Un prefecto mató a un supuesto ladrón durante un intento de robo ocurrido en la localidad bonaerense de Bernal. El efectivo, que trabajaba para una aplicación de viajes, disparó cuando habría sido amenazado con lo que parecía un arma. Luego se determinó que era de juguete.
El hecho ocurrió cerca de las 8.30 en la esquina de Falucho y Chaco, donde el asaltante abordó al conductor en plena jornada laboral. El disparo fue uno solo y el presunto delincuente murió en el lugar.
De acuerdo a las fuentes, la investigación del caso quedó centrada en el accionar del prefecto. Es que la Justicia deberá establecer si actuó en legítima defensa o si hubo un exceso. Para eso se analizan peritajes balísticos, cámaras de seguridad y testimonios que permitan reconstruir cómo fue la secuencia y qué percepción tuvo el agente al momento del ataque.
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El caso también revela un dato llamativo que cada vez se repite más: el efectivo estaba fuera de servicio y trabajando como chofer, una práctica extendida por los bajos salarios que perciben muchos miembros de las fuerzas de seguridad.
Otros casos. Un episodio reciente registrado en la localidad de Ingeniero Budge no solo despertó una fuerte indignación sino que además dio cuenta del riesgo que corren los choferes de las aplicaciones de viajes que trabajan en el Conurbano Bonaerense.
Ocurrió a principios de mes en la esquina de Lavardén y Baradero, a media cuadra del colegio Calabrini. Allí un conductor de una aplicación fue abordado mientras estaba dentro de su auto con la puerta abierta. Las cámaras registraron cómo los delincuentes se metieron en el vehículo y comenzaron a forcejear con él. “Tengo hijos, por favor”, se lo escucha decir. El robo se concretó y los asaltantes escaparon.
En Lanús, desgraciadamente, el desenlace fue otro. Matías Nahuel Ceballos, cabo de la Policía Federal Argentina, de 34 años, fue asesinado durante un intento de robo en la intersección de las avenidas Remedios de Escalada y Hipólito Yrigoyen. Estaba con su pareja cuando dos delincuentes en moto los interceptaron. Recibió dos disparos, uno en el tórax y otro en la pierna. Una vecina declaró haber escuchado tres detonaciones.
Los atacantes le robaron la moto y huyeron. Ceballos fue trasladado al Hospital Evita de Lanús, pero murió poco después. Su pareja, Andrea Abdala, enfermera de la fuerza, resultó herida. El agente era oriundo de Alejandro Korn y padre de una niña de 10 años.
Tras el crimen, los investigadores relevaron cámaras de seguridad de la zona para reconstruir la fuga de los dos atacantes, que escaparon en la moto robada al propio efectivo. Las primeras tareas se concentraron en identificar el recorrido posterior al hecho y posibles puntos de descarte del vehículo. En paralelo, se analizaron registros de domos municipales y cámaras privadas sobre las avenidas Remedios de Escalada e Hipólito Yrigoyen para establecer la secuencia completa del ataque.







