del casi golazo de Messi a la atajada con la cabeza del arquero El Shenawy

del casi golazo de Messi a la atajada con la cabeza del arquero El Shenawy

La mesa estaba servida: el primer Mundial de Clubes con 32 equipos, la presencia del mejor jugador de la historia con su Inter Miami, un 0-0 mentiroso y la pelota final en la zurda de él. Lionel Messi engañó a todos cuando no buscó el córner olímpico -esa acción que se transformó en obsesión porque nunca hizo un gol así- como en todas las anteriores, sino que tocó en corto y esperó la devolución, antes de intentar un centro-tiro al arco con rosca al segundo palo que se metía en el ángulo, hasta que la mano salvadora de Mohamed El Shenawy salvó al Al Ahly de Egipto. Era el arranque soñado, el inicio perfecto para un torneo que tiene su bautismo, pero no fue así.

Los 60.000 fanáticos en el estadio Hard Rock de Miami se quedaron con el grito de gol de Messi atragantado en un par de ocasiones, pero ésta final, junto a un tiro libre a los 64 minutos que pasó al lado del palo derecho e incluso generó que muchos festejaran en las tribunas, fueron las más peligrosas para la ‘Pulga’. El Inter Miami, que tuvo al arquero argentino Óscar Ustari como figura atajando un penal y varias chances más, equilibró un mal primer tiempo gracias a que el rosarino de 38 años levantó su nivel.