El regreso del “heroin chic” y la nueva presión para adelgazar que tienen las mujeres +50

El regreso del “heroin chic” y la nueva presión para adelgazar que tienen las mujeres +50


Más comentadas que las películas que ganaron las estatuillas, en la última entrega de los Oscar las figuras de varias actrices que pisaron la alfombra roja trajeron gran debate. No por sus condiciones actorales ni por sus outfits sino por su extrema delgadez.

Las que más impactaron fueron Nicole Kidman, Demi Moore y Emma Stone. La ex pareja de Bruce Willis ya había sorprendido a principios de mes en los Actors Award, en los que se la vio extremadamente flaca, y las redes se inundaron con comentarios al respecto.

Stone tiene 37 años, pero Moore y Kidman claramente forman parte de la llamada generación Silver (63 y 58 años respectivamente). Ninguna de ellas es una joven y ascendente figura, sino tres nombres reconocidos en Hollywood. ¿Cuánto la imagen, y el peso, son tan importantes para ellas?

La idea no es teorizar desde el teclado ni opinar de cuerpos ajenos, pero la explosión de comentarios en las redes puso el foco otra vez en los modelos que desde la (s) pantalla (s) permean en quienes están del otro lado. No solo niñas y adolescentes bombardeadas por ideales imposibles sino, ahora también, mujeres adultas que se supone deberían estar de vuelta de todos estos prejuicios.

Pero muchas de ellas fueron hace 30 años las chicas que crecieron con el llamado modelo heroin chic, encarnado en supermodelos tan lánguidas como exitosas, como Kate Moss o Naomi Campbell. Y aquí es donde expertos en trastornos alimentarios encienden las alarmas: los 90 están de vuelta.

Así lo alerta Mara Fernández, psicóloga especialista en trastornos de la conducta alimentaria, integrante del grupo de trabajo de obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y divulgadora desde su cuenta de Instagram @hablar_sana. Recuerda los pantalones que iban a la cadera, prohibidos si había unos kilitos de más, o la moda unisex en la que se suponía que a una mujer tenía que quedarle perfecta una remera de su pareja… diseñada para cuerpo completamente diferente.

“Hubo un furor de trastornos de la conducta alimentaria. En las ficciones, maltrataban a la gorda… Que no no era gorda”, sigue.

Los tiempos cambiaron, pero no tanto. Aunque en el medio tuvimos el body positive, los mandatos continúan pesando y mucho. “Argentina sigue siendo el segundo país con más casos de trastornos alimenticios después de Japón y Corea”, apunta la especialista. Y suma un dato preocupante: en 2020, las estadísticas de ALUBA, entidad que desde hace décadas trabaja el tema, contabilizaba problemas de alimentación en una de cada tres mujeres de 10 a 24 años y un varón cada siete mujeres. Hoy, la estadística femenina bajó a los ocho años y ya hay un varón cada tres mujeres.

“En los hombres, se presenta más del tipo vigorexia”, explica Fernández. Y alecciona en que, por ejemplo, ya no se habla de bulimia sino de “trastornos por compensación”, entre los cuales inducir el vómito es uno de ellos. “Pero también salir a correr dos horas, o tomar diuréticos o laxantes. Esto sería una manera de compensar”, describe.

Delgadísima. Así se vio a Nicole Kidman en los Oscar este domingo. Foto Reuters

Y otra manera de compensar es tomar sin indicación y seguimiento médico los inhibidores del GLP-1 como el Ozempic y sus variantes.

Los grandes protagonistas de la red carpet.

Para la experta de la SAN, las celebrities top de Hollywood “los usan para bajar cinco kilos, no para un caso de obesidad mórbida o sobrepeso importante. Quieren entrar en el vestido para lucirse en la alfombra roja”.

Estas drogas, de las que ya hay varias en el mercado y próximas a salir y que genéricamente se suelen englobar con el nombre de la primera y más popular, Ozempic, han demostrado ser muy eficaces en el tratamiento de la diabetes y del exceso de peso asociado a un problema de de salud. Pero requieren una indicación y seguimiento médico y, algo muy importante, su uso debe estar asociado a cambios en el estilo de vida, como actividad física y alimentación.

Sin embargo, como comprobó Clarín, acá muchas farmacias lo venden sin ninguna receta médica. “Es que la receta médica perdió sentido porque la obra social no lo cubre”, explica Fernández y aparece aquí otra de las variantes vinculadas con este tema, el acceso y la cobertura.

“Hay profesionales comprometidos que la indican en los casos en que corresponde y supervisan con control médico, por ejemplo con ecografías del estado del páncreas y del hígado. Pero también sabemos de centros de estética en Nordelta donde la aplica alguien que no es ni médico. Tenemos el grave problema del intrusismo profesional”, remarca.

Demi Moore en la alfombra roja. La actriz tiene 63 años.

Más allá del Ozempic, la alfombra roja explicitó también otro problema: el edadismo. “Es la lucha contra la edad, no verse viejas. Estas mujeres se tienen que ver espléndidas, como si tuvieran 30 años, con un look espectacular, que la ropa les quede divina y todo el mundo esté hablando de ellas, porque todo esto les permite existir”, expresa.

La menopausia, ese período de la vida femenina silenciado por años que ahora salió del closet, está resultando una trampa para muchas. Y si bien, enfatiza la especialista, es importante que las mujeres cuiden su peso y hagan ejercicio de fuerza para fortalecer la masa muscular que será un sostén para evitar las fracturas, “hay que aceptar la edad. Pero están las redes sociales”.

Esas mismas mujeres que en la adolescencia tuvieron el modelo de la heroin chic en las tapas de las revistas, hoy ven en Instagram fotos de +50 super tonificadas. Como lo escribió Mónica Katz en su columna en Clarín hace sólo un par de semanas: “Actualmente el ideal de belleza femenino es un cuerpo delgado, atlético y tonificado, similar al masculino de antaño. A este ideal imperante en la actualidad, que híbrida delgadez con tonificación, se lo conoce como la nueva delgadez”.

Y siguió: “Mientras que la internalización del ideal atlético predice la adopción de ejercicio compulsivo, la del ideal de delgadez predice la restricción alimentaria. Y ambas la insatisfacción corporal, que disparan actitudes alimentarias desordenadas y trastornos alimentarios”.

Super delgada. Emma Stone también fue blanco de comentarios tras los Oscar. Foto Reuters

Fernández realizó un trabajo, que presentó el año pasado en la SAN, en el que entrevistó a 350 mujeres de entre 18 y 77 años, más de la mitad de ellas con estudios universitarios completos, para analizar justamente el impacto de las redes sociales en su autoestima. Y encontró que entre quienes dedicaban mayor tiempo de uso de las redes sociales por ocio era menor la aceptación y satisfacción por su imagen corporal.

El efecto redes sociales se vio más en las mujeres jóvenes. Pero la psicóloga alerta que, aunque menos, las más grandes no están exentas. Y ejemplifica cómo. “Ven a alguien en las redes o en las redes y el comentario es ‘¿Vos viste cómo bajó Fulanita? ¿Qué habrá hecho?’. O es muy común encontrarte a mujeres en el gimnasio o en la puerta del colegio y que aparezca la pregunta a otra: ‘¿Qué hiciste para bajar de peso?’. Hay un registro y un deseo de estar igual”, resalta.

Para concluir, Fernández advierte que, en nuestra sociedad, pareciera que no está permitido ser viejo o ser “imperfecto”. Y eso, lamentablemente, aplica en la pantalla, en la alfombra roja y en la vida normal.