River pecó de ingenuo. Esa es la conclusión que quedó tras el empate en cancha de Lanús, que llegó en la última jugada, cuando se estaba por cumplir el tiempo adicionado. Y si bien el equipo de Núñez en las estadísticas está bien, ya que sigue siendo el líder de la zona B en el Torneo Clausura, lo que preocupa es el funcionamiento y estos contratiempos como el que tuvo en La Fortaleza, pensando en que su aspiración es grande y no debería sucederle. Sobre todo, cuando está a horas de jugar un partido decisivo por la Copa Argentina, en el que lo más positivo en la previa fue la vuelta de Maximiliano Salas y el gran nivel de Lautaro Rivero, una buena opción por si falta alguno de los centrales titulares.
Marcelo Gallardo sabe de estas cuestiones. Por eso, volaba de la bronca en el banco de suplentes tras el gol de Rodrigo Castillo. Y hasta con algunos gestos compartidos con su ayudante Matías Biscay, intentaba entender cómo no habían aguantado esa última pelota con pases cortos o haberla disputado con más energía cuando se perdió la posesión. Incluso, desde después del gol de Gonzalo Montiel se lo vio inquieto al ‘Muñeco’ con la manera en que su equipo administró esa ventaja en los minutos finales.
Tenía bronca el Muñeco. Y luego del partido, prefirió no hablar en conferencia de prensa. Según pudo averiguar Clarín, un poco fue por el fastidio que tenía y otro tanto porque ya había hablado el jueves ante Libertad (aunque cortó el contacto después de unas pocas preguntas) y lo va a hacer de nuevo el jueves tras el duelo con Unión por la Copa Argentina. Entonces, eligió pasar de largo su presencia frente a los micrófonos en la cancha de Lanús.
Es que seguramente la mayoría de los interrogantes estarían apuntados a esa última jugada y a desempeños individuales, algo de lo que el Muñeco generalmente evita hacer mención, ya que prefiere hacer referencia al juego colectivo y dejar para la intimidad los conceptos puntuales y específicos de cada jugador.
No hablar, de todos modos, no es algo habitual en el Muñeco y por eso llamó la atención. No evitaba una conferencia de prensa desde abril cuando no se pronunció tras el flojo rendimiento de su equipo en el empate 1 a 1 con Sarmiento en Junín y anteriormente en el 0 a 0 con San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, en febrero, pero en ese caso fue porque tenía fiebre.
Gallardo volverá a hablar después del trascendental encuentro de este jueves ante Unión en Mendoza por los octavos de final de la Copa Argentina. Y también busca máxima concentración de cara a ese partido que es prioridad. Por eso, ante Lanús jugó un equipo alternativo y guardó lo mejor para enfrentar al Tatengue.
Para ese encuentro ya tiene disponible y en buenas condiciones a Maxi Salas, quien jugó en buen nivel el segundo tiempo ante Lanús, se mostró recuperado y será titular en el Malvinas Argentinas.
Otra de las cuestiones positivas que dejó la visita al ‘Granate’ fue el gran desempeño de Lautaro Rivero, quien demostró que puede estar a la altura si se lo necesita. El ex Central Córdoba podría jugar desde el arranque ante Unión, si es que Paulo Díaz no llega en condiciones dado que arrastra molestias en su tobillo izquierdo.
Entonces, no fueron todas pálidas en la visita a Lanús. Eso sí, River tuvo una alerta y deberá tener una mayor concentración para que no le ocurra de nuevo lo de la noche del lunes. Sobre todo, a partir de ahora, que se vienen etapas de definición.








