El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, hablará hoy con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para seguir explorando las posibilidades de un alto el fuego temporal en la guerra que Ucrania libra contra Rusia, según ha anunciado durante una rueda de prensa celebrada este miércoles en Finlandia junto al jefe de Estado finlandés, Alexander Stubb. Eso sí, Zelenski ha insistido en una de las líneas rojas que su Gobierno ha marcado para cualquier negociación: no reconocerá como parte de Rusia ninguno de los territorios ocupados. “No lo aceptaremos”, ha subrayado.
Las palabras del mandatario ucranio llegan un día después de que Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, mantuvieran una larga conversación telefónica en la que abordaron las posibilidades de un alto el fuego y de una hipotética paz posterior. El resultado fue muy limitado: el presidente estadounidense solo pudo arrancar al jefe del Kremlin su disposición a acordar el fin de los ataques sobre infraestructuras energéticas durante los próximos 30 días.
Sin embargo, Rusia y Ucrania han intercambiado ataques sobre esas infraestructuras durante toda la madrugada, algo que ha llevado a Zelenski a repetir que no confía en las intenciones del Kremlin. “Las garantías y palabras de Moscú sobre un alto el fuego no bastan”, ha dicho. “Las palabras de Putin no corresponden a la realidad. Dijo que supuestamente estaba deteniendo los ataques al sector energético, pero hubo 150 ataques con drones durante la noche dirigidos contra infraestructuras de energía, transporte y dos hospitales”, ha reprochado Zelenski, sin hacer alusión a los bombardeos que también han realizado las fuerzas ucranias.
El mandatario ucranio llegó a Helsinki el martes en una visita oficial que concluyó con el anuncio del Gobierno finlandés de un nuevo paquete de ayuda militar a Kiev por valor de 200 millones de euros. Ya por la noche, después de la llamada entre Putin y Trump, Zelenski aseguró que Ucrania apoyaría cualquier medida que condujera a una reducción del número de ataques, algo que ha repetido este miércoles durante la rueda de prensa. Y ha insistido en que su Gobierno está dispuesto a enviar un equipo para continuar con unas conversaciones que, de momento, él mismo proseguirá con Trump. “Hoy tendré contacto con el presidente Trump. Discutiremos, creo, los detalles de los próximos pasos con él. Realmente tuvimos una muy buena reunión de nuestros equipos en Yeda, y creo que todo salió bien, si no fuera por Rusia, que, bueno, siempre está descontenta cuando algo sale bien”, ha acusado.
En cuanto a esa línea roja —Ucrania nunca reconocerá como parte de Rusia los territorios ocupados por el ejército ruso—, el líder ucranio también ha reconocido que la cuestión territorial está en la mesa de negociaciones. “Probablemente será uno de los temas sensibles y difíciles en las próximas negociaciones”, ha afirmado. Recientemente, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, aseveró que Ucrania tendrá que hacer ciertas concesiones de los territorios ocupados por Rusia desde 2014 como parte de cualquier acuerdo de paz. También coincidió con esta idea el asesor de seguridad nacional de Trump, Mike Waltz, quien sugirió que esas cesiones serían a cambio de futuras garantías de seguridad.
Rechazo a la desmovilización
Zelenski se ha referido a otra de las exigencias de Kremlin: que el ejército ucranio se desmovilice y deje de recibir ayuda militar internacional durante la tregua de 30 días, y la ha calificado como extraña: “Si no quieren seguir luchando contra nosotros, ¿por qué hacen todo lo posible para debilitar a nuestro ejército?”, ha preguntado. Para el líder ucranio, esa condición demuestra la voluntad de Moscú de seguir atacando. “No discutiré con los rusos cómo debería ser nuestro ejército”, ha zanjado.
También ha insistido en que, para detener el fuego que el ejército ucranio lanza contra las infraestructuras de energía rusas, la Federación Rusa debe ser la primera en dejar de hacerlo. “Ucrania está dispuesta a proporcionar a EE UU una lista de instalaciones energéticas para supervisar el régimen de alto el fuego. Si se implementa este acuerdo, Ucrania también cesará sus ataques”, ha remarcado.
Rusia atacó en la madrugada del miércoles con 145 drones y seis misiles balísticos, según la Fuerza Aérea de Ucrania. La capital, en concreto, recibió una lluvia de al menos 45 drones de tipo Shahed, en una de las ofensivas más fuertes de las últimas semanas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus unidades destruyeron 57 drones ucranios, 35 de ellos sobre la región fronteriza de Kursk, pero no informó de cuántos en total habían sido lanzados por Ucrania. Además, las autoridades de la región meridional rusa de Krasnodar informaron de que el ataque de otro dron ucranio provocó un incendio en una estación de bombeo de petróleo cerca de la localidad de Kavkazskaya.
En su turno de palabra, Alexander Stubb ha reiterado el apoyo incondicional de Finlandia a Ucrania y ha subrayado que la forma de llegar a la paz es que el Kremlin ponga fin a su guerra, sin condiciones. Asimismo, ha apoyado el derecho de los ucranios a defenderse y a recibir el apoyo de sus socios. Para el jefe del Estado finlandés, Rusia tiene que demostrar que quiere el fin del conflicto y para ello debe aceptar un alto el fuego sin condiciones, como ya hizo Ucrania. “Si Rusia no acepta, redoblaremos nuestros esfuerzos para fortalecer a Ucrania y aumentar la presión sobre Rusia hasta que se siente en una mesa de negociaciones”, ha dicho.
Sin mencionar de forma explícita la conversación entre Trump y Putin, el presidente ucranio subrayó el martes a mediodía, en sus redes sociales, que Europa debe estar en la mesa de negociaciones sobre el fin de la guerra. “Todo lo que concierne a su seguridad debe decidirse junto con Europa” apostilló.








