Albornoz, el tucumano que en silencio “cepilló” la polémica sobre quien debe ser el apertura de Los Pumas

Albornoz, el tucumano que en silencio “cepilló” la polémica sobre quien debe ser el apertura de Los Pumas

Los ciclos en los Pumas lo marcan los Mundiales. No hay borrón y cuenta nueva después del último, sino que se sostiene una cuestión troncal y se abren espacios para nuevas camadas. Es una transición que suele sostener lo bueno y, en ocasiones, mantiene el déficit que se pretende revertir.

Cuando Felipe Contepomi pasó de asistente de Michael Cheika y se convirtió en el entrenador principal, sostuvo un aspecto heredado: durante todo el Mundial 2023 la elección de Santiago Carreras como apertura fue uno de los mayores cuestionamientos. El cordobés, fullback de origen, cumplía esporádicamente con esa función a nivel club, pero no convencía en el seleccionado.

En ese tiempo, Tomás Albornoz estuvo en el radar del australiano y jugó el Rugby Championship de 2022, pero tras una lesión dejó de ser considerado. En rigor, estaba desde antes. El apertura había sido convocado en 2020 por el entonces entrenador principal, Mario Ledesma, pero no había hecho otra cosa que entrenarse junto a sus compañeros.

Igual que Cheika, en su ciclo Contepomi le confió la 10 a Carreras, que cumplió de manera dispar con esa tarea que parecía no tener alternativa: para el cuerpo técnico no había otro que pudiera cumplir el rol.

Pero también fue Contepomi quien volvió a convocar al apertura tucumano y el propio Albornoz fue quien se ganó un lugar en base a sus formidables actuaciones. Desde el banco hasta ganarse la titularidad, Cepillo terminó con la polémica en el puesto, que se encerraba en algo cercano al capricho.

Fue una de las piezas fundamentales en el Rugby Championship 2024 que Los Pumas pelearon hasta la última fecha. Si bien terminaron en la tercera colocación, pelearon mano a mano con Sudáfrica por el título y Cepillo fue la figura de Los Pumas de punta a punta.

Ese año fue también el goleador de Los Pumas y quedó como el segundo en el ranking general del torneo con 44 puntos, solo por detrás del neozelandés Damian McKenzie que terminó con 62 unidades.

Jugó los seis partidos del torneo, los primeros tres como suplente -los dos ante los All Blacks y el primero frente a Australia- y desde entonces pasó a ser el apertura indiscutido. Ya no existe la discusión sobre quien debe ser el 10 del Seleccionado.

“Queríamos venir y hacer un gran partido y creo que lo hicimos. Estoy muy contento por los chicos: vinimos acá y tomamos la oportunidad, estoy muy contento”, fue lo primero que dijo en inglés cuando en medio de la cancha lo fueron a entrevistar por considerarlo la figura del partido.

En silencio, se convirtió en una pieza clave del seleccionado. En Dublín fueron suyos 18 de los 28 puntos de la victoria argentina sobre el combinado británico. Pero no habla de él, sino del conjunto.

“Este grupo está para grandes cosas, en ningun momento tuvimos dudas, fuimos a buscar el partido desde el primer minuto y cuando se puso difícil hablábamos de volver a lo nuestro. Así hasta la última jugada. No se cuanto defendimos, pero lo hicimos”, se jactó.

Albornoz habla con pertenencia, aunque todavía no llegue a los 20 caps con el Seleccionado. Pero la cantidad de partidos jugados con Contepomi, lo ponen, a la hora de las estadísticas, en los jugadores en los que siempre confía el entrenador: una pila de apellidos con muchos mundiales y en algunos casos más de 100 encuentros con la celeste y blanca

“Teníamos la deuda del año pasado de arrancar fuerte los partidos y mantener la intensidad golpe por golpe. La vara estaba alta, pero queremos tener un año mejor y por eso estamos contentos”, sintetizó Cepillo.

Todavía en el vestuario se respiraba el triunfo y aunque el Aviva Stadium ya estaba vacío, Albornoz todavía no salía de su asombro. “En lo personal es una experiencia increíble, es increíble sentir como viven el cariño por los British… esto es tremendo”, completó.