Barby Franco iba por la ruta nacional 3 con su hija Sarah Burlando y una niñera en el imponente Tesla Cyberbeast que le regaló su pareja, el abogado Fernando Burlando, cuando sufrieron un accidente que, por fortuna, solo terminó siendo un susto.
Una temeraria maniobra realizada por el conductor de una camioneta Mitsubishi L200, de 85 años, quien cruzó la autovía de contramano, a la altura de Cañuelas, hizo que Bárbara frenara repentinamente, por lo que la chocaron de atrás una Ford Maverick y un Toyota Corolla.
Todo ocurrió este viernes, cuando la influencer de 37 años viajaba rumbo al campo del abogado, ubicado en la ciudad de Las Flores, junto con su hija de 3 años y Miriam Alderete (33). Iba a poco más de 100 kilómetros y redujo la velocidad a 34 km/h.
El conductor de la Mitsubishi roja, que no tenía dominio colocado, escapó del lugar y abandonó el vehículo en un campo de Cañuelas. Luego se fue en un Ford Focus a Santa Teresita, que fue localizado en el kilómetro 144 de la autovía 2, a la altura de Lezama.
Al hombre, identificado como Roberto Paglioli, lo trasladaron a la comisaría 1ra. de Cañuelas.
El Tesla que le regaló Burlando a Barby Franco.“Hola! Estamos bien. Mañana les cuento todo! Fue un día complicado“, posteó Franco en una historia de Instagram.
En el caso tomó intervención la UFI N° 2 del Departamento Judicial La Plata, que instruyó actuaciones por “lesiones culposas” ya que Horacio Houssay (75), conductor del Corolla, resultó herido en la mano derecha.
El Corolla y la Maverick que participaron del triple choque.En la Maverick viajaban Hernán Salvi (47) y Romina Moledous (48), quienes salieron ilesos.
A fines de diciembre pasado, la modelo compartió su inmensa alegría por el presente que le hizo Fernando Burlando durante las fiestas.
El posteo de Barby Franco tras el accidente en la ruta 3, en Cañuelas.De esta manera, a través de su cuenta oficial de Instagram (@barbaritafranco21), donde cuenta con 2,1 millones de seguidores, reveló que el abogado dejó el exclusivo vehículo Tesla modelo Cyberbeast -entonces valuado en 300 mil dólares– en la puerta de su casa.
“Alguien dijo cyber #madreehija”, escribió la mediática junto a una postal en la que se puede ver el moderno automóvil estacionado en el exterior de su casa.
Una ruta trágica
El miércoles pasado, alrededor de las 18.30, en el kilómetro 210 de la carretera, cerca de Las Flores, en el trayecto que une con Azul, impactaron de frente un Toyota Etios y un Volkswagen Suran.
Cuatro personas perdieron la vida en el lugar. Tres mujeres fueron trasladadas con graves heridas al Hospital Zonal General, donde una de ellas no resistió. De esta manera, el total de víctimas fatales ascendió a cinco.
El Etios, radicado en la Ciudad de Buenos Aires, era conducido por Federico Benítez, de 26 años, quien falleció, al igual que su acompañante, una mujer cuya identidad no trascendió. Al llegar los socorristas, encontraron también sin vida a dos perros que iban en el asiento trasero.
En el VW Suran, que quedó destruido y volcado sobre el lateral derecho, se desplazaban cinco personas. Fallecieron Sebastián Javier Jorge (27) -domiciliado en Hurlingham-, una mujer no identificada y Claudia Griselda Sepúlveda (34), quien alcanzó a ser trasladada al hospital pero su estado se complicó y también murió. Era de Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza.
El impacto entre los dos autos en la ruta 3, cerca de Las Flores, fue brutal: murieron cinco personas.Según pudo saber Clarín, Ludmila Benítez (21) fue hospitalizada en terapia intensiva con múltiples fracturas.
Además, Ludmila Ayelén Chambas (25) sufrió fracturas de fémur y codo, por lo que también se encontraba en estado reservado.
Para transitar en la ruta 3, entre los tramos Gorchs-Las Flores y Las Flores-Azul, hay que tener mucho cuidado y precaución debido a que circulan gran cantidad de camiones con acoplados y se suelen juntar cuando van en el mismo sentido, por lo que no resulta sencillo realizar las maniobras de sobrepaso.
El estado del asfalto es pésimo y el abandono es notorio: no está señalizado, hay desniveles y de noche se transforma en una peligrosa odisea. Y si llueve, el riesgo es todavía mayor.
Lamentablemente, pasa también que algunos conductores realizan maniobras temerarias donde se ponen en peligro a sí mismos y a terceros. Este fue el caso que tuvo como víctimas este viernes a Barby Franco y el resto de los protagonistas de un susto sin consecuencias graves.







