El estrecho de Ormuz cumple una semana sin ataques de Irán, pero los barcos cruzan a cuentagotas | Internacional

El estrecho de Ormuz cumple una semana sin ataques de Irán, pero los barcos cruzan a cuentagotas | Internacional


En medio de la guerra en Oriente Próximo, Irán controla el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz a su favor, al tiempo que trata de instalar la narrativa de que ese corredor marítimo no está estrictamente cerrado. La República Islámica atacó a una veintena de barcos que trataban de cruzar el paso en los primeros días de conflicto, pero ahora, tras una semana sin bombardeos en ese punto, Teherán comunicó el martes al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a la Organización Marítima Internacional que los “buques no hostiles” podrán transitar por Ormuz si se coordinan previamente con las autoridades iraníes, según recoge Reuters citando un comunicado oficial iraní.

No obstante, centenares de buques, muchos de ellos cargados de petróleo, siguen detenidos en Ormuz. Antes del inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, lanzada el 28 de febrero, entre 100 y 120 embarcaciones atravesaban a diario este corredor clave para el mercado energético mundial. En menos de un mes, la cifra se ha desplomado a apenas una decena por día, según los datos más recientes de la plataforma Marine Traffic. Una caída del 90%.

La nota enviada a la ONU coincide con el discurso que ha manejado Teherán en los últimos días. El 22 de marzo, el Ministerio de Exteriores de la República Islámica, en un comunicado, aseguraba que el estrecho de Ormuz permanecía “abierto” y que solo se había restringido la navegación a los “buques pertenecientes o asociados con los agresores”, aludiendo explícitamente a EE UU e Israel. Agregaba que tampoco se permitiría el paso a otros actores que participasen o apoyasen la ofensiva.

No está claro, sin embargo, cómo funciona la “coordinación” de los barcos con la República Islámica. Un petrolero tailandés, por ejemplo, cruzó este miércoles el estrecho tras un diálogo diplomático con Teherán sin ningún pago de por medio, según confirmaron a Reuters la empresa propietaria del buque y el Ministerio de Exteriores tailandés. No obstante, la agencia Bloomberg sostiene que se han exigido ―y pagado― elevados peajes informales.

Otra tendencia que se ha detectado es que algunas embarcaciones toman un desvío entre las islas iraníes de Qeshm y Larak, muy próximas a tierra continental, donde, se presume, recibirían luz verde para seguir su camino. El medio especializado Lloyd’s List ha contabilizado una veintena de grandes embarcaciones que se han desviado por ese paso entre ambas islas que, en su tramo más ancho, tiene apenas 18 kilómetros. Entre los buques que han tomado esa ruta hay petroleros con banderas de India, Palau, Comoras, Panamá y Curaçao, señala el citado medio.

Pese a esa ruta alternativa y a la “coordinación” que Irán permite selectivamente, el tránsito por Ormuz está lejos de volver a la normalidad. Marine Traffick, a partir de datos verificados por la empresa de análisis e inteligencia Kpler, reporta que “la actividad en el estrecho de Ormuz sigue siendo volátil y se mantiene por debajo de los niveles normales”. El 1 de marzo, un día después de comenzar la guerra, 29 buques cruzaron el estrecho. El 2 de marzo, cuando comenzó el bloqueo por parte de Irán, la cifra cayó a nueve, y llegó a mínimos de uno en varias ocasiones. El último dato disponible, del 23 de marzo, muestra que pasaron ocho buques.

“Parece que se ha reanudado el paso selectivo de buques, aunque más como una señal estratégica que como un retorno a las condiciones normales de tráfico”, agrega Marine Traffic en su web. La plataforma, además, destaca que la mayoría de embarcaciones que han pasado en las últimas tres semanas estaban ya bajo régimen de sanción o eran buques “fantasma” (barcos que operan de manera clandestina, a menudo sin seguros, cambiando periódicamente de bandera y nombre para evadir sanciones), y por tanto presentan una “mayor tolerancia al riesgo”.

El sector asegurador marítimo ha modificado la cobertura de riesgos desde el inicio de la guerra. Algunos han excluido de sus paquetes la protección en aguas iraníes y otros han aumentado los precios, según fuentes de las compañías consultadas por Cinco Días. Entre el 1 y el 17 de marzo, 19 embarcaciones fueron atacadas en Ormuz. Desde entonces no se han reportado nuevos incidentes.

Por otra parte, la calificadora de riesgos S&P Global, que también monitorea la situación en Ormuz para sus clientes, ha confirmado el paso de buques cargados y vinculados con Irán después de que el presidente Donald Trump levantara temporalmente el pasado sábado las sanciones contra el petróleo iraní.

Subida de precios

Mientras continúa el pulso por el corredor por el que antes de la guerra transitaba el 20% del petróleo mundial, los precios siguen disparados: desde mediados de marzo, el barril de petróleo Brent ha superado la barrera de los cien dólares. Otros sectores, como el de alimentos, también alertan de incrementos en los precios.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) apunta a que ya hay unas señales en los mercados internacionales de que productos como el trigo, el arroz y los aceites vegetales han comenzado a subir y que mercados dependientes de las importaciones de fertilizantes, como los de Asia, África y América Latina, están expuestos al aumento de costes.