Si Jannik Sinner y Carlos Alcaraz eran en la previa del US Open los dos máximos candidatos a protagonizar la final del próximo domingo, lo visto durante los últimos 12 días en Nueva York reafirma el pronóstico inicial.
El italiano, número uno del mundo y finalista de los últimos cuatro Grand Slam (ganó tres y perdió el restante), llegó al partido decisivo en cinco de los seis torneos que disputó previamente este año y ostenta un impactante registro de 27 victorias consecutivas en Majors sobre cancha dura, mientras que el español arribó a semifinales sin ceder sets y luce pleno de confianza tras consagrarse campeón del Masters 1000 de Cincinnati previo a aterrizar en Flushing Meadows.
Félix Auger-Aliassime y Novak Djokovic son quienes este viernes intentarán evitar la “final perfecta”, esa que ya se disputó esta misma temporada en Roland Garros y Wimbledon y también en los M1000 de Roma y Cincinnati.
Primero, después de la final del doble femenino (Townsend-Siniakova vs. Routliffe-Dabrowski) que comenzará a las 13 de la Argentina, será el turno para Djokovic y Alcaraz, un choque generacional que en el estadio Arthur Ashe tendrá su noveno capítulo. A continuación, saldrán a la pista Sinner y Auger-Aliassime, frente a frente por cuarta vez en el circuito.
Sinner y Alcaraz, pese a algún que otro traspié en torneos de menor envergadura, consiguieron ganar los últimos siete Grand Slam y están varios escalones por encima del resto. Los resultados así lo demuestran. Debajo de ambos hay un grupo de jugadores que buscan discutirle el dominio y entre ellos se ubica Djokovic.
El serbio, vigente a los 38 años, alcanzó por séptima vez en su carrera las semifinales de los cuatro Majors en la misma temporada. Sin embargo, llegó a Nueva York sin ninguno de los tres títulos previos y sin siquiera pisar alguna de las finales. Perdió con Alexander Zverev en el Abierto de Australia, que debió abandonar por una lesión en la pierna izquierda, y luego cayó cómodamente ante Sinner en Roland Garros y Wimbledon.
Viene de vencer con autoridad a Taylor Fritz, el número 4 del mundo y favorito del público local, mostrando firmeza desde la línea de fondo y la frialdad habitual en los momentos de mayor tensión. De todos modos, atravesó altibajos en su rendimiento, como también le sucedió ante Cameron Norrie en su partido de tercera ronda, cuestión a pulir de cara al exigente duelo frente a Alcaraz.
Domina 5-3 (2-2 en Grand Slam) el head to head frente al español, a quien venció en su duelo más reciente en cuartos de final del Abierto de Australia. ‘Nole’ planteó un escenario de igualdad: “Tengo otra oportunidad. Con suerte podré estar suficientemente en forma para seguir el ritmo de Carlos y entonces puede ganar cualquiera”. ‘Carlitos’, en tanto, mostró sed de revancha: “Yo sé que Novak sigue hambriento, sé que tiene ambición de más. Jugamos muchas veces y quiero vengarme. Eso es obvio”.
Más tarde, Félix Auger-Aliassime, renovado luego de algunas temporadas en las que no pudo cumplir con las enormes expectativas que había depositadas sobre él, cerrará la jornada buscando dar la sorpresa ante Sinner.
El canadiense se convirtió en la sensación del circuito cuando en 2021, con 21 años, llegó a semifinales del US Open y perdió con Daniil Medvedev, luego campeón. Generó un impacto por la calidad de sus tiros y la soltura que mostró durante esas dos semanas en Flushing Meadows. Pero lo costó sobrellevar la presión, sufrió con su físico y tuvo que esperar cuatro años para volver a encontrarse con aquella gran versión.
“Siento que estoy en el mejor momento de mi carrera porque conseguí ser mucho más consistente que antes con la derecha y el saque, que son mis principales armas”, dijo el oriundo de Montreal, de 25 años, quien viene de grandes victorias ante Zverev, Rublev y De Miñaur. Y detalló la clave de su mejoría: “Para mí, la clave es conocerme mucho más a mí mismo y haber tomado buenas decisiones. Con 21 y 22 años no fui inteligente, competí con mucho dolor y no paré cuando debía. Llegaron lesiones, dudas con mi tenis y luchas mentales. Ahora sé cómo tengo que trabajar para mantener mi físico de la mejor manera posible y conozco también mis debilidades. Estamos alineados con mi equipo en eso”.
Lidera 2-1 la serie ante Sinner, aunque el italiano lo demolió en su enfrentamiento más reciente: 6-0 y 6-2 en los cuartos de final del último Masters 1000 de Cincinnati.
Del número uno del mundo ya está todo dicho. Vigente campeón, busca convertirse en el primer singlista en defender el título en Flushing Meadows desde que Roger Federer se alzara con el trofeo entre 2004 y 2008. Resta ver si alguien lo podrá parar.








