El Fondo Monetario Internacional (FMI) reafirmó que la economía argentina crecerá un 5,5 % en 2025, según el último informe de Perspectivas de la Economía Mundial, publicado este martes en Washington. Mientras analiza la revisión del programa argentino antes de autorizar un nuevo desembolso de fondos, el organismo no modificó su estimación previa y expresó confianza en el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, liderado en el área económica por el ministro Luis Caputo.
La proyección se sustenta en la esperada recuperación del sector agroexportador, la estabilización del tipo de cambio, la acumulación de reservas internacionales, y la continuidad del programa de ajuste fiscal. También se menciona la caída sostenida de la inflación, como una señal de credibilidad en la política monetaria. Si estas condiciones se mantienen, el FMI estima que Argentina podría alcanzar su mayor tasa de crecimiento desde 2010, con la excepción de los años de rebote post-pandemia.
Sin embargo, no todos los analistas comparten ese optimismo. La consultora Invecq mantuvo su previsión de crecimiento del 5 %, pero aclaró que ese número está fuertemente influido por el efecto arrastre estadístico de la segunda mitad de 2024 y el impulso de los primeros meses del año. Según su análisis, si se descuenta ese efecto, el crecimiento neto real necesario sería de apenas un 1 %, lo que revela una economía que cerraría 2025 en niveles similares a los de fines de 2024.
Además, Invecq advirtió que la recuperación que había comenzado a mediados de 2024 se interrumpió en febrero de este año, y desde marzo —mes previo a la salida parcial del cepo cambiario— la economía argentina comenzó a mostrar signos de estancamiento. En este contexto, varios indicadores como el consumo privado, la actividad industrial y la inversión mostraron un ritmo de crecimiento más lento o directamente plano.
A pesar de estas advertencias internas, el FMI mantuvo su perspectiva positiva en medio de un contexto global desafiante, impulsado por tensiones comerciales crecientes. El informe advierte sobre los efectos negativos de la nueva guerra arancelaria impulsada por Donald Trump, que podría desacelerar el comercio mundial. En ese marco, el organismo instó a las potencias económicas a resolver disputas, establecer reglas claras y proteger la estabilidad del sistema financiero.
Entre las principales recomendaciones, el FMI destacó la necesidad de preservar la independencia de los bancos centrales, avanzar en reformas estructurales que mejoren la productividad global, y llevar adelante una consolidación fiscal gradual y creíble, sin comprometer el crecimiento. Aunque Argentina aparece como una excepción con alta proyección, los analistas advierten que su sostenibilidad dependerá de la capacidad del gobierno para equilibrar ajuste, recuperación y estabilidad social.
¿Repetirá Milei los errores del acuerdo de Macri con el Fondo?
La situación actual recuerda, inevitablemente, al contexto del acuerdo firmado por Mauricio Macri en 2018, cuando el FMI otorgó un préstamo de US$ 44.000 millones, el mayor en su historia. En aquel momento también se esperaban mejoras macroeconómicas, pero la falta de confianza del mercado, la inestabilidad política y el incumplimiento de metas terminaron en recesión, devaluación e inflación creciente.
El Gobierno pasó la primera revisión del FMI para recibir US$ 2.000 millones
A diferencia de ese período, el actual gobierno sostiene una política de shock con fuerte recorte del gasto público, liberalización de precios y un intento de ordenamiento monetario. Sin embargo, muchos economistas advierten que el contexto social es más frágil y el tejido productivo más debilitado que en 2018, por lo que el cumplimiento de las metas podría tener un costo social alto.
Por su parte, el FMI parece respaldar las reformas de Milei como una corrección a lo que consideran una “deriva populista” de años anteriores. Sin embargo, aclaran que los riesgos siguen latentes.









