por qué es el 9 más determinante de Sudamérica

por qué es el 9 más determinante de Sudamérica

“Desde que se fue Salas de Racing, Maravilla ya no es el mismo”. “La cláusula de los 122 millones le hizo mal”. Más allá de las voces que aseguraban que el goleador de la Academia se había apagado, Adrián Emmanuel Martínez, el letal Maravilla Martínez (33 años, 1,80 metro, 78 kilos. 50 goles en Racing: 28 por Liga Profesional 11 por Copa Sudamericana, 7 Copa Libertadores, 1 por Recopa Sudamericana y 3 por Copa Argentina), lo hizo hizo de nuevo.

El martes por la noche, en otra noche de Copa Libertadores, Martínez llevó su marca goleadora en Racing hasta la quinta decena. Como lo hizo con el doblete en la serie decisiva ante Peñarol, en el José Amalfitani volvió a convertir un gol clave: fue el 1-0 en la ida por los cuartos de final ante Vélez.

Como dice un viejo relator, “los goleadores no la tocan, pero cuando la tocan…”. Vale la frase que patentó el propio Walter Nelson para cruzar a los audaces que cuestionan al 9 de Racing: Salí de ahí, Maravilla. Es que, desde que llegó a la vereda celeste y blanca de Avellaneda, a Martínez se le caen los goles.

Lo suyo en Racing ya es histórico y va camino a ser leyenda. Parece demasiado, pero contra el Fortín marcó su gol número 18 en competencias internacionales en el club. Son los 18 que lo ponen como el top scorer en competencias de Conmebol en los años 2024 y 2025. El segundo lugar es del brasileño Yuri Alberto: marcó 11 en Corinthians.

De ese número, once goles vienen de la campaña del Racing campeón de la Sudamericana. Los otros 7 los hizo en esta edición de la Copa Libertadores, donde también manda en la cima de la tabla de goleadores.

En este año y 9 meses también se convirtió en el máximo goleador de Racing en competencias internacionales. Atrás, le sigue Raffo con 15, de los cuales 14 fueron en la Copa Libertadores. Luego aparece el Chango Cárdenas con 12, incluido el golazo del 4 de noviembre de 1967 al Celtic que valió la Copa Intercontinental.

Maravilla no sólo mete goles. Mete goles importantes. En Racing, debutó en la red con un hat-trick ante San Lorenzo. Después, marcó el 1-0 en el clásico ante Independiente y a domicilio. Lo mismo que en la Bombonera, aunque esa tarde-noche su equipo perdió. Y convirtió -casi- en todas las series del Racing campeón de la Sudamericana, con excepción del cruce ante Corinthians (donde los héroes fueron Juanfer Quintero, Martirena y Salas), incluido el 2-0 en la final ante Cruzeiro.

Goles determinantes. En esta Copa Libertadores, volvió a dejar su sello en la revancha ante Peñarol: metió un doblete en el 3-1 que definió la serie. Y el martes, dejó bien posicionado a Racing con el 1-0 a Vélez en la ida de los cuartos de final.

Adrián Martínez puede considerarse un 9 rústico. Corre, pelea, se raspa y después, sí, la manda a guardar con una frialdad que asombra. No tiene problemas en bajar al barro. Está en su ADN. El martes, en cancha de Vélez, Lisandro Magallán le quiso mostrar el rigor desde el minuto cero. A su juego lo llamaron.

Fueron 34 minutos a pura fricción, codazos, empujones y cortitos; se mostraron los dientes hasta que el árbitro Sampaio los amonestó a los dos. Maravilla abandonó el juego, pero no le avisó a su rival. A partir de allí, el hombre que estuvo siete meses preso por error en la Unidad Penitenciaria N°21 de Campana, se convirtió en un señorito inglés. ¿Magallán? Cayó en la trampa: a los 43, se le fue la pierna contra Nardoni y vio la segunda amarilla. Le allanó el partido a la Academia.

“Como delanteros, tenemos una ventaja: cuando queremos dejar de pegar, dejamos. Ellos son defensores y no pueden dejar de marcar”, explicó Martínez que ganó ese duelo en todo sentido.

El estreno de Maravilla en los grandes escenarios fue su llegada a Racing. Desde entonces, Adrián Emmanuel Martínez es el delantero más determinante del fútbol argentino. Hizo 50 goles en 82 partidos con un promedio de 0,60 de efectividad. Más de medio gol por partido. Miguel Borja está segundo en ese ranking, con 38 gritos, a 12 del pollo de Costas: “Maravilla es impresionante”, dijo Gustavo el martes, con su economía de palabras. El podio lo completa Brian Romero, con 29.

Dicen que Adrián Martínez extraña a Maxi Salas, aunque la evidencia parece decir otra cosa. Es cierto que juntos funcionaban mejor. Pero, ¿cómo le fue a Salas desde aquel febrero de 2024 en el que arrancamos esta cuenta? En el mismo período, el hoy delantero fetiche de Marcelo Gallardo anotó en 15 oportunidades, 35 menos que Maravilla: 13 en Racing y dos en River.