Como bien había anticipado su familia este miércoles, cuando Gonzalo Alfaro cumplió una semana internado en el Hospital Fiorito tras sufrir daños sumamente graves producto de los episodios de violencia que se vivieron durante el encuentro entre Independiente y Universidad de Chile, restaban detalles para que el chileno recibiera el alta médica.
Luego de ser traspasado de la unidad de cuidados intensivos a neurocirugía, su respuesta resultó óptima y los médicos decidieron que abandonara las inmediaciones ubicadas en Avellaneda. En la misión de regresar a Chile lo más pronto posible, Alfaro aguarda por la realización de los correspondientes trámites administrativos para así viajar y reencontrarse con sus allegados.
En los últimos días, Gonzalo mostró una evolución que rozó lo milagroso. Pese a la gravedad de los daños consecuentes a la bestial golpiza por parte de los barrabravas del “Rojo”, desde un primer momento respondió de forma ideal a cada procedimiento.
A Gonzalo lo golpearon entre muchos, con puños y palos. “Llegó con la cabeza hundida”, habían relatado sus amigos el día después a la barbarie. Cuando llegó al Hospital Fiorito, en grave estado y con una fractura en su cráneo, fue sometido a una operación que resultó exitosa.
El hincha de la U fue internado en terapia intensiva con pronóstico reservado y, con el pasar de los días, mejoró hasta alcanzar la estabilidad. Al recuperar la consciencia, y tras horas tomándole “el peso a la vida”, Alfaro grabó una seguidilla de audios que luego fueron divulgados por su papá, Carolo.
En ellos, se mostró agradecido y destacó que estaba “evolucionando súper bien”, con “muchas ganas de seguir adelante y echarle más ganas a la vida que antes”.
Lo último que había trascendido de parte de la familia chilena fue un alentador mensaje del padre de Gonzalo. En él, adelantó lo que hoy, por fin, ocurrió.
“Le han tomado una tomografía a su cabeza para ver si hay algún problema neurológico pero los resultados estarán mañana miércoles para lo cual, los médicos, tomarán una determinación muy importante; si está apto para viajar o no”, había destacado ayer Carolo.
Además, anticipó que su hijo “deberá ser intervenido quirúrgicamente” para colocar una prótesis en la cavidad que se creó en su cráneo, que resultó irreversible y recién podrá ser operada dentro de tres meses.
Con el visto bueno de los médicos del Hospital Fiorito, Alfaro fue dado de alta este jueves y se sacó una victoriosa foto en las inmediaciones del sanatorio. “Lo vamos a lograr”, había afirmado su padre horas antes.








