La rapera dominicana Tokischa publicó hace unos días fotografías y vídeos semidesnuda dentro de la basílica donostiarra de Nuestra Señora del Coro como promoción del cortometraje NO MARGINE. El Obispado de San Sebastián no ha tardado en responder y ha exigido a la productora que retire las imágenes difundidas en las redes sociales de la artista que ya acumulan más de 6.400 comentarios y 5.800 reposteos. La Fundación Española de Abogados Cristianos también ha reaccionado y ha interpuesto una demanda por el delito de profanación.
“Mi relación es con Dios no con la religión, Dios me acepta como soy, me creó, no me juzga, me permite aprender de mis errores y encontrar la verdad por mi misma”, dice el pie de foto de la publicación en el Instagram de la cantante. ”Dios nunca se ha ido, está presente en cada célula de mi cuerpo, en el aire que respiro, en la risa inocente de los niños (…) Pero ustedes creen que solo está en la iglesia”.
El Obispado de San Sebastián ha explicado en un comunicado que está estudiando si los hechos “pudieran requerir de algún tipo de acción jurídica o canónica” y ha afirmado que en su momento le negaron la autorización a la productora para grabar el corto. En julio pasado, según recuerda la institución, solicitaron permiso para filmar “una escena breve” en alguno de los templos de la diócesis. En la ocasión, habían explicitado que sería “un momento contemplativo y respetuoso, sin diálogos, ni actividad que interrumpiera la dinámica del lugar”. Esto con el fin de “promover la cultura vasca a través de una historia íntima y poética” en un proyecto cultural. Pero el Obispado indagó los trabajos anteriores de la productora y la artista, y decidieron negar la autorización. No fue suficiente, han denunciado en el comunicado, ya que de todas maneras la productora se puso se contactó con los responsables de la basílica para llevar a cabo el proyecto.
La diócesis ha lamentado “profundamente el uso indebido de un espacio sagrado para la realización de contenidos” que resultan “incompatibles” con el respeto en lugares sagrados y pueden herir la sensibilidad de los fieles. En ese sentido, el Derecho Canónico, han explicado, precisa que “en un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe la realización de lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar”.
La demanda de los abogados cristianos
La Fundación Española de Abogados Cristianos interpuso una demanda en un juzgado de San Sebastián por el delito de profanación contenido en el artículo 524 del Código Penal. En un comunicado difundido por la organización, la artista aparece “semidesnuda —en toples y vistiendo únicamente una prensa íntima (tanga)— posando de forma provocativa dentro del templo”, en frente a una imagen de Jesucristo, “utilizando el espacio sagrado como escenario erótico completamente ajeno al culto religioso”.
La misiva continua denunciando que las fotografías son parte de una “estética planificada” para un cortometraje lo que, a juicio de la Fundación, “evidencia la premeditación y la utilización consciente de un templo católico para fines comerciales y de exhibición, desvirtuando su significado religioso”. Según dicen los denunciantes, las imágenes también removieron la comunidad de fieles católicos con una “profunda indignación y ofensa” en la ciudad y en todo España.
La demanda apunta a que los hechos podrían ser constitutivos de un delito de profanación por ser actos realizados en un templo “con evidente carácter ofensivo hacia los sentimientos religiosos, mediante el uso irrespetuoso de un espacio sagrado y de sus símbolos”.
La artista ya fue sancionada, según la Fundación, en 2021 por la Fiscalía de La Vega, en República Dominicana, por “realizar actos similares” en un santuario religioso lo que “evidencia una conducta reiterada y una voluntad deliberada de utilizar lugares de culto para generar una provocación”.








