Este martes se cumplieron 12 años del homicidio del joven que fue asesinado en el predio de la cancha del Club Roca. Todos los acusados, que llegaron a juicio, fueron absueltos. Hoy su madre, Olga Cañupan continúa pidiendo justicia.
El homicidio de Néstor Fabián Vázquez, ocurrido el 17 de marzo del 2014 en el predio de la cancha del Club General Roca continúa impune. Porque no hubo condenados. Sí hubo testigos, investigados, acusados, pero todos resultaron absueltos.
Un tribunal integrado por los jueces Gladys Olavarría, Martín Cosmaro y Miguel Ángel Caviglia, absolvió por el beneficio de la duda a Claudio “El Gallo” Vera, Misael Henríquez y Miguel Baeza, quienes llegaron a juicio como coautores del homicidio, y a quienes el fiscal Adrian Cabral no pudo acusar con pruebas contundentes en el juicio.
Quien primero fue testigo y a quien también después se la juzgó por su participación en el homicidio, Brenda Vargas, fue absuelta. Con ella Vázquez esa tarde del homicidio estuvo compartiendo un “porro” de marihuana en el interior del Club Deportivo Roca cuando fue sorprendido por al menos 3 encapuchados, uno de ellos, le dio muerte mediante disparos con un revólver calibre 32, balazo que le destrozó el cráneo.
Baeza, uno de los absueltos, murió en un accidente de tránsito a mediado de enero del 2.023.
La causa pese a la repercusión pública tanto a nivel regional como nacional que tuvo el caso con Olga Cañupan -madre de la víctima- a la cabeza de muchas marchas y manifestaciones, todos los investigados y llevados a juicio, salieron absueltos. Hoy Olga sigue reclamando justicia por su hijo.
El homicidio de Vázquez
El homicidio ocurrió en el medio de un enfrentamiento entre facciones internas de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), las cuales se disputaban por entonces la conducción de dicha agrupación gremial. Vazquez era delegado de una de las facciones.
Incluso en ese contexto, el 7 de febrero de 2014 se produjo un incidente armado entre ambas facciones que tuvo como escenario la sede gremial de la Calle Rawson 1405, en donde hubo disparos de arma fuego. A partir de éste incidente se sucedieron otros enfrentamientos, como ataques armados y amenazas de muerte.

A Vargas, la llevaron a juicio luego de que la Fiscalía postulara su participación en el hecho y que incluso cambiara su testimonio en el debate culpando a un hombre que ya estaba muerto. Para la Fiscalía ello lo habría hecho por algunos beneficios que habría recibido por parte de la facción de la UOCRA apuntada. El tribunal en ese caso estuvo conformado por los jueces Mónica García, Mariano Nicosia y Alejandro Rosales y explicaron que no se pudo probar en juicio su autoría.
“Néstor y Brenda mantuvieron su encuentro en el Club, siguió fumando marihuana pero compartiendo con Vargas. Una persona tercera se hizo presente en el lugar y disparó a zonas vitales de Néstor Vázquez. A posteriori con el damnificado dándole la espalda este efectuó un segundo disparo en uno de sus pulmones. Luego en el piso el victimario le asestó un tercer disparo en la cabeza” señalaron en ese fallo.
Los jueces indicaron que “no se pudo probar en juicio la cantidad de personas que ejercieron violencia sobre Vázquez, ni su identidad, ni si hubo algún rol de relevancia criminal en la acusada (Vargas) en el episodio que terminara con la vida de su amante. Ni qué contenido y alcance concreto tuvo su intervención en el hecho”. Los jueces aseguraron que “solo pueden dar por probado que Brenda Vargas estaba en el lugar donde se desencadenó el homicidio de Néstor Vázquez, perpetrado por una o varias personas distintas a ella” y dictaron su absolución, por orfandad probatoria.
De ese modo, el crimen de Vázquez, pese a haber llegado en dos oportunidades a juicio, con cuatro personas sentadas en el banquillo de los acusados, quedó impune, y sin condenas. Olga apeló a otras instancias, incluso a otros tribunales internacionales, pero el crímen continúa impune.








