River no querrá ser menos en el duelo con Libertad, al que enfrentará este jueves desde las 21.30 en el Monumental por la revancha de los octavos de final e intentará meterse en los cuartos de la Copa Libertadores, el gran objetivo de todos los años. Pero más allá de la búsqueda del pasaje a la próxima instancia, Marcelo Gallardo y compañía tendrán otro desafío por delante: empezar a generar confianza en los hinchas.
A su vez, River intentará resolver el partido en los 90 minutos y no tener que lidiar con los penales, un karma en los últimos años dado que perdió ocho instancias consecutivas. Para evitarlos deberá ganar, dado que cualquier empate lleva la definición a los 12 pasos, dado que en la ida igualaron 0 a 0.
Hasta el momento, los números, en líneas generales le vienen cerrando a River. Al margen de haber fallado en algunos partidos claves (con Talleres en la final de la Supercopa Internacional y con Platense en los cuartos de final del Apertura, encuentros en los que empató y cayó por penales) el porcentaje de efectividad en lo que va del año es alto (cosechó el 65% de los puntos en juego) y solo perdió dos partidos en los 90 minutos (ante Estudiantes en el Clausura, en el Monumental y contra el Inter en Seattle, por el Mundial de Clubes de Estados Unidos). Pero no alcanza, claro.
“Un buen funcionamiento se logra siendo regular, con la continuidad de partidos, no teniendo altibajos. Cuando vas sumando partidos y vas recuperando jugadores que tengan continuidad, creo que eso te da cierta confiabilidad, pero bueno, en estos tiempos hemos sufrido lesiones importantes que no nos permitieron darle continuidad al juego que veníamos teniendo”, comentó Gallardo al respecto.
En ese sentido, el entrenador sumó algunas buenas noticias de cara al encuentro de este jueves ante Libertad ya que podrá contar con Sebastián Driussi, que viene de jugar los dos últimos partidos tras rehabilitarse del severo esguince de tobillo izquierdo que sufrió en el Mundial de Clubes y también tiene el alta médica de Lucas Martínez Quarta que habrá que ver si lo incluye de entrada o arranca en el banco de suplentes. En tanto, no tendrá todavía a Maximiliano Salas, quien todavía siente molestias en la rodilla izquierda en la que sufrió un esguince en el clásico con San Lorenzo hace más de tres semanas.
Por otro lado, el Muñeco también observó cómo creció el nivel de algunos jugadores que piden pista para meterse en el equipo. Al margen de Driussi, quien volvió con todo, Giuliano Galoppo está cada vez mejor y Nacho Fernández volvió a subir la flecha.
“Siempre repito lo mismo; no dejo jugadores afuera que le aportan cosas positivas al equipo y lo sostienen. Pero, en una visualización interna que hago, voy visualizando como está cada uno de ellos y si el equipo los necesita… Acá el que juega bien, juega. Muy simple”, destacó el Muñeco. Y reforzó: “Conmigo los que están bien, entran”.
Ahora, entonces, Gallardo tendrá una buena prueba para ser consecuente con sus palabras. Ante estas afirmaciones se supone que Galoppo ocuparía un lugar en la mitad de la cancha por Kevin Castaño, de flojo rendimiento los últimos partidos, y Driussi iría por Miguel Borja, errático desde hace un tiempo largo. ¿Y qué pasará con Nacho Fernández? ¿Puede jugar en lugar de Santiago Lencina? Es una posibilidad. En ese caso, el Muñeco cambiaría el 4-3-3 que utiliza habitualmente.
Las intensas lluvias no le permitieron trabajar demasiado al plantel en el campo durante la semana como el cuerpo técnico hubiese querido, pero, de todos modos, los últimos dos encuentros le sirvieron a Gallardo para sacar conclusiones de cara al trascendental duelo con Libertad en el que River, además de ir por triunfo, buscará tener un mejor funcionamiento para empezar a ser más confiable y darles así mayor confianza a sus hinchas.







