A un año de que estallara el escándalo del fentanilo contaminado, la ANMAT dio de baja definitiva las habilitaciones de los laboratorios de Ariel García Furfaro, HLB Pharma y Ramallo.
Según se informó oficialmente, la agencia sanitaria canceló los legajos de ambos laboratorios.
El Gobierno remarcó que “no se trata de una medida aislada ni coyuntural, sino de la culminación y el último paso del proceso”, que se inició con la disposición 3158/2025 que, en mayo del año pasado, había inhibido las actividades productivas de ambas firmas y prohibido la comercialización de todos sus productos.
“Desde el momento de la inhibición, ninguno de los laboratorios volvió a producir”, enfatizaron fuentes oficiales. Y aseguraron que la baja definitiva “se sustenta en evidencia técnica, inspecciones, antecedentes regulatorios y elementos incorporados en sede judicial” y que “tiene como objetivo proteger la salud pública frente a fallas graves en la calidad de medicamentos”.
Los certificados de los productos de ambas compañías no se van a eliminar sino que se reinscribirán a su vencimiento, a fin de preservarlos como activos en el marco del expediente penal en el que se investigan 111 muertes vinculadas al fentanilo contaminado producido por HLB y Ramallo.
La causa que investiga las muertes y el daño a pacientes que lograron sobrevivir al opiáceo adulterado ya tiene casi un año y la etapa de investigación no está tan lejos de terminar. Hay 14 procesados, en su mayoría directivos, técnicos y responsables de las empresas HLB Pharma Group SA y Laboratorios Ramallo SA, las firmas que desarrollaron el fentanilo, aunque en la práctica eran las dos caras de una misma moneda.
Fueron dos los lotes en los que se logró detectar la presencia de bacterias potencialmente mortales: el 31.244, del que la Justicia confirmó que ninguna ampolla contaminada se llegó a utilizar; y el decisivo 31.202. En ese lote había casi 155.000 ampollas. Dos tercios fueron recuperadas por la Justicia y unas 45.000 llegaron a centros de salud y fueron a parar a las salas de internación.
Esta semana, HLB volvió a estar en la mira por el caso del enfermero al que encontraron muerto en Palermo con más de 100 ampollas de distintas drogas. Tres de ellas eran del laboratorio de García Furfaro, pero no de los lotes contaminados, que fueron todos recuperados por el juzgado que lleva adelante la investigación, a cargo de Ernesto Kreplak.
En una resolución que emitió en noviembre, el juez aclaró que el juzgado sólo se iba a focalizar en los lotes del período investigado por la contaminación y se desvinculó de la custodia del resto de las ampollas de fentanilo y de otros fármacos elaborados por HLB y Ramallo, que podrían haber sido producidos sin que se cumplieran las buenas prácticas de manufactura.
Esta disposición de la ANMAT, ahora, recordó a las instituciones que cuenten con productos, insumos y medicamentos alcanzados por su disposición de marzo “que en caso de traslado, destrucción, y/o disposición final deberán garantizar adecuadamente la trazabilidad según la clasificación de tales productos, insumos y medicamentos”.








