Todos terminaron enojados con Luis Lobo Medina, el árbitro de Rosario Central y Talleres (1-1). Los jugadores del conjunto cordobés se quejaron del trato y entre los del ‘Canalla’, uno de los más furiosos fue Ángel Di María, que jugó el mejor partido desde que regresó al fútbol argentino pero no pudo ser una alegría completa con la igualdad definitiva que lo hizo perder dos puntos importantes no solo en la búsqueda de la clasificación a los Playoffs del Torneo Clausura, sino también en la pelea por el boleto de la tabla anual a la Copa Libertadores 2026, donde lucha punto a punto con River y Boca.
“Creo que merecimos más. Ellos no venían bien. Vinieron a llevarse algo de acá. Nos sigue faltando ese poquito para ganar. Salimos dormidos y nos hacen un gol y a comer mierda de vuelta”, exclamó Di María, en declaraciones a la transmisión oficial que lo había elegido como figura del encuentro en el estadio Gigante de Arroyito.
“TODO EL MUNDO ESTÁ CON QUE NOS AYUDAN… SE ADICIONÓ 9 MINUTOS Y SIGUIERON HACIENDO TIEMPO” la bronca de Fideo Di María por el empate de Rosario Central vs. Talleres. pic.twitter.com/CZOrN3zVEc
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 22, 2025
El enojo de ‘Fideo’ se enfocó en las dos intervenciones del VAR que le anularon un gol y un penal. Ángel fue claro y se quejó. “Después dicen que nos ayudan… Todo el mundo está con lo mismo, hicieron un montón de tiempo, adicionó nueve minutos y siguieron haciendo tiempo, es increíble”, cerró muy enojado por las voces que en redes sociales principalmente apuntaban a una mano por parte de AFA desde su retorno, a partir de la amistad que lo une con el presidente Claudio ‘Chiqui’ Tapia.
Anteriormente, después del triunfo en el clásico contra Newell’s con su golazo de tiro libre que tuvo un detalle que debería haberlo invalidado, el propio campeón del mundo había hablado sobre esto en una conferencia de prensa. “Son los árbitros los que deciden, los que cobran. Para mí, los dos penales que tuvimos fueron claros. Después, el que quiera decir otra cosa, está abierto a decirlo. Tienen un micrófono y pueden hablar siempre. Nosotros estamos tranquilos con el trabajo que estamos haciendo”, había dicho.
“Si tuviéramos una ayuda, creo que estaríamos primeros y no estaríamos donde estamos. No habríamos empatado tantos partidos. Pero bueno, creo que es así. Siempre se habla de todo eso. Es algo normal. Pero yo estoy completamente tranquilo porque estamos haciendo un gran trabajo nosotros y no necesitamos la ayuda de nadie”, había agregado.
En el campo, de todas formas, fue un recital de Di María. Desde el minuto 1, sus rivales de Talleres de Córdoba intentaron marcarle la cancha a Di María. Recibió patadas de todo tipo y encima el conjunto de Carlos Tevez fue inteligente porque iban haciendo falta escalonada. Navarro, Palomino, Ortegoza. Entre los tres, intentaron sacar de partido a Fideo. De hecho, hasta el arquero Guido Herrera salió del arco para apurarlo cuando estaba tirado en el césped. Y ahí estalló Ariel Holan que se carajeó con el arquero, con Tevez y todos sus ayudantes, entre ellos el ex Newell’s Pablo Pérez.
Y con todo ese condimento, a Fideo no le importó. No se achicó y sacó la chapa de su experiencia en Europa y Selección. Generó tres jugadas claras de gol. Dos desde la pelota parada que terminaron en atajadas de Herrera. Pero la tercera fue la vencida: en la banda derecha, metió un gran centro de derecha a Alejo Véliz, que controló de pecho para definir con potencia al primer palo antes del descanso.







