La cancha de Boca volvió a tener la misma banda sonora que los últimos partidos de local: una lluvia de silbidos. Los apuntados son los jugadores, pero principalmente el técnico, Claudio Úbeda. Los plateístas le gritaban de todo menos cosas lindas cuando se metió al vestuario luego del cuarto empate al hilo en la Bombonera y alguno le hacían el gesto de que se fuera con las manos. Sin embargo, el DT de 56 años se sigue mostrando firme en su cargo.
“Lo primero que hacemos es tener autocrítica y entender que el hincha no se va conforme, el hincha necesita que el equipo juegue bien y que gane. Y eso nos está faltando. Esa tranquilidad que te da ganar los partidos. El gol del empate nos golpeó”, dijo cuando se le consultó sobre el estallido de la gente local.
Además, sobre sus dirigidos, agregó: “No tengo duda de que el equipo muestra actitud. Mostró ganas de ganar. Entramos al vestuario enojados todos por no haber encontrado el resultado positivo que queríamos. Todos tienen hambre de ganar cosas. Hay que trabajar más sobre la finalización. Vemos una evolución y nos incomoda no poder trasladarlo al resultado”.
Uno de los reproches hacia el técnico ante el Ciclón fue que apenas hizo un cambio (Zufiaurre por Bareiro). Esto explicó: “Vi que el equipo estaba jugando bien y que sosteníamos el ritmo de juego, generando situaciones. Por eso decidí no hacer cambios salvo al final que entró Iker”.
Por su parte, Leandro Paredes expresó: “Generamos muchísimo, dimos otra imagen. Fuimos superiores durante gran parte del partido. Ellos se encontraron con un gol de casualidad. Y nosotros no pudimos hacer el segundo”.
Y otro referente, Agustín Marchesín, agregó: “Se entiende a la gente. Boca es el más grande y siempre tiene la obligación de ganar. Venimos mejorando, pero la gente necesita que ganemos. El no ganar en casa duele y molesta, pero hay que seguir por este camino”.







