Anegamientos, cortes de rutas y operativos de emergencia por las inundaciones en Tucumán

Anegamientos, cortes de rutas y operativos de emergencia por las inundaciones en Tucumán

La localidad de La Madrid, en Tucumán, es la zona más afectada por el desborde del río Marapa. Las lluvias acumuladas de las últimas semanas provocaron anegamientos, cortes de rutas y operativos de emergencia mientras continúa el monitoreo del clima y de los diques.

Las fuertes lluvias que afectan a la provincia desde comienzos de esta semana provocaron inundaciones en varias localidades del sur de la provincia y obligaron a desplegar operativos de emergencia para asistir a los vecinos afectados. El desborde de ríos, los suelos saturados por tormentas que se repiten desde enero y la gran cantidad de agua caída en pocas horas generaron un escenario crítico, con viviendas casi tapadas por el agua, caminos intransitables y cientos de evacuados.

El punto más crítico se registra en la localidad de La Madrid, en el departamento Simoca, donde el desborde del río Marapa inundó gran parte del pueblo. El avance del agua ocurrió durante la madrugada del martes y afectó a una comunidad de alrededor de 6.000 habitantes, con viviendas que llegaron a tener más de un metro y medio de agua en su interior.

De acuerdo con información publicada por Diario de Cuyo, más de 300 familias se instalaron sobre la Ruta Nacional 157, el sector más alto de la zona, donde permanecen desde que el agua invadió sus casas. Muchos vecinos duermen en la ruta con carpas improvisadas, armadas con lonas, colchones y algunas pertenencias que lograron rescatar antes de abandonar sus viviendas. Varias personas decidieron no alejarse demasiado por temor a robos, por lo que se dispuso un operativo especial de seguridad con presencia policial en el lugar.

¿Cuándo vamos a volver? Acá no nos dicen nada de cuándo vamos a volver a nuestras casas. Estamos preparados con los gazebos y de noche se pone frío, pero no tenemos a donde ir. Nos quedó la ruta. Vivimos en La Madrid, el agua me llegó hasta el techo. La gente por suerte nos está ayudando con espirales y ropa”, dice un hombre a Vientos Tucumanos.

“Armé mi carpa con mi marido y mi nieta. Es una situación muy fea. Pienso que perdimos todo en mi casa. Aún no podemos ver si se puede rescatar algo o no”, agrega otra mujer.

En paralelo, el gobierno provincial desplegó distintas acciones para intentar reducir el nivel del agua. Se hicieron dos cortes estratégicos en la Ruta Nacional 157 con el objetivo de facilitar el drenaje. Las intervenciones se realizaron cerca del acceso a La Madrid con maquinaria pesada y personal de Vialidad. Según explicaron desde el Gobierno, si las lluvias en la zona alta de la provincia disminuyen, el agua podría comenzar a descender gradualmente.

La situación está estrechamente vinculada con el comportamiento de los embalses de la provincia. El dique Escaba, ubicado en el sur tucumano, opera actualmente en su nivel de vertedero y libera 250 metros cúbicos de agua por segundo, lo que contribuyó al crecimiento del río Marapa. A esto se suman los aportes del arroyo San Francisco y de las lluvias acumuladas en la región.

Frente al impacto del temporal, el gobierno tucumano también decidió suspender las clases en toda la provincia hasta el viernes. La medida permitió que varios establecimientos educativos se transformaran en centros de asistencia y evacuación. Según informó el Ministerio de Educación provincial, 23 escuelas funcionan actualmente como espacios de contención, donde reciben ayuda cerca de 1.000 personas provenientes de ciudades como Graneros, La Cocha, Leales, Alberdi, Río Chico, Simoca y Bella Vista.

Mientras tanto, organizaciones sociales comenzaron a organizar colectas para asistir a los damnificados. Por otro lado, el Banco de Alimentos de Tucumán abrió una campaña solidaria para reunir alimentos no perecederos, productos de limpieza e higiene, ropa de abrigo, calzado, colchones y frazadas, que luego serán distribuidos entre las familias afectadas. La iniciativa se coordina con organizaciones territoriales para garantizar que la ayuda llegue a las zonas más golpeadas.

En medio de la emergencia, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que el escenario climático sigue siendo delicado. En algunas zonas de la provincia cayeron alrededor de 200 milímetros de lluvia en apenas 48 horas, un volumen equivalente al promedio de todo un mes. En ciudades como La Cocha, Alberdi, Aguilares, Concepción, Monteros y Famaillá se acumularon entre 700 y 1.200 milímetros desde enero, lo que representa más del 70% de la precipitación anual habitual.

El pronóstico indica que podría haber mejoras temporarias durante los próximos días, aunque el tiempo seguirá inestable con lluvias aisladas y lloviznas. De acuerdo con el SMN, recién hacia la próxima semana podría comenzar a interrumpirse este ciclo de precipitaciones prolongadas que afecta a gran parte del noroeste argentino. Mientras tanto, las autoridades continúan monitoreando la evolución del clima y de los ríos, en un escenario en el que miles de familias todavía esperan que el agua finalmente comience a bajar.