Argentina, y en particular Buenos Aires, suele ser un destino apreciado por los narcos internacionales. Sobran los ejemplos: desde la viuda de Pablo Escobar Gaviria hasta el capo narco paramilitar colombiano Henry de Jesús López Londoño (alias “Mi Sangre“).
Ahora que Nemesio Oseguera Cervantes (“Mencho“), líder del cartel Jalisco Nueva Generación, cayó bajo las balas del Ejército mexicano, se reflotó la historia de una causa judicial iniciada en 2011 en la Justicia federal de Morón que muestra sus ramificaciones en nuestro país.
El protagonista de la investigación -que llegó a juicio oral el año pasado- fue Gerardo González Valencia, cuñado de “Mencho” y segundo al mando de “Los Cuinis”, brazo armado del cartel de Jalisco.
González Valencia -hoy condenado a perpetua en Estados Unidos- no solo invirtió en la Argentina. Él mismo se vino a radicar aquí con su esposa, Wendy Dalaith Amaral Arévalo, y sus tres hijos.
La familia entera ocupó el departamento E del 4° piso del Faena Hotel. Sus primeras visitas arrancaron en 2007 y se radicó en Argentina en 2011. Dispuso todo para quedarse aquí un buen tiempo. Incluso pagó, con seis meses de adelanto, el colegio de su hijos, una institución conocida en el ambiente porque allí van los familiares de muchos diplomáticos extranjeros.
Aun es un misterio por qué en 2012 decidió precipitadamente mudarse a Uruguay. En 2025 el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín juzgó por lavado de activos a su socio argentino, Oscar Calvete Souza (75), quien tenía prisión domiciliaria.
Oscar Calvete Souza fue indagado por la Justicia Federal en la causa de lavado de dinero narco de los mexicanos “Los Cuinis”. El 29 de septiembre de 2025, Calvete Souza firmó un juicio abreviado por tres años de prisión efectiva y una multa de 196 millones de pesos, que aun no pagó.
Gerardo González Valencia no fue el primer capo mexicano en elegir Argentina. En los ’90 recaló en Recoleta y también en la costa bonaerense (donde compró campos y una mansión) el mexicano Amado Carrillo Fuentes, jefe histórico del cartel de Juárez.
Video
Este episodio de Archivos Messi está dedicado a uno de los líderes del Cártel de Juárez y uno de los traficantes más poderosos del planeta. Mirá el video.
Conocido como “El Señor de los Cielos“, vivió en Argentina entre 1996 y 1997 con su mujer y sus hijos usando la identidad falsa de Francisco Mora Guerrero. Su vida transcurría entre Buenos Aires y Mar del Plata.
A muchos les había comentado que tenía el proyecto de construir una planta procesadora de papas en Balcarce y radicarse definitivamente en nuestro país. En la zona, el capo mexicano se había instalado a sus anchas en la estancia Rincón Grande, comprada a José Bordeu en dos millones de dólares.
Finalmente murió el 4 de julio de 1997 en México durante una operación para cambiar su rostro.
Juicio en Argentina
“Quisiera ver una humanidad menos conflictiva, exenta de sectarismos y más comprometida con sus pares”; “suelo ser un comedido urbano, honro la libertad y los derechos del prójimo”. Las definiciones pertenecen al argentino Oscar Calvete Souza y están volcadas en su blog “Mi Bitácora”, donde el hombre se define como “librepensador, ensayista y autor versátil”.
Pero lo de “librepensador” es apenas una faceta de Calvete. La otra es la de asesor de empresas. Y fue en este rol que el 15 de marzo de 2019 lo indagó el juez federal de Morón Néstor Barral, como la pata argentina en el intento del cartel mexicano de “Los Cuinis” de hacer pie en el país entre 2007 y 2011.
Calificada por el Gobierno de los Estados Unidos como una de las organizaciones de narcotraficantes más ricas del mundo, “Los Cuinis” y sus líderes, los hermanos Abigael y Gerardo González Valencia, aparecen regados por toda la lista Clinton (grupo de personas y sociedades con las que los estadounidenses no pueden hacer negocios).
Abigael González Valencia, de la banda narco “Los Cuinis”.Además, son señalados como el brazo financiero y sicarial del cartel Jalisco Nueva Generación, uno de los más violentos de Mexico.
Numerosos testigos señalaron a Calvete como una de las personas de más confianza de los mexicanos en la Argentina, sobre todo de Gerardo González Valencia, a quien conoció cuando vivió en México.
A Calvete Souza se lo acusó de participar del lavado de más de dos millones de dólares provenientes del narcotráfico internacional. El dinero llegaba a tres cuentas del banco Santander Río a través de giros bancarios o depósitos en efectivo. De allí partía al emprendimiento insignia de los mexicanos: una cadena de drugstores de los que solo uno llegó a funcionar, en Puerto Madero.
En la causa también fue detenido y procesado el hombre que les hizo de chofer durante sus estadías y que usaron incluso de testaferro. Pero el remisero falleció antes del juicio oral que llevó adelante el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín.
Encuentro desafortunado
El 10 de marzo de 2009, un Chevrolet Astra tuvo un accidente automovilístico en la zona de Puerto Madero. En el coche viajaban los colombianos Pedro Merced Medina Lizarraga, Julio César Alegre Ortega y Francisco Marzio Medina González. Hoy todos siguen prófugos en la causa del TOF 5.
El incidente fue menor pero tuvo una derivación inesperada. Cuando los prefectos que custodian Puerto Madero intentaron identificar a los mexicanos, éstos los insultaron y hasta amenazaron. Eso fue suficiente como para que Prefectura comenzara a investigar quiénes eran.
Rápidamente se determinó que el auto en el que iban estaba a nombre de un argentino, que vivía en Ituzaingó. Por eso la causa quedó radicada en Morón. Más tarde se juntaron datos interesantes: los mexicanos habían entrado a Argentina a fines del 2008 y, aunque declararon motivos turísticos, lo primero que hicieron fue viajar a La Plata para inscribir la sociedad Círculo Internacional S.A.
Con esta empresa comenzaron el negocio de los drugstores y llegaron a abrir -en representación de los González Valencia- “Córner Mi Lugar” sobre Olga Cossettini 260. Solo en este comercio invirtieron dos millones de dólares en remodelación y diseño. Ellos hicieron base en el 5° piso de la torre Bulevar de Le Parc, en Azucena Villaflor 450, donde armaban fiestas y llevaban una vida de lujos y alto perfil.
El drugstore que habían puesto “Los Cuinis” en Puerto Madero. ciudad de buenos aires drugstore corner propiedad de narcotraficantes mexicanos narcotrafico banda los cuinisEl análisis de sus teléfonos también aportó información interesante. La DEA determinó que desde el teléfono de uno de los mexicanos (Medina Lizarraga) se habían hecho comunicaciones a un abonado mexicano conectado con el cartel de Sinaloa y a otro perteneciente a una persona investigada en Los Ángeles (California) por lavado de dinero del narcotráfico.
Caída y final
Gerardo González Valencia se radicó en Argentina en 2011 y dispuso todo para quedarse aquí un buen tiempo. Sin embargo, empacó sus cosas y se mudó con su familia a Uruguay precipitadamente el 9 de julio de 2012.
“En Argentina hay mucha inflación e inseguridad”, alegó cuando, una vez detenido, se le interrogó sobre su mudanza del otro lado del Río de la Plata. Fue en Uruguay donde terminó arrestado, en abril de 2016, luego de que Montella Global S.A -una firma que usó para comprar una mansión en Punta del Este- fuera detectada en medio del escándalo de los Panamá Papers.
“Quincho Grande”, la mansión en Punta del Este que compró el narco mexicano Gerardo González Valencia, jefe de “Los Cuinis”.Esta operación, de dos millones de dólares, terminó por delatar la ubicación de Gerardo, quien se había hecho cargo de la jefatura del cartel luego de que su hermano mayor, Abigael, cayera preso en febrero de 2015 en Puerto Vallarta, Jalisco.
Aunque siempre había usado su verdadera identidad, tanto en Punta del Este como en Montevideo -donde se mudó debido a los estudios de sus hijos- las autoridades recién lo rastrearon gracias al escándalo de Mossack Fonseca.
En Uruguay, González Valencia fue condenado por lavado de activos y la Justicia autorizó su extradición a los Estados Unidos, donde también terminó condenado.
No bien lo arrestaron, Gerardo se quejó de sus condiciones de detención. Fiel a su historia, amenazó a Eduardo Bonomi, ministro del Interior de Uruguay: “Lo voy a colgar del puente más alto“.








