El partido definitorio del torneo Reducido de la Primera B se demoró una hora y tuvo una previa que superó el calibre de la final: la designación de Ignacio Lupani como árbitro de Argentinos de Quilmes y Los Andes hizo ruido porque solamente había dirigido cinco partidos en el año. Sin embargo, eso quedó en un segundo plano, ya que a menos de una hora del comienzo del encuentro, el afiliado a la Asociación Argentina de Árbitros (AAA) se rehusó a dirigir por haber recibido amenazas en su celular.
Lupani convocó a los presidentes de ambos clubes a su vestuario y les contó la situación: lo llamaron desde su casa para contarle que habían tocado el timbre para amedrentarlos con la muerte. Ante la decisión del árbitro designado, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) convocó en su reemplazo al internacional Leandro Rey Hilfer, quien se apersonó de urgencia en el estadio para dar comienzo cuanto antes porque la cancha del Mate no tiene iluminación artificial y el horario era una complicación más.
🚨 ATENCIÓN: Por decisión de la Asociación del Fútbol Argentino, la terna abitral designada será reemplazada para el partido de esta tarde.
Se espera confirmación de los nuevos arbitros. pic.twitter.com/PJaNrZhFEq
— Club Los Andes (@clublosandes) December 14, 2024
Acompañaron a Rey Hilfer los asistentes Iván Alliende y Ramón Ortiz, mientras que el cuarto árbitro fue Jorge Broggi. Lo primero que hicieron los cuatro reemplazantes fue concurrir al vestuario para reemplazar a Lupani, quien además les confirmó los motivos por los que no arbitraría.
Lo siguiente que sucedió fue la denuncia: Lupani la hizo en el Polideportivo adyacente a la cancha ante personal de la Comisaría 1ra de Quilmes. Unos 10 efectivos lo acompañaron mientras caminaba por el campo de juego junto a sus asistentes Luis Castillo y Rodrigo Mansilla y Mariano Seco.
En simultáneo, ingresó al estadio Ortíz, el segundo asistente, con la particularidad de haber llegado cambiado para no perder tiempo: entre que se bajó del taxi y se ubicó junto en la línea de banda frente a los bancos de suplentes, pasaron un puñado de minutos.
Antes de que comenzara el encuentro, el partido tenía reservado otro momento inusual: lo primero que tuvo que hacer Rey Hifler en la cancha, antes de dar el pitazo inicial, fue amonestar a los arqueros Sebastián López y Alejo Tello que en el saludo FIFA intercambiaron unos manotazos. Sí, el de Los Andes le dijo algo al del Mate y le aplicó un cachetazo, y éste le devolvió el golpe.
Con un árbitro denunciando amenazas, otro improvisado en la cancha, dos titulares con amarillas antes del comienzo, el partido se juega por un lugar en la final por el segundo ascenso a la Primera Nacional contra Sarmiento de La Banda, que llegó desde el torneo Federal.
Una previa de locos
“El árbitro nos llamó y nos contó lo que había pasado y la decisión que había tomado, que es absolutamente entendible. Esto es una locura, es un juego, no pueden suceder una cosa así, aunque entiendo que suceda: en nuestra sociedad la violencia, la conducta violenta, baja desde arriba”, indicó el presidente de Los Andes y secretario general del Sindicato de vendedores de Diarios y Revistas, Omar Plaini.
No había sido la primera vez que le preguntaron al dirigente sobre el árbitro, ya que su designación había causado revuelo: Lupani hacía seis meses que no se paraba en una cancha y a lo largo del año solamente lo había hecho en cinco ocasiones.
“Nosotros hicimos 80 puntos en todo el año, somos el equipo que menos perdió, una de las defensas que menos goles recibió, si vamos a estar hablando de los árbitros que no nos dirija ninguno más, porque si después hacemos estadísticas…”, dijo el presidente del ‘Mate’ Hernán Romero para quitarle dramatismo al detalle, que tampoco causó malestar en Plaini.
“¿Cuántas veces nos fuimos puteando porque fuimos perjudicados? Y otras veces fuimos beneficiados. Creo que esto es una balanza. Me parece que esto le pasa a todo el mundo, no hay que buscar nada raro”, completó el dirigente de Argentino de Quilmes, en declaraciones a radio La Red.
La polémica estaba centrada en otro aspecto: el departamento de prensa del Mate le negó a la prensa partidaria visitante sus acreditaciones y señaló a la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APREVIDE) como responsable de la negativa.
Por ese motivo, la APREVIDE sorprendió cerca del mediodía del sábado al desmentir la versión que había hecho correr el club de Quilmes. Romero terminó admitiendo que por la reducida capacidad del estadio. Lo hizo en un cruce radial, Mundo Ascenso por radio La Red, que tuvo la palabra de ambos dirigentes y la de Guillermo Cimadevilla, responsable de la Agencia bonaerense.
“En lo que es a la Seguridad, estamos preparados, tenemos el doble de gente. Hay un montón de personal del Ministerio de Seguridad, más que en los partidos normales”, dijo el funcionario cuando Rey Hilfer estaba en su casa y no se imaginaba que un puñado de horas más tarde estaría dirigiendo una final.








