Abdul El-Sayed lo ha logrado. Ha derrotado, por orden de aparición, a los primeros espadas del Partido Demócrata, al lobby israelí, a los republicanos y a los prejuicios contra los musulmanes que Donald Trump y los suyos han esparcido durante los últimos meses. Este médico hijo de inmigrantes egipcios que acaba de cumplir 42 años representará a Míchigan a partir de enero en el Senado, la auténtica aristocracia política en una república como la estadounidense. Con el 52% de los votos, ha otorgado a los demócratas el escaño número 54 de la noche.
La victoria de Abdul El-Sayed en Míchigan permite al ala progresista de los demócratas soñar con la Casa Blanca







