En febrero de 2017, pocos días después de que Donald Trump llegara a la Casa Blanca por primera vez, el diario The Washington Post estrenó un lema combativo: “La democracia muere en la oscuridad”. La frase se convirtió en el emblema de una cobertura periodística especialmente crítica. Con ese enfoque, el diario ganó un Pulitzer por una investigación sobre las finanzas del presidente y mantuvo un registro sistemático de sus afirmaciones falsas, que sumaron 30.573 en 4 años.
En ese momento, Jeff Bezos, CEO de Amazon, llevaba menos de 4 años como dueño del periódico. Durante ese periodo, permitió que la independencia editorial del rotativo se mantuviese y despertó la esperanza de que una nueva generación de multimillonarios filántropos pudiera convertirse en el salvavidas del periodismo en medio de la tormenta digital. Nada más lejos de la realidad.
De aquel The Washington Post, hoy sólo queda el eslogan combativo. El 20 de enero de 2025, Bezos presenciaba en primera fila la toma de posesión de Trump junto a otros multimillonarios como Elon Musk o Mark Zuckerberg. Trump asumía su segundo mandato, pero también otro rol que no había tenido en su primer periodo: presidente de la élite económica estadounidense.
Lo que ha pasado con el Post es una pequeña muestra de cómo ha sido la entrega de los magnates. En febrero de 2026, más de 2.000 periodistas fueron despedidos y Bezos asumía un rol mucho más activo en la línea editorial del periódico. Por ejemplo, reformó por completo la sección de opinión para que los artículos se enfocaran sólo en el libre mercado y las libertades personales. Basta de contabilizar mentiras o criticar la corrupción.
Bezos se ha adaptado así a la nueva estrategia de Trump para relacionarse con la élite económica, una que parece estar dominada por la lógica de la zanahoria y el garrote: si estás conmigo, te ayudo a crecer y enriquecerte; si no lo estás, te pongo todas las trabas posibles. Financieramente, al CEO de Amazon le ha ido bien. En el último año su fortuna ha pasado de 245.000 a 261.000 millones de dólares.
En este capítulo del Observatorio Trump, analizamos algunos elementos que muestran cómo se ha estrechado la relación entre las élites y el presidente y cómo esto afecta a la comunicación y la libre información.
1. Un gabinete de millonarios
De acuerdo con una estimación de Forbes, el gabinete actual de Donald Trump es el que acumula entre sus miembros la mayor riqueza de toda la historia de Estados Unidos. Dos secretarios superan los 1.000 millones de dólares de patrimonio y tres, los 100. Entre todos, suman más de 7.500 millones de dólares, el doble que el primer equipo de Trump y alrededor de 68 veces más que la suma de todo el gabinete de Joe Biden. El presidente, que se calcula que en 2026 ha aumentado su patrimonio hasta los 7.300 millones, tiene casi tanto dinero como todos sus ministros juntos.
2. Conmigo o contra mí
No todos los negocios con la Administración Trump salen bien para las empresas. Quienes se pliegan a sus requerimientos reciben grandes beneficios, pero quienes no lo hacen se arriesgan a ser blanco de su ira. El reciente caso de Anthropic es el mejor ejemplo. Cuando la empresa de IA se negó a dar al Pentágono total control sobre su modelo Claude para eliminar las limitaciones para la vigilancia de ciudadanos y los ataques militares no decididos por humanos, la reacción del Gobierno fue colocar a la empresa en una lista negra que no permite que ninguna oficina federal trabaje con ellos. Ese castigo sólo se había impuesto a compañías extranjeras como Huawei. Este caso no es aislado. La Administración lleva un registro pormenorizado de la actuación de 553 empresas para evaluar si su apoyo ha sido fuerte, moderado o bajo, lo que es tenido en cuenta para tomar decisiones.
3. Control de medios y redes sociales
Larry Ellison, cofundador de la empresa Oracle, es el sexto hombre más rico del mundo, según el último ranking de Forbes. Su hijo es David Ellison, director ejecutivo de Paramount Skydance y una figura con poder creciente en los medios de comunicación. Ambos están aprovechando su cercanía a Trump y al Partido Republicano para construir un poderoso imperio de medios que serviría para posicionar el mensaje MAGA en diversas plataformas. El padre pagó 14.000 millones de dólares para hacerse con el control de TikTok en Estados Unidos, a la vez que el hijo ha iniciado una ofensiva para adquirir CBS y Warner, que controla CNN y que aceptó una oferta de compra después de que Netflix retirara la suya, tras una visita de su CEO a la Casa Blanca. Esta transacción aún debe ser aprobada por las autoridades regulatorias, pero no parece que le vayan a poner trabas.
4. El negocio de las donaciones
En campaña electoral, Trump ya fue el candidato más apoyado por las grandes fortunas. Pero desde que llegó a la Casa Blanca, su poder recaudatorio entre las élites ha seguido aumentando de manera importante y se estima que ha recibido 2.000 millones de dólares para diversos proyectos, tanto partidistas como institucionales. Según un estudio de NBC, una buena cantidad de los donantes que más dinero le han dado en el último año nunca habían hecho donaciones políticas, o al menos no en cantidades tan considerables. Muchos de ellos tienen intereses concretos por contratos con el Gobierno federal o porque sus empresas podrían ser vulnerables ante la regulación pública. Por ejemplo, destaca la aparición en la lista de Greg Brockman, presidente de Open AI, que dio 12,5 millones de dólares, y de Alexader Karp, el CEO de Palantir, tecnológica que utiliza la inteligencia artificial en el análisis de macrodatos. Uno de los proyectos que más recaudación ha generado es la reforma de la Casa Blanca. Ya han aportado recursos 37 donantes, entre ellos varias tecnológicas, bancos, magnates de criptomonedas y empresas del mundo de las apuestas y del juego.
5. Menos impuestos, más riqueza
The Big Beautiful Bill, como llamó Trump a su ley de presupuestos el año pasado, incluyó algunos de los recortes de impuestos más grandes de la historia de Estados Unidos. Los hogares con más ingresos son los principales beneficiados, según un análisis del Congressional Budget Office y del Joint Committee on Taxation. Se estima que el 10% de ciudadanos más ricos se ahorrarán anualmente un promedio de 14.700 dólares, a la vez que el 1% más rico recibirá un alivio de más de 50.000 dólares al año. La ley reduce los impuestos al patrimonio, a diferentes sectores empresariales, a las transacciones internacionales de muchas compañías y disminuye el porcentaje de tributos a pagar por los más ricos.
6. El negocio del perdón
Además de las órdenes ejecutivas, Trump también ha roto récords por utilizar indiscriminadamente otro poder que tiene a su disposición como presidente: el otorgamiento de perdones. Gracias a ello, ha podido beneficiar a muchos millonarios con los cuales él o su familia han hecho negocios. Resalta el ejemplo de Changpeng Zhao, un directivo de una empresa de criptomonedas que fue liberado poco después de que Trump llegara a la Casa Blanca tras conseguir inversiones por 2.000 millones de dólares para World Liberty Financial, el negocio de criptomonedas de los hijos del presidente. En muchos casos, los perdones eximen a estos millonarios de pagar cuentas pendientes con el fisco e indemnizaciones a las víctimas de sus delitos. Según un cálculo del gobernador de California, cerca de 2.000 millones de dólares no llegarán a sus destinatarios legítimos por esta razón.
Para profundizar sobre el tema
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