Dos hermanas españolas atrapadas en Abu Dabi tras el estallido de la guerra en Irán: “Es un sálvese quien pueda” | España

Dos hermanas españolas atrapadas en Abu Dabi tras el estallido de la guerra en Irán: “Es un sálvese quien pueda” | España

Elena y Marina de Toro, dos hermanas malagueñas de 29 y 32 años, estaban de vacaciones en Emiratos Árabes Unidos cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán. Venían de Dubái y estaban disfrutando de sus últimas horas en el país con una fugaz visita turística a Abu Dhabi, de donde debía haber salido su avión a las 5.00 horas de este domingo. Pero no lo hizo. Como todos los vuelos con salida y destino en este y otros países cercanos, se canceló por el cierre del espacio aéreo a causa de los ataques lanzados por el régimen de los ayatolás contra los aliados de Estados Unidos en la región. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, calcula que actualmente hay unos 30.000 españoles en la zona. “Se encuentran bien” y el Gobierno trabaja para evacuarlos, ha dicho en Televisión Española. Elena y Marina esperan que sea en los próximos días, aunque apenas han tenido contacto con las autoridades españolas, por lo que han tenido que improvisar una solución. “Es un sálvese quien pueda”, cuentan a EL PAÍS, en una accidentada conversación por FaceTime debido a los problemas de conexión.

Su intención era pasar el sábado conociendo Abu Dabi hasta que tuvieran que irse al aeropuerto para coger un avisón de conexión hasta Doha (Qatar) para volar desde allí a Málaga. El plan era descansar el domingo y el lunes volver al trabajo. Nada salió como esperaban. Estaban visitando una mezquita en la capital emiratí cuando recibieron una alerta en sus teléfonos móviles. Era un mensaje en árabe e inglés enviado por el Ministerio de Exteriores. Les decía que buscaran refugio ante un posible ataque con misiles. “Empezaron a sonar alarmas y nos asustamos”, recuerdan. Poco después cayeron las primeras bombas. Cerca de la mezquita había una base militar de Estados Unidos y podían ver la columna de humo. Pese a ello, el guía que las acompañaba les animó a continuar con el tour. Todo pasaría pronto, afirmaba. “La gente local actuó totalmente normal pero los extranjeros estaban muy nerviosos”, relata Marina. Ellas decidieron ir a recoger sus equipajes ―ni siquiera habían reservado alojamiento en Abu Dabi― y poner rumbo al aeropuerto.

Una vez allí, fueron directas al mostrador de Qatar Airways, compañía con la que tenían contratados todos los vuelos de regreso a España. No había nadie. “Nos tuvieron horas de un lugar a otro del aeropuerto. Todo era un caos”, señalan. Intentaron localizar a otros compatriotas poniendo un cartel: “Españoles”. No dieron con ninguno y tampoco lograban hablar ni con la Embajada ni con la aerolínea. Pensaban quedarse en el aeropuerto a la espera de que se reanudaran los vuelos pero el personal de seguridad del dijo que había que evacuar. “Creíamos que era un lugar seguro pero está claro que no lo era porque hoy hemos visto que también lo han bombardeado”, explican. Salir del aeródromo tampoco fue fácil. Había una cola de gente “interminable” para conseguir taxi. Ellas tuvieron que coger dos. El conductor del segundo procuró transmitirles tranquilidad: los bombardeos solo durarían unas horas y al día siguiente podrían regresar a España.

Gracias a su agente de viajes, que desde Málaga las puso en contacto con otro grupo de españoles que también tenían previsto volver ese día desde Abu Dabi, encontraron un hotel. “No sabíamos a dónde ir y preguntamos a Chat GPT por lugares seguros. Nos dijo que lejos de zonas gubernamentales y de bases militares”, precisan. Acabaron en un hotel céntrico, junto a los otros españoles que habían localizado. Les cuesta 470 euros la noche y, de momento, ya han reservado dos.

Con la Embajada no lograron contactar hasta las 20.00 o 21.00 horas del sábado, cuando ya estaban en el hotel. Les dijeron que estaban colapsados porque había unos 16.000 españoles de toda la región intentando “registrarse” para informar de su situación. Les aconsejaron que estuvieran atentas a las redes sociales del Ministerio de Exteriores. En su caso, habían contratado una tarjeta telefónica para poder tener conexión a Internet durante diez días. Les expira el lunes pero tienen un centro comercial cerca donde creen que podrán comprar otra. “Mirar redes sociales no nos tranquiliza mucho” porque hay fotografías, vídeos y todo tipo de información sobre los bombardeos, confiesa Marina.

Confían en poder volver a España la próxima semana

Ya este domingo, han logrado hablar por teléfono con la Embajada en Abu Dabi. Pensaban acercarse físicamente pero les han desaconsejado salir a la calle. Lo mejor es quedarse en el hotel y esperar noticias. Esas son las instrucciones. Con Qatar Airways han tardado 24 horas en contactar. “Hasta mañana no hay nada” y, si hay suerte, hacia el martes o el miércoles podrán volar de regreso a España, les han comunicado.

Hasta entonces, pretenden quedarse en el hotel ―“Nos tratan bien, velan por nuestra seguridad”― junto al grupo de españoles porque “cada uno aporta su pequeña información”. Han podido hablar con sus trabajos y sus familias. Todos están al corriente de la situación. Sus familiares están “preocupados” e intentado gestionar soluciones desde España, hasta ahora sin éxito.

Albares ha aseverado que el Ministerio está “monitorizando” la situación y que la seguridad de los 30.000 españoles en la región, así como del personal de las embajadas y los consulados y de sus familias, es “una prioridad absoluta” del Gobierno, según informa Efe. No obstante, ha subrayado que el panorama es distinto en cada país, ya que en algunos sigue habiendo bombardeos. De todas formas, ha aclarado que cada embajada tiene un plan de evacuación, si bien ha rehusado dar detalles sobre los mismos por razones de seguridad.