El juez del Juzgado de Instrucción número 3 de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) ha notificado este miércoles el auto que finaliza la investigación y formaliza el proceso penal contra el defensa del Real Madrid Raúl Asencio (22 años) y a sus excompañeros en las secciones inferiores del club Andrés García, Ferrán Ruiz y Juan Rodríguez por grabar imágenes sexuales de dos mujeres, una de ellas menor, y difundirlas sin su consentimiento, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Esta decisión abre la vía para que la Fiscalía y las acusaciones presenten cargos y soliciten la apertura de juicio.
El instructor de la causa aprecia indicios de los siguientes delitos: descubrimiento de secretos sin consentimiento y vulneración de la intimidad, distribución y envío a terceros de los vídeos sin advertencia a las perjudicadas ni consentimiento de ellas y captación o utilización de menores de edad con fines pornográficos y posesión de pornografía infantil. Según detalla la resolución judicial, las presuntas víctimas, de 16 y 18 años cuando sucedieron los hechos, sufren en la actualidad sintomatología postraumática derivada de la experiencia vivida. La decisión judicial es susceptible de recurso de reforma.
La investigación se inició el 18 de septiembre de 2023, cuando la madre de la menor se personó en un cuartel de la Guardia Civil del norte de Gran Canaria para presentar una denuncia por la posible difusión de un vídeo de contenido sexual explícito protagonizado por la menor grabado el 15 de junio. Según detalló la mujer, esas relaciones, que se produjeron en el reservado de un célebre local de ocio de la localidad de Amadores, en el municipio de Mogán (suroeste de la isla), habían sido consentidas, no así la grabación, que se llevó a cabo sin conocimiento de las jóvenes. Posteriormente, la segunda joven, esta mayor de edad, también presentó otra denuncia por la difusión de un vídeo de contenido sexual grabado, presuntamente, por alguno de los investigados mientras mantenían relaciones. En septiembre de ese mismo año, el juez de instrucción imputó a los cuatro futbolistas.
En febrero, la Audiencia Provincial de Las Palmas desestimó el recurso de apelación interpuesto por la defensa del futbolista al considerar que existen “indicios racionales” de criminalidad suficientes de que el canterano canario hubiese cometido tanto un delito de descubrimiento y revelación de secretos, como otro de pornografía infantil.
La defensa argumentaba entonces que el vídeo no había podido ser recuperado, por lo que no podía acreditarse su existencia ni su contenido y que no había pruebas suficientes que relacionaran al futbolista.
El auto de la Audiencia Provincial dejó claro que la ausencia del archivo del vídeo no equivale a que nunca haya existido, establece que el delito se habría consumado en el momento en que el vídeo se compartió, independientemente de que luego se borrara. Además, recuerdan que existe la declaración de uno de los investigados, quien afirmó que Asencio le mostró el documento, junto con los registros del móvil que indican que lo recibió en WhatsApp. El análisis de los teléfonos móviles reveló además conversaciones comprometedoras que reforzaron los indicios en su contra.








