaba su deporte favorito. Un agente del Servicio Secreto vio al sospechoso, identificado después como Ryan Routh, apuntando con un rifle a través de los arbustos antes de que Trump se personara en el green. Según las autoridades, Routh apuntó con su rifle al agente, quien abrió fuego y le obligó a soltar su arma. El sospechoso fue declarado culpable el año pasado y ha sido condenado este mes a cadena perpetua.

Trump también sobrevivió a un intento de asesinato en un mitin electoral en Butler (Pensilvania), en julio de 2024. El pistolero disparó ocho tiros antes de ser abatido por un francotirador del Servicio Secreto mientras un desafiante Trump saludaba a la multitud puño en alto. El incidente, y sobre todo el hecho de sobrevivir al intento de magnicidio, que le dotó de un aura sobrenatural para muchos de sus partidarios, se consideró determinante en el curso de la contienda electoral.

El incidente de este domingo en Mar-a-Lago sobreviene además en un contexto de creciente polarización política que en los últimos meses ha derivado en episodios de violencia. Sólo el año pasado, se produjo el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, el de la líder demócrata en la Cámara de Representantes del estado de Minnesota y de su marido, el tiroteo de otro legislador y su esposa, y un ataque incendiario en la residencia oficial del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro.