Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense este martes 17 de febrero se pronostica un índice UV “muy alto”, con valores que oscilarán entre 8 y 10. Se recomienda evitar la exposición directa al sol durante las horas del mediodía.
En el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional prevé índices “extremos” (superiores a 11) en el norte y Cuyo, mientras que en la Patagonia serán moderados. Es vital consultar las actualizaciones locales por región.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El índice solar ultravioleta mundial (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación UV solar en la superficie terrestre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se expresa como un valor numérico superior a cero: cuanto más alto es el índice, mayor es la probabilidad de que la exposición al sol dañe la piel y los ojos, y menor es el tiempo necesario para que se produzca ese daño.
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Es fundamental conocer este indicador porque permite a las personas tomar decisiones informadas sobre su protección. Los niveles se categorizan en bajo (1-2), moderado (3-5), alto (6-7), muy alto (8-10) y extremo (11 o más). Al entender estas categorías, la población puede ajustar su comportamiento y vestimenta para minimizar los riesgos biológicos asociados a la radiación.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición prolongada a la radiación UV tiene efectos nocivos agudos y crónicos. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, a corto plazo, puede provocar quemaduras solares dolorosas y reacciones de fotosensibilidad. A largo plazo, los daños son más graves, incluyendo el envejecimiento prematuro de la piel, cataratas oculares y un aumento significativo en el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer de piel.
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Además de los daños cutáneos, la radiación ultravioleta puede debilitar el sistema inmunitario, reduciendo la capacidad del cuerpo para combatir ciertas enfermedades. Los niños y adolescentes son particularmente vulnerables, ya que la exposición excesiva durante los primeros años de vida es un factor determinante para el desarrollo de afecciones dermatológicas graves en la edad adulta.
Para protegerse, la OMS recomienda limitar el tiempo de exposición al sol durante las horas de mayor intensidad, que generalmente son entre las 10:00 y las 16:00. Se sugiere buscar la sombra y utilizar prendas de vestir protectoras, como sombreros de ala ancha y camisas de manga larga, además de anteojos de sol con filtro UV certificado para resguardar la visión.
Asimismo, es imprescindible la aplicación de cremas con filtro solar de amplio espectro (que protejan contra rayos UVA y UVB) con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. Este debe aplicarse generosamente sobre la piel limpia cada dos horas, o con mayor frecuencia después de nadar, realizar actividad física o secarse con una toalla, incluso en días nublados.








