La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha participado este miércoles por videoconferencia en un foro de inversión internacional en Miami. Allí, ante un nutrido grupo de inversores estadounidenses, saudíes y latinoamericanos, ha enfatizado los pasos que está dando su Gobierno para aprobar reformas que refuercen la “seguridad jurídica de las inversiones”.
Tras el cambio de régimen y la tutela de Estados Unidos, Venezuela busca abrir las puertas a inversores internacionales para reflotar la descuidada industria petrolera tras años de abandono por las sanciones internacionales y la corrupción. “Es importante que el entorno para las inversiones pueda darse en ámbito de seguridad donde el inversionista sepa que, indistintamente de alternancias políticas, indistintamente de contexto de restricción, el inversionista sepa que hay seguridad, que hay leyes en Venezuela que permitan retorno de sus inversiones de manera seria”, ha manifestado desde Caracas ante una audiencia en Miami.
“Así que estamos en un proceso de estabilización de ejecución de reformas que se requiere para ese entorno productivo y para recibir inversiones que permitan diversificar los motores productivos de la economía venezolana, como lo estamos viendo, no solamente crecimiento importante en el ámbito de los hidrocarburos, sino también de la construcción, de banca, de seguro, de la minería, de la manufactura”, ha remarcado.
La presidenta interina de Venezuela ha participado en el foro anual FII Priority, que se celebra en el lujoso hotel Faena, en Miami Beach, y cuenta el respaldo del fondo soberano de Arabia Saudí. El viernes está previsto que allí hable el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Precisamente, ha tenido un mensaje para el mandatario republicano. “Venezuela tiene un papel relevante en la economía regional y en América Latina y el Caribe. Sé la propuesta que tiene el presidente Trump. Sabemos que venimos de un momento de muchas diferencias en nuestras relaciones bilaterales y agradezco que en este momento estemos ambos gobiernos en disposición de abonar una agenda diplomática constructiva, bilateral, que sea beneficiosa para ambos países”.
Rodríguez ha recordado que esta semana está prevista una reunión de alto nivel entre delegaciones diplomáticas de Caracas y Washington en Estados Unidos para reforzar “el diálogo diplomático, político, geopolítico y requerido para la vida de las naciones”.
Desde que Estados Unidos lanzó la operación militar para capturar al expresidente Nicolás Maduro y confiar en Rodríguez para la transición del país, las relaciones entre ambos países se han estrechado. Trump alaba con frecuencia el trabajo de Rodríguez, quien, por su parte, lanza guiños constantes a los inversores estadounidenses.
Mientras la presidenta interina no desvela si impulsará una transición democrática y convocará elecciones, como le reclama la oposición.
La cumbre donde ha participado Delcy Rodríguez reúne a más de mil inversores, directores ejecutivos y líderes políticos de todo el mundo para debatir, según la organización, “sobre el movimiento del capital global, la inteligencia artificial y el futuro de sectores clave, un tema cada vez más relevante en medio de los cambios geopolíticos que configuran la economía global actual”. El programa de este año se titula “Capital en movimiento”, y llega en plena guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en mitad también de una crisis en el Golfo Pérsico sin precedentes.
Rodríguez ha intervenido en el foro de Miami un día antes de la comparecencia de Nicolás Maduro ante el tribunal de Nueva York que se dispone a juzgarlo tras su captura por parte de Estados Unidos el pasado 3 de febrero, junto a su esposa, Cilia Flores.
En otra prueba de hasta qué punto el futuro de Venezuela se decide estos días en Estados Unidos, la líder opositora venezolana María Corina Machado se encuentra en Houston, para participar en el foro sobre energía CERAWeek, mientras Rodríguez, que era vicepresidenta de Maduro y fue la escogida por Trump para tutelar una transición en la que Washington está primando la economía a la consecución de la democracia, hablará para una audiencia de Miami.
Tras siete años de relaciones rotas entre Estados Unidos y Venezuela, una delegación diplomática venezolana viajará esta semana para instalarse en Washington. Lo ha anunciado Rodríguez este martes desde el palacio de Miraflores. Félix Plasencia está a la cabeza de la representación. Es uno de sus más cercanos colaboradores y amigos y será la contraparte de la enviada estadounidense, Laura Dogu, que está instalada en Caracas hace casi dos meses, en los que ha desarrollado una intensa agenda de reuniones con altos funcionarios estadounidenses y venezolanos.








