Así será el arco del triunfo que Trump quiere instalar en el centro de Washington | Internacional

Así será el arco del triunfo que Trump quiere instalar en el centro de Washington | Internacional


Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, está obsesionado con dejar un legado para la historia. Como antiguo promotor inmobiliario, quiere dejar su sello en la arquitectura de la capital de la nación. Planea construir un enorme Arco del Triunfo, de 76 metros de altura, para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos del Reino Unido.

La Casa Blanca ha presentado este viernes los nuevos diseños para el arco triunfal de 76 metros, equivalentes a 250 pies de altura, una cifra simbólica por la conmemoración de la independencia. La idea del presidente es que la construcción tenga unas medidas de 250×250 pies.

El ocupante del despacho Oval ya había mostrado una maqueta del arco del triunfo, con similitudes con el de París. Trump ha deslizado que aspira a que este monumento sea el más grande del mundo entre los de su estilo. “Es la única ciudad de gran importancia en el mundo que no tiene un arco triunfal”, dijo Trump el pasado diciembre. “Y este los va a superar a todos. El que la mayoría de la gente conoce es el Arco del Triunfo en París, Francia. Y creo que el nuestro lo va a superar con creces”, remachó.

Los bocetos elaborados por el arquitecto Nicolas Leo Charbonneau, socio de la firma Harrison Design, muestran una inscripción dorada con la frase Una nación bajo Dios en el arco, coronado por una estatua alada de la Dama de la Libertad y flanqueado en su base por estatuas de cuatro leones dorados, según ha adelatado The Washington Post.

El proyecto ha levantado ampollas en Washington. Ha provocado protestas de organizaciones civiles, asociaciones de conservacionistas y arquitectos que critican que romperá con la armonía de las avenidas diseñadas por el arquitecto francés Pierre Charles L’Enfant en 1971 y que acabará con unas vistas históricas. Además, la elevada altura de la construcción podría afectar al tráfico aéreo debido a la proximidad de las rutas de vuelo del aeropuerto nacional Ronald Reagan. El plan del mandatario republicano consiste en levantar el monumento, que bautizó como Arco de la Independencia, en un terreno, el Memorial Circle, junto al río Potomac, entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington. Aunque los urbanistas han señalado esta parcela como un lugar idóneo para un monumento, no esperaban que tuviera esas dimensiones tan colosales que cambiarían el paisaje histórico de la ciudad.

Hace unas semanas, Trump ya publicó a través de su red social los bocetos de Charbonneau, que han sufrido algunas modificaciones. El diseño original mostraba el monumento de piedra con guirnaldas talladas, dos grandes águilas mirando hacia el este y, en la cima, una figura alada dorada que sostiene un cetro, otorgando a la propuesta un carácter ceremonial, incluso marcial.

El Departamento del Interior presentó este viernes los planos ante la Comisión de Bellas Artes, un grupo de asesores en materia urbanística, según el Post. Está previsto que la comisión revise la propuesta el próximo jueves.

En una cena de recaudación de fondos en octubre, Trump presentó tres maquetas del arco propuesto: una pequeña, una mediana y una grande, e indicó su preferencia por la versión más grande. El presidente no dudó en decir que el arco sería un homenaje a sí mismo. Cuando los periodistas le preguntaron a quién estaría dedicado el monumento, el mandatario afirmó sin rubor: “Para mí, va a ser precioso”.

Esta semana se ha conocido también que el proyecto estará financiado por los contribuyentes estadounidenses, según el plan de gastos para la Fundación Nacional para las Humanidades, una agencia federal, publicado por la administración esta semana. El presupuesto de este organismo ha reservado dos millones de dólares en fondos para iniciativas especiales y 13 millones en fondos de contrapartida para el arco.

Trump presentó el proyecto hace unos meses durante un acto en la Casa Blanca para recaudar dinero para la construcción del Salón de Baile, situado en el Ala Este de la Casa Blanca, otro proyecto que, por sus dimensiones, eclipsará la residencia presidencial. De hecho, un juez ha ordenado paralizar las obras para construirlo.

Entonces, el presidente les comunicó a los donantes que financiaría el nuevo monumento del Arco de la Independencia con los ahorros del salón de baile.

Un grupo de veteranos de la guerra de Vietnam presentó una denuncia el pasado febrero para impedir la construcción del Arco del Triunfo, situado en unos terrenos que podrían estar protegidos, lo que requeriría la aprobación del Congreso para su construcción.

“El arco proyectado, al obstruir la vista simbólica e inspiradora desde el Cementerio Nacional de Arlington hacia el Monumento a Lincoln, deshonraría su servicio militar y en el extranjero, así como el legado de sus camaradas y otros veteranos enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington”, señala la demanda presentada por media docena de veteranos a la que se han sumado varios legisladores demócratas.