Las acciones argentinas protagonizaron un fuerte rebote en la rueda de ayer miércoles 21 de enero, con subas cercanas al 10%, en una jornada marcada por señales políticas, financieras y geopolíticas. Mientras el Gobierno atribuyó el movimiento al impacto positivo de las reuniones del presidente Javier Milei en el Foro de Davos, los analistas coincidieron en que el principal motor fue externo, y se plasmó en el giro del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto de la posición tomada en su estrategia con Groenlandia, lo que mejoró el clima global para los activos de riesgo.
La desaprobación a Milei supera el 50% y los políticos acumulan más rechazo que apoyo
El ministro de Economía, Luis Caputo, vinculó directamente la suba del mercado con la agenda internacional del presidente en Suiza.
“Para los que preguntan cómo están yendo las reuniones del presidente Milei en Davos, les recomiendo que miren el desempeño del Merval, ya que no es común que las acciones suban casi 10% en un día. Ni mucho menos casualidad”, escribió el funcionario.
Para Leo Anzalone, director del CEPEC, el salto de las acciones argentinas se explica principalmente por el contexto internacional. Según el analista, el discurso de Trump y, sobre todo, la decisión de cancelar nuevos aranceles “mejoraron de manera general el clima financiero internacional, redujeron la aversión al riesgo y generaron un movimiento de reacomodamiento en activos emergentes”.

En ese escenario, las acciones argentinas –que venían esquivando el mal clima global- encontraron un impulso adicional y cerraron con fuertes alzas, acompañando el renovado apetito por riesgo en los mercados internacionales.
Groenlandia, aranceles y alivio geopolítico
El punto de inflexión fue el cambio de postura de Trump frente a la ofensiva por Groenlandia. Tras reunirse en Davos con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente estadounidense descartó el uso de la fuerza, anunció un acuerdo marco en el Ártico y confirmó que no impondrá los aranceles previstos para el 1° de febrero.
El entendimiento apunta a garantizar seguridad, acceso a minerales críticos y contención de la influencia de Rusia y China en la región. Para los mercados, el mensaje implicó una señal clara de distensión comercial y geopolítica, con impacto inmediato en los activos emergentes, incluida la Argentina.
Davos y el “tono Milei” que sigue el mercado
En paralelo, el discurso de Milei en Davos también fue leído de forma positiva. El Lic. Gastón Lentini señaló que el presidente dedicó alrededor de 30 minutos a explicar “académicamente la superioridad moral del liberalismo y del capitalismo”, con algo de contenido propagandístico, pero sin desviarse de las ideas que profesa.
Según Lentini, la diferencia estuvo en el tono: “una exposición más moderada y elocuente, que cayó mejor en el mercado frente a discursos agresivos o con calificaciones innecesarias, y que ayudó a consolidar el buen clima financiero”.
El dólar se plancha: ¿Hasta dónde puede bajar?
En el frente cambiario, Anzalone explicó que la calma del tipo de cambio se sostiene por una combinación de tasas reales altas, oferta de dólares financieros vía endeudamiento corporativo y una política activa del Gobierno tanto en el mercado spot como en la curva de pesos.
En el corto plazo, señaló que podría existir un margen acotado para una baja adicional del tipo de cambio, impulsada por el ingreso de la cosecha gruesa. Sin embargo, sin una mejora clara en las reservas netas, el mercado no ve espacio para una apreciación sostenida, sino más bien para un escenario de dólar estable.
En ese marco, el Banco Central de la República Argentina aparece como un actor clave, comprando dólares para reforzar reservas y evitando un atraso cambiario excesivo. A eso se suma un flujo esperado de unos US$ 4.000 millones de empresas que emitieron obligaciones negociables, que funcionaría como “puente de paz cambiaria” hasta abril o mayo, cuando ingresen los dólares de la soja.
Si estas variables se mantienen alineadas —mejor clima externo, compras de reservas y estabilidad cambiaria—, el mercado empieza a proyectar un escenario más ambicioso: avanzar en el desarme del cepo, una baja del riesgo país antes de mitad de año y la posibilidad de un canje de bonos soberanos bajo ley nacional, con la eventual inclusión de Bopreal.
En paralelo, la microeconomía seguirá un recorrido propio: como advierten los analistas, la evolución de cada sector dependerá de su dinámica específica, aun cuando el contexto financiero general muestre señales de mejora.
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