Detuvieron a un menor de 14 años por el homicidio del comerciante en Comodoro

Detuvieron a un menor de 14 años por el homicidio del comerciante en Comodoro


El adolescente se presentó junto a su madre y confesó haber disparado el arma que mató a Wilder Zalazar Jolguera. También quedó detenido un joven de 21 años que admitió su participación en el ataque ocurrido el 24 de febrero.

La investigación por el homicidio del comerciante de Cerro Solo dio un giro clave este fin de semana. Un menor de 14 años se presentó de manera voluntaria en la División Policial de Investigaciones acompañado por su madre y confesó haber efectuado el disparo que terminó con la vida de Wilder Zalazar Jolguera, de 40 años.

La información fue confirmada oficialmente por la Policía del Chubut, que detalló que de inmediato se dio intervención al fiscal Martín Cárcamo, a la asesora de menores Gabriela Hocko y a la Oficina Judicial para la audiencia correspondiente.

El adolescente quedó demorado en el marco de la causa, mientras que un joven de 21 años fue detenido tras admitir que fue la segunda persona que participó en el hecho.

Cinco allanamientos y un arma secuestrada

La pesquisa estuvo a cargo de la División Policial de Investigaciones de Comodoro Rivadavia, dependiente de la Dirección de Policía Judicial.

A partir de los elementos reunidos en las primeras horas de trabajo, la fiscal Verona Dagotto solicitó tres órdenes de allanamiento en viviendas del barrio Cerro Solo. Las medidas fueron autorizadas por el juez penal Carlos Tedesco y se concretaron el 25 de febrero.

Durante esos procedimientos se secuestró un revólver calibre 32, cartuchos y prendas de vestir consideradas de interés para la causa.

Con el avance de las tareas de campo, los investigadores lograron establecer la identidad de los presuntos coautores. Se solicitaron entonces dos nuevas órdenes de registro domiciliario y la detención del joven mayor de edad, además de la demora del adolescente.

El 27 de febrero se concretaron los nuevos allanamientos, que arrojaron resultados positivos. Se incautaron una campera negra marca Puma, un cartucho con inscripción .32 Auto, un par de zapatillas Nike y dos teléfonos celulares, entre ellos un iPhone.

Posteriormente, el joven de 21 años se presentó en la sede policial y admitió haber sido la segunda persona que participó en el ataque.

Cómo fue el ataque

El hecho ocurrió el martes 24 de febrero alrededor de las 17.30 en un comercio ubicado en la intersección de Cerro San Bernardo y Mariano Rodríguez al 1700, en Comodoro Rivadavia.

Según la reconstrucción oficial, dos jóvenes ingresaron al local y le propusieron al comerciante realizar una transferencia a través de una aplicación de pago a cambio de dinero en efectivo.

El dueño del comercio rechazó la operación. Los sospechosos se retiraron, pero regresaron aproximadamente una hora después.

En ese momento, el menor efectuó al menos un disparo que impactó en la nuca de la víctima. Ambos escaparon corriendo.

Internación y fallecimiento

El comerciante fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, donde quedó internado en terapia intensiva.

Desde el ingreso su estado era crítico. El sábado 28 de febrero, tras la realización de un electroencefalograma, se confirmó que presentaba muerte cerebral y posteriormente fue declarado fallecido.

Fuentes cercanas a la familia habían confirmado a Crónica el diagnóstico irreversible horas antes de que se formalizara la declaración de deceso.

Con su muerte, el caso quedó encuadrado como homicidio consumado.

Audiencia y proceso judicial

Tras la confesión del menor, se dio intervención inmediata a los fiscales intervinientes y a la Oficina Judicial, que fijó la audiencia correspondiente para definir las medidas procesales.

El joven de 21 años quedó detenido a disposición de la Justicia. En cuanto al adolescente de 14, su situación será analizada bajo el régimen penal vigente para menores.

Desde la fuerza indicaron que ambos ya estaban en la mira de la investigación cuando se solicitaron las primeras medidas judiciales.

La causa continúa en etapa investigativa mientras se analizan los teléfonos secuestrados y el resto de la prueba recolectada.