Mendoza abre un centro cultural para descubrir su vida y su legado

Mendoza abre un centro cultural para descubrir su vida y su legado


El tablero de dibujo, la biblioteca, las mafaldas, los retratos y premios, como el Príncipe de Asturias, que acompañaron durante décadas a Joaquín Salvador Lavado Tejón, el entrañable Quino, encontraron un lugar en Mendoza, su ciudad natal.

Durante años, sus sobrinos cuidaron esos tesoros familiares, testigos de una historia de creatividad, humor, amor y también de pérdidas. Ahora, a seis años de su muerte, buena parte de ese mundo íntimo, su estudio de trabajo completo, se ha transformado en el Espacio Cultural Quino que abre este sábado.

El museo dedicado a preservar la obra del creador de Mafalda y su costado más íntimo, funciona en la antigua escuela Bartolomé Mitre, un edificio de 1906, restaurado y adaptado para recibir visitantes, ubicado sobre la avenida San Martín, en el límite entre la Ciudad de Mendoza y Godoy Cruz.

Pero detrás de la inauguración hay una historia familiar. El proyecto se concretó mediante un acuerdo con los sobrinos del dibujante, quienes durante décadas fueron parte esencial de su vida y, después de su muerte, se convirtieron en guardianes de sus recuerdos y de su legado.

Quino y su esposa, Alicia Colombo, no tuvieron hijos. Sus hermanos y sobrinos fueron, en muchos sentidos, la familia que los acompañó durante toda su vida. Compartieron vacaciones, cumpleaños, reuniones y también los momentos más difíciles, como el exilio durante la dictadura militar.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Guillermo Lavado, el sobrino más pequeño en el que se inspiró para crear al hermano de Mafalda, o Diego Lavado y su esposa, María Inés, quienes estuvieron especialmente cerca del dibujante durante sus últimos años Mendoza. También sus otros sobrinos de la familia Lavado y Julieta Colombo, sobrina de Alicia, que trabajó desde muy joven junto a la pareja y se convirtió en una figura fundamental para administrar y proteger su obra.

Julieta falleció en 2023, pero había sido una de las principales impulsoras del proyecto. En 2021 participó del primer acuerdo con el Gobierno mendocino para crear un espacio permanente dedicado a su tío.

Los familiares pidieron que la artista plástica Marcela Furlani fuera la curadora de la muestra permanente que hoy forman parte del patrimonio exhibido. Buena parte de estos objetos fueron cedidos en préstamo, mediante un convenio que permite mostrarlos al público sin perder su carácter de legado familiar.

“La reposición del estudio de Quino significa un valuarte. Vamos a descubrir el carácter riguroso de su trabajo, su mirada humanista y su generosidad”, explica Furlani.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Cómo es el museo

El Espacio Cultural Quino preserva su estudio en Buenos Aires y busca reconstruir también el universo de intereses que alimentó sus dibujos.

La intención es que no funcione únicamente como un espacio de memoria, sino como un ámbito donde el humor gráfico dialogue con nuevas generaciones, artistas, estudiantes y docentes.

Abre de martes a domingos y feriados, de 9 a 18. Durante los primeros días, hasta el domingo 8 de noviembre, el ingreso será gratuito. Como habrá cupos limitados, las entradas deben reservarse a través de EntradaWeb.

Es un espacio cultural con 11 salas, algunas con exposición fijas y otras en las que irán exponiendo dibujantes e historiadores gráficos. “Hay una sala dedicada exclusivamente a Mafalda, otra al humor gráfico de Quino y una sala de uso dinámico en homenaje a su esposa Alicia Colombo“, describe Furlani.

Diego Gareca, subsecretario de Cultura de Mendoza comentó a Clarín que sin el compromiso de la familia no hubiera sido fácil abrir este espacio. “Mendoza abre un espacio único en el mundo para mostrar al Quino íntimo, sus objetos, y sus grandes historietas”

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Gareca destacó el lugar que ocupa Joaquín Lavado: “Quino forma parte de la generación dorada de la cultura de Mendoza, junto a Carlos Alonso, Julio Le Parc, Leonardo Favio, Enrique Duseel y Luis Quesada. La mayoría de estos grandes artistas nacieron en pueblos del interior mendocino.

Niño andaluz

Quino nació el 17 de julio de 1932 en Mendoza, en una familia de inmigrantes andaluces. Sus padres habían llegado desde España y mantenían vivas muchas de las costumbres de su tierra.

Desde pequeño lo llamaron Quino para diferenciarlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario, quien tuvo una influencia decisiva en su vocación artística.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

El pequeño Joaquín creció rodeado de conversaciones familiares, libros, revistas y dibujos. La política también formaba parte de aquel ambiente doméstico, en una época marcada por la Guerra Civil española y las tensiones ideológicas que llegaban a los hogares de los inmigrantes.

La infancia no fue sencilla. Su madre murió cuando tenía 13 años y su padre falleció tres años después.

En 1945 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza, aunque abandonó sus estudios en 1949 porque quería dedicarse al humor gráfico.

Después de un primer viaje frustrado a Buenos Aires, regresó a la capital argentina en 1954, cuando tenía 22 años. Ese mismo año consiguió publicar su primera página de humor en la revista Esto Es. Había comenzado el camino profesional de un artista que, años más tarde, llegaría a ser reconocido en todo el mundo.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Mafalda

Mafalda nació en 1963, cuando Quino recibió el encargo de crear una historieta para una campaña publicitaria de electrodomésticos. La iniciativa no prosperó, pero el dibujante conservó los personajes.

El 29 de septiembre de 1964, la niña de pelo negro, moño en la cabeza y preguntas incómodas apareció por primera vez en la revista Primera Plana. Era una chica de clase media, inquieta, inteligente y preocupada por las injusticias del mundo.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Pronto aparecieron Felipe, el soñador que escapaba de sus responsabilidades; Manolito, obsesionado con los negocios; Susanita, interesada en el matrimonio y la vida familiar; Miguelito, con sus razonamientos particulares; y Libertad, pequeña de tamaño pero enorme en sus convicciones.

A ellos se sumaron Guille, el hermanito de Mafalda, y sus padres. Quino construyó un pequeño universo infantil que funcionaba como un espejo de la sociedad argentina de los años sesenta y setenta.

La niña desconfiaba de los gobiernos, cuestionaba las desigualdades entre hombres y mujeres y se rebelaba frente a las guerras, la pobreza y los discursos vacíos. Aunque dejó de dibujar nuevas tiras de Mafalda en junio de 1973, sus personajes continuaron recorriendo el mundo.

El exilio y el regreso a la Argentina

Con el avance de la violencia política y la instauración de la última dictadura militar, Quino y Alicia se instalaron en Milán, Italia, en 1976.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

El dibujante ya era conocido en Europa. Mafalda había comenzado a publicarse en Italia en 1969, con un prólogo de Umberto Eco, y su obra fue traducida a numerosos idiomas.

El exilio se prolongó durante los años de la dictadura. Con la recuperación de la democracia, en 1983, Quino regresó a la Argentina, aunque durante las décadas siguientes mantuvo una vida repartida entre Buenos Aires y Europa.

Con el tiempo, volvió a pasar temporadas cada vez más largas en su departamento del barrio porteño de Retiro, donde vivió junto a Alicia hasta la muerte de ella. En 2017, regresó a Mendoza para pasar los últimos años de su vida cerca de sus sobrinos.

Ayer viernes 30 de octubre se cumplieron 43 años de las elecciones de 1983, que terminaron con siete años de dictadura militar y abrieron el camino al regreso de la democracia.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Para Quino, que había atravesado el exilio europeo junto a Alicia, la recuperación democrática también significó la posibilidad de regresar a su país sin las amenazas y restricciones de los años anteriores.

El legado

La curadora destaca que el nuevos espacio en Mendoza muestra una dimensión de Quino más allá de Mafalda. “Si bien fue su obra máxima, también es la obra que ha puesto distancia con su genial humor gráfico que realizó antes y después de Mafalda”, explica Furlani.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

A través del humor, denunció las injusticias, las desigualdades, el abuso de poder, la guerra y las contradicciones de una sociedad que muchas veces se acostumbra a lo absurdo. No necesitó convertir sus dibujos en discursos partidarios. Le alcanzaba con mostrar un funcionario poderoso, un empleado sometido, un empresario indiferente o una niña incapaz de comprender las contradicciones de los adultos.

“La participación de la familia es la columna vertebral de este proyecto, no hay manera de no conmoverse al ver los objetos más preciados de la vida de Quino”, menciona Gareca.

En una estantería están los premios Príncipes de Asturias, la estatuilla firmados por Joan Miró, Konex y Catrina, de Guadalajara. Entre los objetos hay libros, CDs, una silla mecedora y un retrato con el trazo expresionista de Carlos Alonso, quien fue su amigo desde sus años de formación y juventud en Mendoza.

El Espacio Cultural Quino inaugura este sábado en Mendoza. Foto: gentileza.

Quino pasó sus últimos años rodeado del cariño, escuchando música clásica y las historias que otros le leían cuando sus ojos ya no podían recorrer las páginas de un libro ni volver a dibujar. Pero su mirada sobre el mundo nunca se apagó. Ahora, aquellos objetos que su familia conservó con tanto amor encuentran un nuevo hogar en la ciudad donde todo comenzó.