Cuba confirma negociaciones con Estados Unidos en medio de la asfixia por la falta de combustible

Cuba confirma negociaciones con Estados Unidos en medio de la asfixia por la falta de combustible


El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó en la mañana de este jueves que funcionarios de su Gobierno recién comenzaron las conversaciones con representantes de la administración de Donald Trump. Insistió en que ha sido práctica de la Revolución Cubana no “responder a las campañas especulativas sobre este tipo de tema”. Hasta el momento, a pesar de que el propio Trump había dejado saber en varias ocasiones que estaban conversando con La Habana, la parte cubana mantuvo el silencio, y en ocasiones incluso negaron que se estuviese llevando a cabo algún tipo de negociación.

Quince minutos antes de la transmisión que había sido anunciada para las 7:30 de la mañana de este viernes, la prensa oficialista adelantó que Díaz-Canel, desde la sede del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en una reunión con miembros del Buró Político, del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista, y del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, dijo que “estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”. “Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios”, sostuvo.

“En los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación de nuestros gobiernos”, dijo.

Trump reaccionó al anuncio a eso de las 10:00 (hora de Washington y La Habana). Lo hizo en Truth, su red social. No fue esta vez uno de sus hiperbólicos mensajes, sino que se limitó a retuitear un artículo del diario USA Today, cuyo titular dice: “Cuba confirma las conversaciones con los funcionarios estadounidenses, lo cual acrecienta la esperanza de un acuerdo”. Ese mismo periódico publicó el domingo una información que hablaba de la inminencia de un pacto económico, aunque no daba más detalles sobre su contenido.

El mensaje de Díaz-Canel se ha emitido en medio de una histórica crisis económica y mientras La Habana se mantiene bajo una presión creciente por parte de Estados Unidos. Horas antes de esta comparecencia, el Gobierno cubano anunció la liberación de 51 presos por mediación del Vaticano. “Es una práctica soberana, nadie nos la impone”, dijo este viernes Díaz-Canel. “Responde a nuestra vocación humanista”. No queda claro, hasta el momento, si las decenas de presos por liberar incluyen a algunos de los más de 1.000 presos políticos que permanecen en las cárceles cubanas. Desde ya, la ciudadanía exige que cualquier acuerdo con Washington debe contemplar la amnistía para los presos de conciencia.

Sin entrar en especificidades ni muchos más detalles sobre las conversaciones con la Casa Blanca, el mandatario cubano dijo que se trata “un proceso muy sensible, que se conduce con seriedad y responsabilidad, porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones y demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar solución y crear espacios de entendimiento, que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación”.

El discurso, que desde bien temprano del viernes esperaban los cubanos tanto dentro como fuera del país, se presentó por el Gobierno como una continuación de la comparecencia del 5 de febrero, cuando Díaz-Canel dejó claro que “Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos”. “Hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos, sin prejuicios”, insistió.

Díaz-Canel habló además sobre el ataque a una lancha de exiliados cubanos el pasado 25 de febrero, que se pensó podía desatar la ira de Washington, pero que ha resonado con poca fuerza en la Casa Blanca. La embestida dejó el saldo de cuatro personas fallecidas y seis heridos, quienes se acercaban a las costas de Villa Clara desde Florida, y que fueron atacados por los Guardacostas cubanos. Se trató de una “infiltración armada con fines terroristas”, “financiada desde territorios de EEUU”, dijo el mandatario. “En las investigaciones todos han reconocido su participación, que fueron ellos los primeros que dispararon contra nuestra embarcación de Guardacostas”, sostuvo. También aseguró que los heridos han recibido la debida atención médica y que los cadáveres fueron reconocidos por sus respectivos familiares. No obstante, hasta el momento varios familiares han afirmado no haber recibido información alguna de parte del Gobierno cubano.

El mandatario dijo que la Casa Blanca ha estado informada del incidente, que implicó a dos ciudadanos estadounidenses. “Han agradecido la información que se les ha dado. Han planteado su disposición de participar de conjunto en el esclarecimiento de los hechos”, sostuvo. Incluso dejó saber que están a la espera de expertos del FBI que participarán de las investigaciones junto a las fuerzas del Ministerio del Interior cubano.

Un llamado ante la falta de combustible

En la comparecencia en directo por televisión, Díaz-Canel reconoció que desde enero Cuba no recibe el petróleo que antes llegaba de países como Venezuela y México, tras la emergencia nacional declarada por Trump, quien prometió con multar los aranceles de los países que mandaran petróleo a la isla. “Hace más de tres meses que no entra un barco de combustible en el país. Estamos trabajando en unas condiciones muy adversas, con un impacto inconmensurable en la vida de todo nuestro pueblo”, sostuvo. También dijo que estaban “trabajando en varios frentes” para manejar la compleja situación. “En ningún momento hemos renunciado a nuestro derecho soberano de importar petróleo a Cuba”, insistió.

Vehículos se forman en una gasolinera en Matanzas, Cuba

Han pasado exactamente 43 días desde que la administración de Trump declaró la emergencia nacional hacia la isla. Desde entonces, la vida en el país, que ya era precaria, se ha vuelto mucho más insostenible. Esa presión es parte, al parecer, del plan que tienen Trump y su secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, quien lidera las supuestas negociaciones desde hace semanas con los herederos del apellido Castro. Trump, a quien se le ha pedido un posicionamiento directo respecto a Cuba luego de la intervención en Venezuela, aseguró que la isla vería un cambio antes de fin de año.

Los primeros pasos parecen haber comenzado ya. Los permisos para que el sector privado importe petróleo a Cuba directamente desde Estados Unidos, los constantes comentarios de Rubio sobre la importancia de un cambio económico en la isla, y la excarcelación ahora de decenas de presos podrían dar indicios de lo que se está abordando en la negociación entre ambos países. Cuando en 2014 los entonces presidentes Raúl Castro y Barack Obama anunciaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas, el deshielo llegó de la mano de ciertas aperturas para el sector privado y la liberación de 53 presos, también por mediación del Vaticano.